Eleonora Gosman: “La gente no quería la violencia de Bolsonaro”
La corresponsal argentina analizó las claves del triunfo de Lula da Silva, el rechazo a la violencia de Bolsonaro y el impacto de Javier Milei en la campaña brasileña. Además, advirtió que la relación política entre la Argentina y Brasil seguirá marcada por las tensiones.
La victoria de Luiz Inácio Lula da Silva en las elecciones de Brasil dejó al descubierto el peso de la movilización juvenil, el respaldo de sectores de la clase media y el rechazo a los gestos de confrontación de Flávio Bolsonaro durante la campaña. Para analizar las claves del resultado electoral, el impacto de la figura de Javier Milei en el debate brasileño y el futuro de las relaciones bilaterales entre la Argentina y Brasil, Eleonora Gosman, periodista argentina y corresponsal en Brasil desde 1996, dialogó con Jorge Fontevecchia.
En una nueva edición de Modo Fontevecchia, por +Perfil, Radio Perfil (AM 1190), Gosman analizó el clima político que se vivió en San Pablo durante la jornada electoral y destacó el papel de los jóvenes universitarios en la movilización que acompañó a Lula. Además, explicó por qué considera que la violencia atribuida a Bolsonaro influyó en el voto de determinados sectores sociales y advirtió que la relación política entre los gobiernos de Lula y Milei continuará marcada por las tensiones, aunque los vínculos comerciales e industriales entre ambos países se mantienen con normalidad.
Eleonora Gosman es una periodista argentina, corresponsal en Brasil, donde reside desde el año 1996. Está especializada en política regional, el funcionamiento del Mercosur y las relaciones bilaterales entre la Argentina y Brasil.
Eleonora, un gusto hablar con vos ahora desde aquí, de tu San Pablo.
Desde mi San Pablo. ¿Viste? Dije que está fresco, ¿no? El clima está fresco.
Sí, sí, está fresco. A mí nadie me cree cuando digo que está fresco. Eleonora, ayer te quedaste hasta las dos de la mañana. ¿Qué viste, qué pasó, qué sentís que pasó ayer?
Ayer pasó de todo, empezando por estos resultados casi de infarto. Primero le daban un aumento bastante significativo a Flávio Bolsonaro y después se produjo un cambio en la tendencia. Flávio Bolsonaro comenzó a bajar lentamente y, en la misma proporción, comenzó a subir Lula. En realidad, nadie esperaba una victoria de esa naturaleza. Fue incluso mayor la diferencia que tuvo con Flávio que la que tuvo con el propio Jair Bolsonaro en 2022, cuando se disputó la diferencia entre ambos por el gobierno. Lo que vi fue eso y también un entusiasmo increíble en las manifestaciones. Después de la primera vuelta estuve en tres manifestaciones: dos anteriores, una el sábado y otra ayer. Ayer tenía que pasar sí o sí, porque no había cómo pasar. La gente estaba acumulada afuera del hotel donde se hizo la reunión, el búnker. Fue muy interesante ver a la gente, porque no era solamente de las clases pobres, para nada. Te diría que veías muchos universitarios y mucha gente de clase media alta, inclusive. Vivo en un barrio de acá que se llama Higienópolis, un barrio relativamente de clase alta, podríamos decir, para traducirlo a la Argentina, como Belgrano. Por primera vez vi camisetas rojas. Justamente, vivo al lado de una escuela donde se vota. Eso también me sorprendió muchísimo, porque acá antes eran solamente verdes y amarillas. Y eso explica algo. Explica muchísimas cosas. Aquí, en San Pablo, Lula sacó diez puntos de diferencia. Lo que explica, básicamente, es que la gente no quería la violencia que representa Bolsonaro. ¿Por qué? Porque él se mostró violento en más de una oportunidad. Cuando estuvo con Lula en el primer debate, no paraba de hacer morisquetas y de posicionarse debajo de él. Hacía una presión física importante. Eso a la gente no le gustó, estoy segura. Y, sobre todo, no le gusta a la clase media ese tipo de violencia.
Permitime, le voy a pedir al control en la Argentina que nos cambie en el zócalo el nombre del entrevistado y nos coloque el de Eleonora, que quedó el del entrevistado anterior. Eleonora, muchas mujeres, muchos jóvenes.
Muchos jóvenes. Muchísimos.
¿Y qué pasó ahí? Porque Lula es un representante del siglo XX. ¿Qué pasó con los jóvenes que, de golpe, lograron comunicarse con una persona de 81 años?
Bueno, ¿sabés qué pasa? Lula es un símbolo.
¿Y un símbolo de qué?
Un símbolo del progreso social vía universidad. ¿Se entiende? Por eso vos veías muchos jóvenes universitarios, que fueron los que iniciaron, en realidad, este proceso. Ellos fueron los que iniciaron un proceso de movilización y organizaron a lo largo y ancho de todo el país. Esto es muy sorprendente en esta época. No sé vos cómo lo ves, pero yo lo veo así: es una cosa muy sorprendente. Y eso tuvo su fruto, no tengas dudas. Tuvo que tenerlo, porque esos jóvenes iban a sus casas y decían: «Voten, voten, no dejen de votar porque está en juego nuestro futuro». Ese es el tema, Jorge. Las movilizaciones estudiantiles pueden parecer, al principio, como que no tienen importancia, pero sí la tienen, y mucha. Empiezan a participar jóvenes de otros niveles sociales también. Pero lo que le faltaba a Lula, y lo que yo pensé que no iba a tener, era la clase media.
Mirá vos, y la tuvo. Eleonora, ¿puede ser que la campaña y el hecho de que, tanto en el primer debate como en el segundo, apareciera el tema de Milei, planteado por Lula como un elemento negativo para Bolsonaro? Bolsonaro, incluso, primero trató de hacerse el desentendido y luego defendió que el peronismo había tenido una enorme inflación, tratando de equiparar al peronismo con el Partido de los Trabajadores. ¿Hubo una concientización de los brasileños sobre la situación argentina? A lo mejor, hace dos años tenían una imagen idealizada de que Milei era un héroe en contra de la inflación y hoy esa imagen cambió enormemente, también a partir de los dos debates. Contanos vos, que te ven desde la Argentina todo el tiempo: ¿qué te dicen de Milei y cómo fue cambiando esa imagen desde hace tres años hasta hoy?
Bueno, mirá, primero creían, como decís vos, hace tres años, que Milei era un genio que había llegado a la Argentina para cambiar las cosas. Hoy la tienen muy clara, hoy saben perfectamente todo lo que hizo Milei. Además, los diarios se encargan de difundirlo, no tengas dudas. Las cosas que dice Milei son muy mal vistas acá. Hay una falta de respeto al presidente que, por más que sea Lula, vos no le podés faltar el respeto. Eso es lo que dicen ellos que hizo Milei. Lo vieron horrible. Eso tuvo un efecto realmente muy negativo para Milei en este caso, por esto que te estoy comentando. ¿Y qué hizo Flávio Bolsonaro? Lo exhibió en el primer turno, lo exhibió a su manera en el segundo turno y no le fue bien. Además, allá existió la motosierra, pero acá existió el tijeretazo, y el tijeretazo todos lo entendieron.
Sí, sí, la foto con la tijera al lado de Bolsonaro, al lado de Milei. Me quedo pensando, Eleonora, en las relaciones entre la Argentina y Brasil, porque la Argentina tiene prácticamente las relaciones cortadas. El embajador brasileño en Buenos Aires está aquí. Había una expectativa por parte de la Cancillería argentina de que, si ganaba Bolsonaro, el tema se resolvía. Ahora no ganó Bolsonaro y no solo eso, sino que Lula otra vez fue ofendido por Milei el día de antes de ayer. Así planteado, no va a haber embajador argentino hasta que Milei se vaya. No sé cómo imaginás vos qué va a ser la relación de Itamaraty con Milei a lo largo del año que le queda de gobierno.
Mirá, no va a ser buena, no tengas dudas. No va a ser buena. Inclusive, por una razón: llegado el momento, creo que Lula va a, de alguna manera, arreglárselas para hablar a favor del candidato de la oposición a Milei. Llegado el momento, cuando esté muy próxima la votación, puede decir alguna cosa. Yo creo que la relación se va a mantener muy fría, fría a nivel superestructural, pero no a nivel de la infraestructura. Es decir, no a nivel del comercio ni de la industria. A esos niveles, la relación está perfecta, se maneja como siempre y no hay dificultades en ese sentido. Lo cual es llamativo, porque generalmente uno se imagina que, cuando no tenés embajador de un lado y del otro, es porque hubo un corte de relaciones. Pero no lo hubo, en el sentido que estoy explicando. Los que están ahora son los que se llaman encargados de negocios de las respectivas cancillerías en cada uno de los países. O sea, no es que no hay nadie. No hay embajador titular, pero hay quien está manejando la embajada en su ausencia.
Eleonora, bueno, te escuchamos a la tarde en Ronda de Corresponsales. Te mandamos un beso grande y nos mantenemos en contacto, como siempre. Muy gentil.
Espero verte mañana. Chau, chau.
Dale, un beso grande.
LMM
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