Las claves del crecimiento paraguayo explicadas por su ministro de Economía
El ministro de Economía y Finanzas de Paraguay analizó el acuerdo Mercosur–Unión Europea y explicó las bases de su estabilidad. “La economía se construye sobre cuatro patas: política fiscal, monetaria, cambiaria y financiera. Si alguna está mal, todo se cae”, afirmó.
Carlos Fernández, titular del Ministerio de Economía y Finanzas de Paraguay, sostuvo que el crecimiento sostenido de su país se explica por la estabilidad de sus políticas macroeconómicas y la confianza del sector privado. El funcionario, que fue presidente del Banco Central paraguayo y economista senior del Fondo Monetario Internacional, también destacó el potencial del acuerdo Mercosur–Unión Europea y analizó las diferencias con la economía argentina. “No hay una bala de plata ni una receta mágica para crecer”, afirmó en Modo Fontevecchia, por Net TV y Radio Perfil (AM 1190)
Carlos Fernández es doctor en Economía por la Universidad de Chicago. Se desempeñó como presidente del Banco Central de la República de Paraguay. Trabajó como economista senior en el Fondo Monetario Internacional y tuvo roles destacados en el Banco Mundial. Actualmente se desempeña como ministro de Economía y Finanzas de Paraguay.
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Queríamos entrevistarlo desde el momento en que se conoció el acuerdo Mercosur-Unión Europea. ¿Cuál es su evaluación de qué ventaja va a tener para el Mercosur el acuerdo con la Unión Europea?
Hoy me preguntaba un colega tuyo qué es lo mejor de ese acuerdo y yo le decía, directamente y de forma transparente, que por fin vamos a hablar de otra cosa después de 25 años. Es un acuerdo que demoró demasiado en concretarse, con muchos avances, muchos retrocesos, pero finalmente el acuerdo que ya está siendo ratificado por los diferentes congresos. Ahora estamos acá en Asunción, en la reunión anual del Banco Interamericano de Desarrollo. El grado de inversión lo coloco de la misma manera. Estas son oportunidades que dependen mucho de que la actividad del sector privado que tome ventaja de estas oportunidades que se presentan.
Entonces creo que la Unión Europea-Mercosur, el acuerdo tan demorado, es una oportunidad grande para nuestros países, pero la oportunidad hay que materializarla y no va a depender del gobierno, sino que va a depender de los sectores privados que realmente podamos explotar todas las ventajas que tiene este acuerdo, que tal vez no pueda ser perfecto, pero de todas maneras es mucho mejor que una situación en donde no existe un acuerdo. Así que yo soy muy optimista.
El sector privado paraguayo es bastante dinámico y ha sabido aprovechar cada vez que el gobierno ha abierto algún mercado. En el caso de la carne, ya son más de 70 mercados que hemos abierto y el sector privado en todos ellos está presente. Entonces esta oportunidad Unión Europea-Mercosur creo que nosotros, en particular en Paraguay, siendo una economía pequeña y abierta, vamos a sacar la mayor ventaja posible gracias a la actividad del sector privado.
¿Por qué Paraguay creció tanto comparativamente con Argentina?
El nivel de crecimiento económico, ya sea alto, bajo o mediano, es básicamente resultado de políticas, pero no de políticas enfocadas básicamente en darle mayor crecimiento económico a una economía en particular. Ese fue justamente el gran error de muchas economías de la región, que creyeron que había una bala de plata, una receta mágica, un atajo al desarrollo económico que te permitiría crecer simplemente por una acción del gobierno. Y eso, más que ser un atajo, finalmente era un sendero que conducía al precipicio. Ejemplos nos sobran de lo que ocurre. No hay una bala de plata ni una receta mágica para crecer.
Paraguay entendió hace un tiempo que la economía se construye sobre unas bases. Yo siempre doy el ejemplo de una mesa con cuatro patas sobre la cual se construye la economía. La economía se construye sobre cuatro patas: política fiscal, monetaria, cambiaria y financiera. Si alguna está mal, todo se cae. Paraguay optó por darle credibilidad a las políticas macroeconómicas en primer lugar y, una vez que el sector privado agarró confianza, finalmente apostó por el país, porque eso es lo que estamos viendo. El hecho de haber llegado al grado de inversión implica que más gente está apostando por el país para la inversión, para la generación de puestos de trabajo y para la mejora en la calidad de vida de la gente de acá. Entonces la receta, si tenemos alguna, es sentarnos las bases firmes, no cambiar de ideas en la cuestión macroeconómica, que el sector privado haga lo mejor, pero llega finalmente a invertir una vez que adquiere credibilidad en las políticas de un país.
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¿Cuál es la mirada que tienen desde Paraguay de los problemas de la economía argentina de los últimos 50 años?
Para no enfatizar lo que es simplemente la Argentina, creo que la dinámica económica de la Argentina se repitió también en otros países de la región. Y yo le pongo como ejemplo siempre a la conducción de la política monetaria la conducción de una bicicleta. Muchas veces, cuando uno conduce una bicicleta, va volanteando a la izquierda, a la derecha, a la izquierda, a la derecha, y volantea tan radicalmente que termina cayéndose. Uno, lógicamente, cuando maneja la bicicleta no tiene que tener el manubrio fijo: puede ir girando un poco a la izquierda, un poco a la derecha. El problema son los volantazos que hacen que finalmente uno termine cayéndose. Y yo creo que ese fue un gran problema: los cambios radicales en política económica.
No hubo un consenso de que por lo menos las bases, digamos, de una macro ordenada, una inflación baja, básicamente son algo bueno. A veces surgen situaciones en las cuales te dicen: “No, pero la macro no llega a la micro, vamos a tener un poco más de inflación, un poco más de déficit fiscal, un poco más de endeudamiento para hacer tal o cual obra”. Pero a lo largo de la historia ese poco es muchísimo más de lo que inicialmente era y se terminan dando estos volantazos que hacen caer al que está conduciendo la bicicleta.
Entonces yo creo que ese ha sido un gran problema de la Argentina: los cambios radicales de política. Y en el caso de Paraguay, simplemente para mencionar o resumir lo que es el consenso de la sociedad en términos de estabilidad macroeconómica, nosotros tenemos una moneda que ya tiene más de 80 años. Eso creo que habla por sí solo de que vamos en una dirección y no importa qué gobierno sea: se va a respetar la independencia del Banco Central y se va a respetar el nombramiento técnico a nivel del Ministerio de Economía y Finanzas.
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