“Insaurralde, Facundo Moyano y hasta el viaje de Massa le hacen mal al peronismo”
José Carlos Conde Ramos, histórico dirigente peronista, exdiputado nacional y fundador del Grupo de los Ocho junto a Chacho Álvarez reivindicó a Axel Kicillof como una figura con dos atributos que, según sostuvo, resultan indispensables para el movimiento: honestidad y trabajo.
Las internas, las disputas dirigenciales y las conductas de algunos referentes volvieron a quedar bajo la lupa dentro del peronismo. José Carlos Conde Ramos cuestionó con dureza los casos de Martín Insaurralde y Facundo Moyano, y también consideró inapropiado el viaje de Sergio Massa, al advertir que esas actitudes se alejan de las necesidades y el sufrimiento de los trabajadores.
En diálogo con Jorge Fontevecchia en Modo Fontevecchia, por +Perfil y Radio Perfil (AM 1190), el histórico dirigente peronista defendió la necesidad de recuperar una dirigencia más cercana a las bases y destacó a Axel Kicillof por dos cualidades que consideró fundamentales: “Es honesto y trabajador”. Para Conde Ramos, el futuro del movimiento no debe definirse únicamente en las reuniones cerradas de la dirigencia, sino también en una nueva generación de militantes que comienza a surgir en todo el país.
José Carlos Conde Ramos es histórico político, dirigente peronista y diplomático argentino. Se desempeñó como diputado de la Nación entre 1987 y 1991. Fue miembro y fundador del recordado Grupo de los Ocho, bloque de legisladores peronistas, y se opuso firmemente a las privatizaciones y políticas liberales impulsadas por Carlos Menem. También se desempeñó como embajador extraordinario en Paraguay, así como cónsul general de la República Argentina en la ciudad de Asunción.
—Muy buenos días, Conde Ramos. Jorge Fontevecchia lo saluda. Escuché, recibí un mensaje suyo, podríamos decir, quejándose de lo que encuentra en el peronismo actualmente, sus internas, sus disidencias. Me gustaría que compartiera con nuestra audiencia su visión, su crítica, su desazón con el peronismo.
—Sí, cómo no, Jorge. Mire, el peronismo es demasiado importante para que aquellos que son o pretenden ser dirigentes del peronismo despilfarren justamente el prestigio que tiene el peronismo. Y el prestigio que tiene el peronismo lo tiene ganado la gente, justamente en el pueblo. Es decir, si hay algo que hoy se puede reivindicar de Axel Kicillof, es justamente que ha prendido en el pueblo, no quizás en los dirigentes. Los dirigentes creen que la cosa termina ahí, se termina en sus reuniones cerradas y que de ahí saldrá el futuro candidato a presidente y también los lineamientos del programa peronista. No, no es así. Hay una realidad que viene caminando muy fuerte, que es abajo. Hay compañeros y, sobre todo, compañeras que han despertado justamente y están trabajando en todo el territorio nacional.
Yo recorro mucho. No eso de que salgo por la calle a caminar, no. Yo voy; por ejemplo, este fin de semana estuve en Santa Fe, hace 15 días estuve en Mendoza, estuve también en San Luis, donde voy haciendo reuniones con compañeros nuevos. Me preguntan con quién hago reuniones en San Luis o con quién hago reuniones en otros lugares y no les puedo decir. No hay ningún cabezón. Son todos compañeros, digamos, hasta ahora N.N. para la política. Son compañeros que están surgiendo y yo lo que tengo que hacer, como viejo militante, es empujar a esta nueva generación que quiere participar, protagonizar, y que la dirigencia le propone el futuro, no el presente. Bueno, esto es así. Entonces, todo aquello que hace mal al peronismo me pone muy mal, me preocupa mucho, porque veo que hay en la dirigencia un retroceso muy grande. En vez de aferrarse al pensamiento vivo de Perón...
—José, ¿me permite que lo interrumpa y comparta entonces con la audiencia su mensaje? Usted lo puso en términos concretos, con nombre y apellido. Mientras nosotros estamos hablando, ahí están pasando imágenes de una reunión en la que Kicillof se saluda con distintas personas del peronismo. Ahí aparece, por ejemplo, el hijo de Moyano, que tuvo este inconveniente por el que está siendo juzgado. No quiero hacer prejuzgamiento. Insaurralde. Hay personas connotadas con riqueza, con apropiación de lo público, con privilegios que no se corresponden con el peronismo. Usted hace una crítica de decir que eso le hace mal al peronismo, que el peronismo tiene que tener...
—Le hace muy mal.
—Entonces, ¿por qué no lo pone con nombre y apellido? Así la audiencia lo puede comprender mejor.
—Sí. Por ejemplo, lo de Facundo Moyano es una barbaridad, es terrible. Esto le hace muy mal al peronismo y a la política. Un chico que pretendía jugar un rol importante, hacía alardes justamente de eso, y evidentemente lo que ha hecho no tiene nada que ver con la política y mucho menos con el peronismo. Lo mismo pasa con Martín Insaurralde. Lo de Insaurralde es una barbaridad bajo todo punto de vista. Es decir, no tendría que existir desde el punto de vista político. Le hace muy mal, no solamente al peronismo, le hace muy mal a la política. Entonces, también hablé el otro día justamente del vuelo de Massa. Me parece que es absolutamente inapropiado. No puede Massa hacer eso.
Es decir, evidentemente se van alejando concretamente de lo que tiene que ser una práctica de un dirigente que tiene que ser muy responsable, sobre todo en un movimiento como el movimiento peronista, que es tan importante y que tiene como base social nada más y nada menos que los trabajadores, que hoy están pasando momentos extremadamente difíciles. Entonces, nosotros tenemos que ser absolutamente consecuentes con el sufrimiento, con las necesidades, con las aspiraciones del pueblo. Todo lo contrario han hecho estos compañeros. Entonces, eso no puede ser. El Partido Justicialista tiene que existir y tiene que existir de una forma dinámica.
—Ahora, permítame, José, que lo interrumpa para llevarlo con el objetivo de dar relación al espíritu del peronismo que usted marca, que tiene que ver con cierto acercamiento hacia la base y con una vida austera y con una relación con el dinero...
—Sí.
—Pero menos hipercapitalista, para decirlo de alguna manera. En ese sentido, ¿el mal ejemplo no era también de Néstor Kirchner, que se abrazaba a las cajas de seguridad, que construyó una fortuna personal también llamativamente importante por los empleos públicos que había tenido? ¿Esto no arranca también con el propio Néstor Kirchner?
—Sí, sí, sí. Yo, en particular, he sido justamente crítico de todo eso. Es decir, de errores de Néstor, porque Néstor, a la vez, tuvo cosas muy buenas, pero evidentemente hubo cosas que no correspondían con el compromiso con el peronismo.
—Insaurralde era el protegido de Cristina. O sea, puede ser que hubiese cierta tolerancia a la riqueza personal. Recién entrevistamos a un especialista en China y una de las grandes diferencias con el capitalismo chino, postmercado y posteconomía planificada, y el ruso, es que en China puede haber millonarios, pero no pueden ser oligarcas y, al mismo tiempo, no pueden enriquecerse las personas que tienen prestigio público a través del partido político. Mientras que fuera de China vemos que hay una especie de corrimiento, de difusión, entre que el poder económico se convierte en poder político y viceversa. El poder político se convierte en poder económico. O sea, se utiliza la política para hacerse ricos.
—Se utiliza la política para hacerse ricos y, además de eso, se toma la posibilidad de que, si tenés plata, tenés posibilidades de ser candidato y, si no tenés plata, no tenés posibilidades de ser candidato. Para ser candidato hay que tener plata, todo lo que no tiene nada que ver con el gaucho nuestro, con el dinero del hombre que va a laburar todos los días.
—Y, en ese sentido, Kicillof representaría la antítesis de esto, o sea, representaría a esa persona que de militante va creciendo a lo largo de su carrera para terminar teniendo la capacidad de ser candidato.
—Bien, Jorge, Kicillof tiene dos cosas. Mire, le adelanto lo siguiente. Yo soy un tipo que milito desde siempre, desde hace muchísimos años, desde que tenía 12 años. Todos los días en la misma dirección y con la misma intensidad. He vivido todas las alternativas que vive un militante peronista. He estado preso, me han torturado, he ocupado todo. No soy víctima en particular de nada. Pero con decirle esto, he tenido relación con todos los dirigentes también. A Kicillof no lo conozco, no he estado nunca con él, y lo reivindico absolutamente porque tiene dos activos que son absolutamente necesarios para el peronismo, para el peronismo y para la política: es honesto y trabajador. Son dos cosas absolutamente necesarias. Es por eso que el Gobierno nacional pone todo su esfuerzo para tratar de perjudicar a Kicillof y a su gobierno.
—Bueno, José, muchas gracias. Quería que usted compartiera eso, que fue un hilo de WhatsApp, con nuestra audiencia. Nos mantendremos en contacto, como ha sido hasta ahora. Muchísimas gracias.
—Con mucho gusto. Le agradezco a usted. Muy buena la nota de Eugenia Muzio, justamente, en Perfil hoy.
—Bueno, muchísimas gracias. Le mando un abrazo y nos mantenemos en contacto.
LMM