Cuando el crédito asfixia

La morosidad y el impacto en la industria: “El efecto sandwich entre el consumo y la tasa de interés”

El economista Diego Coatz advirtió que la industria quedó atrapada entre el aumento de los costos, la caída del consumo y las altas tasas de interés, un escenario que ya impacta en el empleo y el cierre de empresas.

Diego Coatz Foto: NA

En Modo Fontevecchia, por +Perfil, Radio Perfil (AM 1190), el economista Diego Coatz analizó el impacto del endeudamiento y las altas tasas de interés sobre las empresas y advirtió que la industria atraviesa un “efecto sándwich”: los costos aumentan, pero la caída del consumo y la presión de las importaciones dificultan trasladarlos a los precios. En ese contexto, señaló que el sector enfrenta un escenario cada vez más complejo para sostener el empleo y la actividad.

Coatz sostuvo que la morosidad empresarial se duplicó y se ubica cerca del 4%, mientras que la pérdida de puestos de trabajo formales y el crecimiento de la informalidad profundizan un círculo negativo. Además, advirtió sobre la tensión entre la necesidad de sostener el tipo de cambio y el costo del crédito para las empresas, y reclamó medidas que permitan destrabar el “embrollo macro-micro” que atraviesa la economía real.

Diego Coatz es un economista especialista en desarrollo productivo e industria que cuenta con más de 20 años de trayectoria en el sector privado; fue consultor de organismos internacionales y profesor titular de la UBA y la UCES; es fundador y director ejecutivo de I+D (Industria y Desarrollo), un centro para la investigación y difusión de temas de producción, industria y valor agregado. Además, se desempeñó como economista jefe y director ejecutivo de la Unión Industrial Argentina.

Diego, muy buenos días. Jorge Fontevecchia lo saluda. Con su especialidad respecto de la situación crediticia de las empresas, ¿qué síntoma encuentra allí del funcionamiento de la economía? Se habla mucho del endeudamiento de las personas físicas. ¿Qué pasa con las personas jurídicas y con las empresas de determinado nivel? Hay un tema que es más abarcativo que el tema del endeudamiento de las personas físicas, que es el endeudamiento de las personas jurídicas; es decir, las empresas, la cantidad de capital que tienen para poder dar crédito ellas mismas a los consumidores, a los compradores de sus productos. Por lo tanto, el problema crediticio, el aumento de tasas que se produjo el año pasado, no es exclusivamente un problema de las personas físicas, de esas seis millones de familias endeudadas, sino de las empresas que, al mismo tiempo, son las que emplean a esas familias.  Como todos saben, cuando creció el precio del dólar previo a las elecciones en septiembre del año pasado, el Gobierno, para defender la cotización cambiaria, utilizó tasas de interés que llegaron a valores estratosféricos: 60% sobre la inflación para las grandes empresas, estamos hablando; o sea, una tasa real en dólares del 60% anual, para hacer su equivalente. Esto, obviamente, generó un efecto recesivo y provocó también un incumplimiento de las deudas, no solamente de las personas físicas, sino también de las personas jurídicas, que son las empresas que, como decíamos, son el comienzo del proceso por el cual las personas luego se tienen que endeudar. Es decir, si las empresas tienen un apretón financiero, consumen menos, tienen menos personal, pagan menos horas extras y, finalmente, los salarios de las personas sufren y tienen que ir a endeudarse para mantener su nivel de vida.  

Gracias, Jorge. La realidad es que nosotros venimos diciendo que la industria está con un efecto sándwich. ¿Qué es lo que quiere decir? Que los costos vienen creciendo fuertemente, los servicios un 400%, y eso no se puede traducir a precios, obviamente, porque tenemos un tipo de cambio muy anclado y, sobre todo, el consumo, la demanda y la actividad vienen muy mal. Si a eso le sumamos temas como el contrabando o la presión de importaciones a precios de dumping, la industria es como un sector que se queda en el medio, en el jamón del medio, apretado, y eso termina impactando en el empleo y en la sustentabilidad de las empresas. Para que tengan una idea, este año estamos previendo que se pierdan cerca de 60.000 empleos formales directos y otros 40.000 indirectos en la industria, y más de 3.000 empresas, sobre todo microempresas, que estarían cerrando solamente en el 2026. Por eso es muy importante poner la actividad en movimiento y una política no solamente para la industria, sino para toda la economía real, el sector real de la economía, que es el que está hoy más estancado y con problemas.

Ahora, concretamente, Diego, yo le hacía la pregunta respecto de qué punto de contacto existe entre el endeudamiento de las personas físicas con las personas jurídicas, las empresas. Yo creo que existe una correlación directa porque ambas obedecen al aumento de las tasas de interés en la primavera del año pasado, cuando el dólar pegó un salto por la inestabilidad electoral.

Cien por ciento. Obviamente, en personas, en familias, es más alto, y el contacto es directo por un doble motivo. Primero, porque el tema de la mora, el problema del negocio de las familias, genera un problema en el consumo, en el nivel de actividad; eso hace que las empresas vendan menos y tengan un problema de caja. Y aquellas empresas con mayores problemas, encima tienen una tasa de interés que viene elevada del año pasado y que profundiza el problema. Entonces, hay un contacto tanto por el impacto en las familias, en el consumo, como en las empresas, porque venden menos, tienen menos caja, y para poder conseguir capital de trabajo la tasa de interés que les piden los bancos es mayor; entonces, hay un doble contacto en ese sentido.

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Y quizás, para pensar para adelante, y ahí entrando un poco en los desafíos del programa económico, hoy esta necesidad de sostener el tipo de cambio en torno a 1.500 como única ancla para que la inflación vuelva a bajar, le imprime que hacia adelante la tasa de interés seguramente no pueda continuar su descenso, porque hoy la tasa de interés para sostener el tipo de cambio tiende a subir, y si se tensiona aún más la cuestión macroeconómica, puede subir más. Entonces, hay una retroalimentación en la incertidumbre macro que puede venir y la realidad micro de las empresas y las familias. Por eso hay que tener una política efectiva para salir de este cuello de botella o de este embrollo macro-micro, para decirlo de alguna forma, que estamos atravesando.

Así como en el caso de las personas físicas saltó a más del 10% la tasa de mora, en las personas jurídicas, concretamente en la industria, que es aquella que usted mide con más cercanía, ¿se duplicó también, aunque sea en un porcentaje del 2 al 4%?

Sí, se duplicó, está cerca de un 4%. Obviamente, en los sectores que andan mal es bastante mayor. Siempre el número de empresas es menor, pero está en niveles altos, muy altos en los últimos 20 años, no como en el caso de las familias, que está casi en niveles de pandemia. Pero, como hablábamos recién, lo que preocupa es la política a futuro. Hay que tomar medidas porque está repercutiendo en que la pérdida de empleo formal está a niveles muy altos, tanto en la industria como en el comercio y en parte en los servicios profesionales. Se han perdido en el último mes, solamente en el último mes, más de 10.000 puestos formales, que ya es el mes número 13 que viene con esa tendencia. Y lo que va creciendo es la informalidad; es decir, ese empleo formal se va a la informalidad, donde se gana menos y se trabaja más, y son empleos que después no ingresan al fisco y el fisco pierde recaudación. Se retroalimenta un círculo negativo, que es lo que hay que romper. Hay que tomar medidas para romper este círculo negativo, de nuevo, en los sectores que generan el 70% del empleo en la Argentina. Porque, por otro lado, tenés los recursos naturales, que andan muy bien y generan dólares, lo cual es fantástico, pero eso no está llegando a la economía de la gente y, por lo tanto, a la clase media. Se viene achicando la clase media en la Argentina.

Vuelvo con el punto. ¿Cuán importante es el crédito para las personas jurídicas, para las empresas? ¿Cuánto parte...? Usted hablaba del doble jamón, doble presión, no sé si planteaba una idea...

El sándwich y el jamón, sí, sí, el jamón del medio.

¿Cuánto implica ese aumento de las tasas para contener el dólar, que fue lo que sucedió en la primavera del año pasado? Yo decía, hasta 60% por arriba de la inflación como tasa real, o 60% en dólares, si uno lo quisiera colocar de esta forma. ¿Cuánto de ese apretón financiero en las tasas es grave para las empresas, no solamente por la caída del consumo, sino por la incapacidad de poder sustentar su capital de trabajo?

Bueno, tal cual como lo decía, muchas empresas se están endeudando a más del 50%, la mora ya llega al 4%, la tasa de descuento de cheques también. De vuelta, es una combinación en un contexto donde tenés menos nivel de consumo, menos nivel de actividad, te presiona la tasa de interés, en los costos no podés pasar a precios —lo cual te achica los márgenes—, y la caja te implica que la tasa de interés que te pidan a futuro sea mayor. Tengamos en cuenta que en un momento, cuando se recuperó la actividad económica hacia fines del 2024 y comienzos del 2025, el crédito sobre PBI creció 5 puntos, y eso alimentó la bonanza en el nivel de actividad, que es lo que se rompió promediando el 2025, como bien usted decía, con la suba de tasas de interés. Entonces, la combinación de problemas que hay hace que esta suba de tasas y el promedio de la mora para la pequeña y mediana empresa sea muy complicada. Y ahí es que estamos viendo los números de destrucción o de cierre de empresas mucho mayor que al nacimiento de empresas. En el caso industrial, van a ser más de 3.000 en un año, no solamente este año.

Diego, muchísimas gracias. Le mandamos un abrazo y seguimos en contacto.

A usted, Jorge. Muy buena semana.
 

LMM