Tensión fiscal

Fuerte reclamo del intendente de Rosario: "Nos estamos haciendo cargo de los servicios que Nación abandona"

El político Pablo Javkin advierte que los municipios están absorbiendo costos de servicios tras el retiro del Estado nacional. Además, cuestiona la distribución de recursos y alerta sobre un equilibrio económico difícil de sostener.

El intendente de Rosario Pablo Javkin insistió en que, a su entender, el ataque mafioso y la amenaza contra el capitán de la Selección argentina Lionel Messi está vinculado a "alguna resistencia a cambios" en el Ministerio de Seguridad provincial Foto: Noticias Argentinas

El intendente de Rosario, Pablo Javkin, advierte que el ajuste fiscal nacional trasladó el peso de la crisis a los municipios, que hoy deben sostener servicios sin los recursos correspondientes. A partir de ese escenario, cuestiona en Modo Fontevecchia, por Net TV, Radio Perfil (AM 1190), el supuesto equilibrio económico y afirma que “nos estamos haciendo cargo de los servicios que Nación abandona”, en un modelo que considera insostenible.

El actual intendente de Rosario, Pablo Javkin, se formó en Ciencia Política y desde joven participó en la vida pública, primero como dirigente universitario y después ocupando cargos legislativos. Se desempeñó como diputado nacional y también concejal en Rosario antes de llegar a la intendencia en 2019, cargo para el que fue reelecto en 2023. Allí, su gestión estuvo marcada por uno de los problemas más complejos: la violencia ligada al narcotráfico. 

El problema que genera de recursos en el interior, la caída de la recaudación, la coparticipación, los impuestos que reciben primero las provincias y cómo, en cascada, termina impactando en las intendencias. Así también, la reunión que hubo en Paraná recientemente de intendentes de las más importantes ciudades del país. Fuiste uno de ellos haciendo el reclamo a las autoridades nacionales respecto de la cantidad de tareas que se le agregan a las intendencias hoy en día por desatención del Estado nacional y, podríamos decir, en una especie de dominó también de los estados provinciales.

Estamos viendo una situación en la cual la responsabilidad que tenemos los municipios, basada en la cercanía con la gente, sobre los servicios, nos pone en la situación de garantizar servicios que están bajo nuestra responsabilidad y garantizar también servicios que estaban bajo responsabilidad nacional.

Te voy a dar un ejemplo directo. Si nosotros tenemos un tratamiento oncológico en marcha que lo llevamos en nuestro sector público y que tenía un financiamiento nacional o medicación del Remediar o los programas de salud reproductiva o de anticoncepción, y los programas nacionales se cortan, los municipios nos hacemos cargo de que al paciente no se le corte porque en nuestra mirada no está el número, está el paciente.

No porque nos sobre el dinero, sino porque, imaginate lo que implica interrumpir un tratamiento oncológico o una atención a una persona con discapacidad que está haciendo tratamiento de rehabilitación, tiene un impacto también en la cuestión sanitaria de la persona, en la salud de la persona.

Lo mismo pasa con el sistema de transporte. El sistema de transporte del interior del país perdió de golpe todo el subsidio nacional, que uno a lo mejor podría discutir si debería ser subsidiado o no, pero acá al AMBA se lo subsidia, al interior no. Pero el impuesto a los combustibles, que en parte financiaría el sistema de subsidio, la Nación no solo lo sigue cobrando, sino que lo aumentó 10000% desde diciembre de 2023 y, a la vez, se da una discusión sobre, por ejemplo, la tasa vial municipal. Entonces, yo te voy a dar un ejemplo que tengo de un ticket nuestro.

Cuando uno mira la tasa vial, está hablando de un 1%, en nuestro caso es 0,9 neto. Cuando vos mirás el impuesto nacional al combustible es el 33% del ticket. Entonces, como yo digo, miren, yo no he venido a discutir la langosta que se posa sobre el elefante, siempre y cuando hablemos del elefante.

Es más, yo hoy lo decía en un foro, firmo mañana la eliminación simultánea de todas las tasas sobre combustible, con todo gusto, y le bajamos el precio del combustible a la gente. Ahora, si van a seguir cobrando el 33%, vamos a empezar a discutir el 33%. La cuestión ridícula de decirnos: "No, pero miren que nosotros tenemos o el municipio tiene una presión fiscal inusitada". Y te aclaro que en mi caso es tasa, porque yo tengo una tasa que está afectada a un fideicomiso para el arreglo de calles, o sea, tengo servicio contraprestado, no cobro un impuesto, que es una discusión que sí se da en el AMBA, a veces lo mismo en materia de otros impuestos municipales.

Hay una deuda pendiente en la Argentina: necesitamos estabilidad macro, estamos de acuerdo, y tenemos que poner todos los niveles para esa estabilidad. Estamos de acuerdo. Tener moneda es un valor superior básico del funcionamiento de un Estado democrático. Ahora, eso requiere un acuerdo: qué hace cada uno y cómo se financia.

En la Argentina ese acuerdo hoy, ¿cómo funciona? Se lleva casi todo la Nación, financian las provincias y los municipios. Te doy el ejemplo más absurdo. El Monumento Nacional a la Bandera. Estoy hablando del monumento nacional probablemente más importante en la Argentina. Hace 10 años que Nación inició una obra de restauración del Monumento Nacional a la Bandera, no se terminó. El último paso que hubo que hacer fue que la provincia de Santa Fe se haga cargo de terminarla. Eran 100 millones de pesos.

Si hubiera sido el Obelisco, ese monumento sería de oro o de acero inoxidable la estructura. Pero claro, es un monumento nacional, la bandera está en Rosario. ¿Se acuerdan los 20 de junio, cuando a veces viene un presidente? Y hace 10 años pasaron tres gobiernos de cualquier signo político. Entonces, no se puede seguir pensando en un país donde los recursos se generen en una región, los servicios los financien determinados niveles del Estado y la Nación sostenga, en base al esfuerzo de los demás, un supuesto orden macro que no es tal.

A mí me encanta discutir números y lo que planteamos con el Consejo cuando nos juntamos los intendentes de todas las ciudades capitales y de todas las ciudades grandes de la Argentina. Somos del espectro político más amplio que te puedas imaginar. Ninguno de nosotros pertenecemos a la misma fuerza política, pero discutimos con los números y con la gestión, porque para mí tiene nombre y apellido el servicio que dejo de prestar o que no.

El último que te quiero agregar: las rutas nacionales, en mi caso la circunvalación. Tuve que ir a la Justicia federal y ganar para que nos corten el césped de la circunvalación de Rosario. Ahora, aparentemente en mayo se abrirían. Pasaron dos años y medio donde no se cortó el césped, anda la mitad de las luminarias, creció la accidentología vial y la semana pasada recibí una carta documento de una funcionaria de Vialidad que me intima a retirar cámaras de control de velocidad sobre la circunvalación, con dos detalles. Uno es que vamos a tener más accidentes si no hay luces y no hay control de velocidad. Segundo, no son mías las cámaras, son de otro nivel.

Así se maneja este país. Y te estoy hablando de Rosario, que está a 300 km y es una de las ciudades de los núcleos urbanos más grandes. Imaginate el intendente de San Salvador de Jujuy o el intendente de Comodoro Rivadavia.

Como Rosario es tan importante, nos permite usarla como una especie de termómetro para un análisis más general. Podría decirse que sorprendió que, frente al mayor ajuste de la historia, como dice Milei, aplicado desde diciembre de 2023, no hubiera más resistencia, protesta, pobreza o indigencia. En un primer momento, la gente haya consumido stock. Personas, organismos, municipalidades, provincias, empresas y pymes habrían amortiguado el impacto con ahorros o reservas. Incluso con infraestructura que siguió funcionando sin reponerse. Ahora, dos años y medio después, se empieza a notar el efecto de ese ajuste. Durante un tiempo se equilibró o se disimuló con recursos acumulados. ¿Es plausible esta hipótesis?

Nosotros veníamos de una catástrofe, un país con niveles de inflación muy altos, con el desorden de todas las variables, con la incapacidad de planificar. Creo que tuvo mucho que ver también a quién se eligió, por qué la gente eligió una alternativa como la que eligió, de ruptura total. Nuestro sistema político tiende a eso, es muy disruptivo a la hora de elegir presidente. Si mirás del 83 para acá siempre ha sido así. Entonces creo que hay una cuestión inicial que era dejar atrás lo anterior. Eso da una ventaja de tiempo y después aparece el efecto que vos marcás.

En la Argentina la construcción bajó 8,8%. En la provincia de Santa Fe subió 2,9. Ese diferencial lo puso Santa Fe y en mi caso el municipio de Rosario. Entonces hay una parte enorme del ajuste que la ponemos nosotros. Por eso me indigna cuando dicen que el problema son las cargas de los municipios. Si nosotros nos estamos haciendo cargo. Te doy otro ejemplo: los atributos sociales de la tarjeta SUBE. Hasta anoche no se había transferido ni un peso en el año 2026. ¿Quién lo puso mientras tanto para que funcione el transporte? Los intendentes. Pusimos, en mi caso, más de 2000 millones de pesos. Ese financiamiento a la Nación se lo hicimos nosotros.

El financiamiento de la obra pública: yo llevo seis presupuestos equilibrados. Asumí con 13 puntos de déficit, hoy tengo equilibrio fiscal. Asumí con 16 puntos de deuda, hoy tengo menos de tres. Tenemos 250.000 millones de pesos en obra pública durante 2026. Somos el segundo núcleo urbano del país con más empleo después de la Ciudad de Buenos Aires. Entonces, la gran contribución a que algunas funciones que el Estado dejó de cumplir la pusimos nosotros, los ciudadanos rosarinos.

Entonces, los gobernadores y los intendentes nos hicimos cargo en este tiempo de muchas cosas buscando el orden macro. Ahora, el problema es que van dos años y medio, no tenés la inflación del 300, pero tampoco tenés cero de inflación. No hay una tendencia decreciente, hay una tendencia creciente. Los costos en dólares aumentan porque hay un dólar pisado. La caída del poder adquisitivo de los salarios es muy notoria. Entonces lo que estás viendo ahora es que la promesa de crecimiento económico aparece en pocos rubros.

La Argentina tiene una promesa que es Vaca Muerta y la minería, pero tiene una vaca viva de la que todavía sigue viviendo. Esa infraestructura se está agotando. No hay rutas, no hay caminos. Entonces las provincias dicen: dame la ruta. En algún momento eso hay que cortarlo. Si se habla de un acuerdo fiscal, discutimos qué hace cada uno y cómo se financia. Lo que no va más es que Nación se lleve el IVA, el impuesto al cheque, las retenciones agropecuarias, el impuesto a los combustibles líquidos y no vuelva nada.

Entonces la crisis se sintió menos en función al ajuste más grande de la historia de la humanidad, como dice el presidente Milei, por estos colchones de intendencias, provincias y personas físicas, y eso se está consumiendo y la crisis hoy emerge porque pasaron dos años y medio, ¿no?

Ojo con confundir el equilibrio fiscal con toma de deuda futura.

Exacto, el equilibrio fiscal con el equilibrio financiero.

Claro, porque si yo durante meses o años no mantengo una ruta, en algún momento eso es deuda. En términos financieros equilibra, pero en términos reales es deuda.

Decía en su libro El capital del siglo XXI, Piketty, que el producto bruto es un cálculo financiero porque no cuenta el consumo de stocks pasados. Si te consumís reservas o infraestructura y no la reponés, eso no aparece en el producto bruto. Entonces podés tener superávit consumiéndote el stock acumulado.

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No es sustentable después de dos años y medio sin inversión en obra pública.

MV / EM