Fuerte apuesta de Sky Brasil: “El futuro de la comunicación es la tecnología satelital”
La compañía acelera su transformación para salir del negocio tradicional y meterse de lleno en conectividad, fibra y nuevos servicios. Así, su presidente Gustavo Fonseca plantea un cambio de época que redefine cómo se produce y se consume la comunicación.
Entre más de 351,8 millones de accesos y una expansión sostenida de 5G y fibra óptica, Brasil consolida uno de los mercados de telecomunicaciones más grandes de la región, escenario en el que Gustavo Fonseca impulsa la transformación de Sky Brasil tras su llegada al Grupo Werthein. Ante ese escenario, el ejecutivo proyecta una compañía que va más allá de la TV satelital, apuesta por conectividad y nuevos negocios, y resume en Modo Fontevecchia, por Net TV, su visión en una frase: “El futuro de la comunicación es la tecnología satelital”.
El ejecutivo del sector de telecomunicaciones, Gustavo Fonseca, es presidente de Sky Brasil, una de las principales compañías de televisión paga del país. Sin más, asumió ese cargo en mayo de 2023, luego de haber sido Chief Marketing Officer (CMO) de Vrio Corp, la empresa que controla Sky y DirecTV en América Latina. Antes de eso trabajó más de una década en Telefónica Brasil y también fue consultor en firmas internacionales.
La idea de convertir a Sky a DirectTV en una empresa telefónica, teniendo en cuenta el tamaño del mercado que significa Brasil cuando uno ve que empresas como la propia Telefónica de España se van del resto de América Latina, pero no de Brasil. ¿Qué significa para Sky y/o DirectTV poder pasar a ser un operador telefónico directamente? Podríamos decir la octava economía del planeta.
Nosotros en Brasil tenemos un mercado bastante grande. Yo diría casi que la suma de muchos de los países hispanohablantes. Es un país de 220 millones de habitantes, con una densidad aproximada de dos móviles, dos aparatos por habitante en Brasil, muy parecido a lo que pasa en Latinoamérica. Y en Brasil no es diferente eso en el mundo móvil. Obviamente, las telecomunicaciones van mucho más allá de los teléfonos móviles.
Nosotros desde Sky, que es una empresa parecida a DirectTV en Argentina, siempre tuvimos una operación muy fuerte de televisión de pago satelital y desde hace dos o tres años entramos a otros negocios de conectividad, primero con la fibra óptica a la casa de los clientes y futuramente, a través de nuestro acuerdo con Amazon LEO, vamos a entrar a la conectividad también desde el satélite para red fija.
El mundo de la conectividad móvil es un negocio enorme en Brasil. No tenemos la ambición de salir a conquistar un pedazo del mercado de partida, pero sí contamos con nuestra base de clientes.
Estos cambios, ¿tienen que ver con el cambio accionista? Es decir, que el anterior accionista, al ser una empresa norteamericana, no tenía el mismo interés que al ser una empresa latinoamericana.
Yo creo que el grupo Werthein es claramente mucho mejor conocedor de la geografía donde operamos, Brasil y Hispanoamérica, que los accionistas anteriores. Es un caso difícil de comparar. Yo vengo de trabajar con el accionista anterior, pese al hecho de que era un grupo de telecomunicaciones enorme, tenían casi 98% de sus operaciones en Estados Unidos. Es un mercado muy particular y nosotros en Latinoamérica sentíamos de alguna manera que el accionista no era tan conocedor de las historias y de las peculiaridades de cada uno.
Entonces, yo creo que desde que el grupo tomó el control de Sky, hemos disfrutado de más conocimiento de los mercados y también de más ambición en estos mercados. Yo creo que esto es algo que marca mucho la diferencia. El grupo claramente tiene una ambición de ser un jugador importante tanto en la televisión de pago como en el mundo de las telecomunicaciones. Entonces, claramente hay una diferencia de antes y después.
En un año electoral en Brasil, ¿cómo está la economía brasileña? ¿cuál es el grado de balance de los últimos años de la economía brasileña?
Brasil fluctúa menos con los cambios políticos que otros países, sea por el tamaño de la economía, sea porque hay determinadas ventajas comparativas del país que no cambian con el gobierno. Nuestro negocio agro es muy fuerte y seguirá siendo fuerte con independencia de la política. Determinadas industrias en las que hemos apostado en el pasado, como por ejemplo la industria de defensa o la industria de aviación, son lo que son desde hace mucho tiempo. Entonces, hay una foto actual de la economía en Brasil relativamente positiva.
Tenemos una inflación muy baja comparada con lo que se vive en Argentina: 4 o 5% al año. Y lo que se puede especular es que siempre hay cosas que pueden mejorar desde determinados planteos del gobierno de momento, pero la verdad es que nos movemos como economía menos influenciados por la política que en otros países. Eso seguramente lo veo cuando comparo nuestra actuación en Brasil y otros países. Veo claramente que se da así.
Los satélites son más valorados hoy, que cuando se decía que no podían brindar, por ejemplo, conectividad de internet. Es decir, cuando uno ve las operaciones de Starlink, hoy en día ese axioma que se escuchaba hace una década, de que la clave iba a ser todo porque se podía dar televisión satelital pero no se podía plantear la interconexión digital, ya la tecnología lo dejó obsoleto y lo da por superado. Me gustaría su propia visión respecto de las posibilidades que tienen los satélites para producir conectividad.
Entonces, el satélite es una solución que puede ser unidireccional o bidireccional. El caso nuestro con DirectTV y con Sky es una solución satelital unidireccional. Entonces, para los negocios de conectividad es muy complicado, está limitado de alguna manera. Lo que se ve hoy, y vamos a trabajar en este sentido con satélites de baja órbita, nos permitirá tener la bidireccionalidad de lo que es una conectividad por satélite.
Y eso te permite tener acceso a internet a partir de una conexión satelital. Para Latinoamérica, yo creo que el rol del satélite estará, sea unidireccional en el caso de pago o bidireccional en el caso de los satélites de baja órbita.
Sí, si no más porque somos un territorio enorme. Latinoamérica es densamente poblada en algunos lados, en algunas urbes como Buenos Aires o São Paulo, pero hay mucha gente en los interiores de nuestros países que requerirán una tecnología mucho más adecuada a estos sitios como son los satélites, que pasar fibra o llegar con estaciones terrenas de móvil. Entonces, siempre habrá espacio en Latinoamérica para soluciones satelitales. En este sentido, la televisión de pago por satélite seguirá teniendo su espacio dentro de Argentina, Brasil, Uruguay y Chile. Y también creo que la conectividad a través de los satélites de baja órbita se va a posicionar como una realidad muy pronto, sobre todo más allá de las personas, también en las cosas.
Vamos a entrar a un mundo de lo que se dice en la Internet de las cosas (IoT), la internet que conecta las cosas, eso se dará seguramente por conectividad satelital.
O sea, los satélites de baja y mediana distancia cambiaron el paradigma, volviendo a ser la posibilidad de la conexión satelital, darle una prolongación muy distinta a la que se tenía y se imaginaba hace una década.
Es así. Y además los equipamientos están evolucionando mucho. Entonces, una conexión hoy a un satélite de baja órbita bidireccional es un aparatito pequeño, cómodo, se puede trasladar a cualquier lado.
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Cambia mucho la jugada comparado con otras opciones que te limitan geográficamente, donde estén los postes, donde haya penetración de electricidad, hay otras condiciones que con el satélite de baja órbita ya no existen.
MV/ff
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