La importancia de la políticas púbicas

El temblor en Comodoro podría ser por actividad humana

Según el geólogo Andrés Folguera, aguas cloacales mezcladas con arcillas habrían actuado como un “patín” que desestabilizó la pared del cerro. Frente a la imposibilidad de relocalizar a miles de personas, propuso monitoreo sistemático de los cerros con tecnología GPS.

Andrés Folguera Geólogo Foto: Captura Web

El geólogo Andrés Folguera analizó las causas del temblor y los deslizamientos en Comodoro Rivadavia y explicó, la ciudad está asentada sobre “un viejo lecho marino” compuesto por arcillas que, al combinarse con agua, “se transforma en un patín”. En ese sentido, sostuvo que “muy probablemente sea por aguas estancadas, de origen cloacal”, lo que habría desestabilizado la pared del cerro. En Modo Fontevecchia, por Net TV y Radio Perfil (AM 1190), advirtió que se trata de “movimientos de tal magnitud que simplemente no hay que poblar las zonas que se desplacen”, aunque reconoció que hoy “es prácticamente impracticable remover a esta cantidad de gente”. En ese contexto, remarcó que lo que falta son “políticas públicas sostenidas en el tiempo y financieramente”.

Andrés Folguera es un geólogo, investigador, docente, reconocido por sus estudios sobre la evolución de la cordillera de los Andes. Se desempeña como investigador principal del CONICET en el Instituto de Estudios Andinos Don Pablo Grever. Es profesor en el Departamento de Ciencias Geológicas de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires. En el año 2023 fue galardonado con el premio KONEX en la categoría de Ciencias de la Tierra y de la Atmósfera, destacando su trayectoria y aportes científicos en la última década. 

¿El cerro de Comodoro Rivadavia se dio por algo que sea producto de la actividad humana o no?

La pregunta es oportuna. Como está construida sobre aristas que pertenecen a un viejo lecho marino. La arcilla, para que tengamos una idea, es un material muy fino que es barroso y, con el aditamento de agua, un patín. El agua puede ser de origen natural, con lluvias excepcionales, como ha pasado hace 2, 3 años en Comodoro o puede ser de un humano. En este caso, muy probablemente sea de humano; eran aguas estancadas, de origen cloacal, que, con la mezcla con las arcillas, ha desestabilizado la pared del cerro. Esto no es nuevo, en todo caso, es algo que está pasando hace décadas y hay un condicionante natural y un elemento que acelera el proceso, que es humano. 

La idea de que lo que sucede en Comodoro pueda ser resultado de lo que sucede a muchos kilómetros en la cordillera, concretamente en Vaca Muerta, ¿es un mito o puede tener algún grado de verosimilitud?

No. En el caso de Comodoro Rivadavia tiene que ver con las condiciones del sustrato, con rocas particulares que constituyen el basamento de la ciudad y el agua. Cuando hay agua, ese material se transforma en un patín que hace que los que los grandes volúmenes de los cerros, que desplacen hacia el mar y hacia los valles. El factor que usted menciona es válido para otras comunidades.

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A mí me tocó vivir en distintos momentos en Brasil y era algo absolutamente habitual. Yo le diría, todos los fines de semana, que en algún lugar de Brasil desmoronamientos destruían casas, generalmente de barrios muy humildes, porque el sistema de construcción era muy frágil; estaban generalmente en lugares que, al ser territorios vacíos, porque era difícil construir, más despoblados, no eran los adecuados para la construcción, y entonces lluvias los arrasaban y los hacían derrumbarse.

Escuché algo respecto de que en Comodoro Rivadavia, y no sé si hay algún punto de comparación, en algunos casos había construcciones hechas de durlock sin los suficientes segmentos. ¿Hay algún elemento que se sume que tenga que ver con la precariedad económica que agregue riesgo o posibilidad a esto que suceda en Comodoro?

Hace 20 años, eran viviendas populares. La novedad es que ahora tenemos casas de clase media o inclusive clase media alta. Son movimientos de tal magnitud que simplemente no hay que poblar las zonas que se desplacen. 

O sea que la solución sería que todo esa zona se despueble, para decirlo concretamente.

Te cambio el el tiempo verbal: la solución hubiera sido que no se pueble en esas zonas. Hoy en día es casi imposible. Usted tiene decenas de miles de personas viviendo en las laderas del Cerro Hermitte. Es prácticamente impracticable remover a esta cantidad de gente. En este caso, movilizaron unas 200 familias del barrio directamente de Amnistía Internacional y están presentes. Pero, en definitiva, es una problemática de todo el territorio por los cerros Chenque y Hermite, y es algo que es impracticable.

O sea, ¿hay que resignarse a la fortuna?

En parte que resignarse a la fortuna, como muchas cosas en Argentina, y en parte se podrían llevar a cabo tareas muy sistemáticas de monitoreo de las laderas de los cerros. Hay técnicas actuales, en particular el GPS de alta definición se instala sobre la ladera de los cerros y permite ver el movimiento lento, imperceptible y premonitorio de los grandes deslizamientos. Y pues hay técnicas que tienen que ver con monitorear, que también puede detectar movimientos por la ladera de los carros. En Argentina hay gente capacitada en ambas técnicas, hay organismos que se encargan de. Lo que hace falta son políticas públicas sostenidas en el tiempo y financieramente.

 

RM/ff