El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció este miércoles una nueva medida para impulsar los créditos hipotecarios en Argentina, mediante un programa por $2 billones que buscará extender los plazos de financiamiento de los bancos y facilitar el acceso a préstamos para la compra de viviendas. Durante una conferencia de prensa en el Palacio de Hacienda, el funcionario explicó que la iniciativa se instrumentará a través del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) y estimó que podría alcanzar a unas 17.000 o 18.000 familias.
Caputo aseguró que para el Gobierno los créditos hipotecarios son una prioridad por su impacto sobre el acceso a la vivienda, la actividad económica y la formalización laboral. “Nada más justo que una persona que tiene trabajo tenga acceso a una vivienda y no tenga que esperar 30 años o 40 años para ahorrar para poder comprar su vivienda”, afirmó. A su vez, remarcó su efecto sobre el consumo: “Alguien que accede a un crédito hipotecario para poder tener una primera nueva vivienda también tiene que comprar diferentes cosas, desde una cama hasta un sillón, hasta un televisor. Entonces, todo eso motoriza otros sectores de la economía”.
El ministro también destacó el crecimiento que registraron los préstamos para vivienda desde el inicio de la gestión. “Cuando nosotros llegamos al Gobierno había aproximadamente 7 billones y medio de créditos hipotecarios en pesos. Hoy estamos en 16 billones 800 mil”, señaló. Según precisó, el aumento nominal fue del 121%, mientras que medido en UVA y ajustado por inflación alcanzó el 57%. Sin embargo, reconoció que todavía existe una amplia brecha respecto de otros países: “El stock de créditos hipotecarios en Argentina apenas representa dos puntos de producto”. Como comparación, mencionó que en Chile ronda el 27% y que en Estados Unidos llegó a ubicarse en niveles mucho mayores.
Para acelerar ese crecimiento, el Gobierno utilizará al FGS para extender el plazo del fondeo disponible para los bancos y reducir el descalce con préstamos que pueden durar entre 15 y 30 años. “Lo que se va a estar haciendo es extender el plazo de estos plazos fijos, hacer licitaciones transparentes con los bancos para extender los plazos de estos plazos fijos entre un año y cinco años”, explicó Caputo.
El programa será de $2 billones, con tasas mínimas para las colocaciones del FGS que irán desde UVA más 2,5% a un año hasta UVA más 4,5% a cinco años, mientras que los bancos no podrán prestar esos fondos por encima de UVA más 7,5%. El monto máximo será equivalente a 150.000 UVA, aproximadamente US$200.000, y el ministro estimó que los recursos permitirán alcanzar a 17.000 o 18.000 familias: “Va a ser un impulso muy, muy importante para el desarrollo de este mercado y para la economía en general”.
Caputo señaló que el programa de créditos hipotecarios se complementará con la decisión anunciada dos semanas atrás para permitir que los bancos utilicen parte de sus depósitos para otorgar préstamos en dólares a personas jurídicas, hasta un máximo del 15% y bajo normas macroprudenciales definidas por el Banco Central. “De esta manera estamos atacando tanto la oferta como la demanda”, explicó el ministro.
Por un lado, el funcionario sostuvo que los desarrolladores podrán acceder a financiamiento en dólares “a tasas mucho más accesibles” para encarar nuevos proyectos y, por otro, que el impulso a los créditos hipotecarios permitirá generar una mayor demanda. Según Caputo, “la combinación de esto va a dar un gran impulso en particular a la industria de la construcción”, un sector que definió como un motor importante de la economía y que venía rezagado.
Para dimensionar el acceso al nuevo esquema, el titular de Economía planteó el ejemplo de una propiedad de US$106.000, considerando un préstamo cercano a US$80.000 —unos $114 millones—, equivalente aproximadamente al 75% del valor del inmueble. Según su cálculo, con una tasa de UVA más 7% y un plazo de 25 años, la cuota sería de $865.000 mensuales, mientras que el ingreso neto necesario ascendería a $3.460.000, debido a que el pago debería representar el 25% de los ingresos. “Teniendo en cuenta que el ingreso promedio hoy neto está en $1.800.000, eso implicaría que una pareja de jóvenes, con el sueldo de ambos, tendría acceso a este crédito”, afirmó Caputo, y agregó que de esa manera podrían, “desde el minuto uno, en vez de estar pagando un alquiler, estar pagando directamente la cuota de su propia casa”.
Por su parte, Juan Cruz Michele, del FGS, explicó que el organismo trabaja desde hace varios meses junto con Capital Humano y el Ministerio de Economía en alternativas para impulsar el financiamiento para viviendas y sostuvo que el mecanismo elegido resultó el más conveniente entre las opciones analizadas. Según detalló, actualmente los créditos hipotecarios movilizan unos $300.000 millones mensuales, por lo que los $2 billones que aportará el FGS mediante plazos fijos representarían “un empuje bastante sustancial” respecto del volumen actual. Además, señaló que el organismo tiene como mandato principal buscar rentabilidad y seguridad, aunque entre sus objetivos secundarios también se encuentra promover la macroeconomía: “Creemos que esto cumple con ese requisito”.
Michele también destacó la evolución de los activos administrados por el FGS durante la actual gestión. “El FGS, cuando asume el presidente Javier Milei, tenía US$30.000 millones en activos y hoy tiene US$80.000 millones”, afirmó, y calculó que esto representa “un incremento de más del 160%”. A partir de esa evolución, defendió la utilización de una parte de esos recursos para respaldar el nuevo esquema hipotecario: “Nos parece que parte de esta ganancia aplicarla a este programa es algo conveniente y ventajoso”.
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