Crisis de conducción

Pablo Moyano: "La desmotivación de lucha de la gente es culpa de la dirigencia"

El dirigente de Camioneros advirtió sobre la falta de acompañamiento opositor a los sectores vulnerables, criticó a la conducción del Partido Justicialista y la CGT por las disputas internas y ratificó el reclamo por la licitación de la basura en la Ciudad de Buenos Aires.

Pablo Moyano Foto: NA

En medio del conflicto por los pliegos de la nueva licitación de recolección de residuos en la Ciudad de Buenos Aires y con el trasfondo del debate por las reformas económicas del Gobierno, Pablo Moyano rompe el silencio. El Secretario General Adjunto del Sindicato de Choferes de Camioneros y ex triunviro de la CGT reflexiona en Modo Fontevecchia, por +Perfil, Radio Perfil (AM 1190), sobre la pasividad de la oposición, apunta duramente contra las internas en el Partido Justicialista y plantea una severa autocrítica hacia la dirigencia política y sindical frente a la resignación de los trabajadores.

Pablo Moyano es el Secretario General Adjunto del Sindicato de Choferes de Camioneros. También ejerce el cargo de Vicepresidente de la Federación Internacional de Trabajadores del Transporte. Es hijo mayor del histórico líder gremial Hugo Moyano representa al ala más dura y confrontativa del sindicalismo opositor, habiendo ejercido, además, como triunviro de la Confederación General del Trabajo hasta finales del año 2024. Mantiene una postura crítica frente a la interna del Partido Justicialista, exigiendo una mayor presencia en las calles y la unidad para ganarle a la derecha en las elecciones de 2027.

Pablo, muy buenos días. Jorge Fontevecchia lo saluda. Un gusto volver a hablar con usted. El Sindicato de Camioneros inició movilizaciones, asambleas, ante los pliegos de la nueva licitación de basura en la ciudad, exigiendo reconocimiento de indemnizaciones por fin de contrato. Al mismo tiempo, también hay una lucha y una crítica a las políticas nacionales económicas del gobierno. Me gustaría un balance de la situación económica y sindical suya hoy.

Bueno, ¿qué tal? Buen día. Con referencia al primer punto, nosotros venimos reclamando que se respete el acuerdo histórico de hace más de 30 años en la Ciudad de Buenos Aires: que cada vez que termina un contrato de recolección y barrido manual de calle, las empresas que se retiran indemnizan y las empresas que ganan la licitación absorben a la totalidad de los trabajadores y trabajadoras. Hace más de 30 años se viene cobrando este beneficio y, lamentablemente, el gobierno de la ciudad, siguiendo los mandamientos de Milei de achicar y ajustar hacia los trabajadores, este beneficio quedaría afuera del pliego 2028 al 2038. Por supuesto, en distintas asambleas nos hemos comprometido con los trabajadores que vamos a hacer lo imposible para que este acuerdo que hace más de 30 años se viene cumpliendo esté en el nuevo pliego de licitaciones, que es el pago total de las indemnizaciones.

Usted también lanzó una severa advertencia a la dirigencia opositora al peronismo. Dijo textualmente: "La derecha se organiza rápido desde el Círculo Rojo mientras nosotros seguimos peleándonos por un diputado más o un senador más".

No, por supuesto. Yo creo que los dirigentes que hoy conducen estatutariamente el peronismo no están a la altura de la circunstancia. No puede ser que por esa falta de conducción que hubo en los últimos años en el peronismo haya habido gobernadores del peronismo o supuestamente peronistas como el de Córdoba, como el de Catamarca, como el de Salta, como el de Misiones, que le han dado los votos al gobierno para apoyar la Ley Bases, para apoyar la reforma laboral, para no darle los votos, para exigirle que se pague con las universidades, lo que pasó con el Garraham. Bueno, esa falta de conducción hace que la derecha siga avanzando con distintas medidas en contra de los trabajadores, de los jubilados, de las personas con discapacidad. Y ese llamado que estoy haciendo es que se dejen de joder, de peleas internas que no conducen a nada, que haya una mesa de negociación. Siempre giramos los 4 o 5 candidatos, que es Cristina, Máximo, Sergio y Axel. Yo creo que si no aprendieron o no ven la realidad, creo que están en otra sintonía. Nosotros venimos acompañando desde nuestro gremio todos los miércoles a los jubilados. ¿Saben cuántos gremios van? Tres gremios van los miércoles. ¿Ves una bandera del PJ? No ves una bandera del PJ. No ves que haya un acompañamiento de la gente que la está pasando mal. Y yo me hago cargo de lo que hago, tanto de la CGT como del peronismo. No hay un acompañamiento a todas las dificultades que usted ha nombrado, ustedes las nombran todos los días: la falta de trabajo, los salarios cada vez en baja, cierre de empresas... Bueno, si no hacemos nada, si no salimos a la calle a repudiar toda esta política, bueno, somos simples relatores de la realidad. Si nos relatamos, todos sabemos lo que está pasando, pero hagamos algo. Ya la Justicia benefició a las grandes empresas con la reforma laboral. Los gobernadores del peronismo nos traicionaron votando las leyes del Fondo Monetario. Nos queda la calle. Bueno, viejo, salgamos a la calle. Bueno, hoy va a haber una marcha que vamos a estar participando en defensa de la industria nacional, pero tiene que haber una continuidad de distintas medidas en la calle. Si no, somos simples relatores de esta realidad horrible que están viviendo millones de argentinos.

Pablo Moyano sobre las internas del peronismo: “La derecha se ordena y nosotros seguimos peleándonos”

Cuénteme, Pablo, el representante de la CGT es distinto. Distinto a usted. En el pasado era usted. ¿Cómo fue evolucionando la estructura de Camioneros, la representación de Camioneros dentro de la CGT, con el travasamiento generacional, su padre, usted, Arguello? Háganos una síntesis de cómo fue el trayecto de la dirigencia de Camioneros y la relación con la CGT en los últimos años.

Bueno, creo que una de las CGT más combativas que hubo fue cuando estuvo Hugo, que enfrentó hasta el mismo gobierno de Cristina, con cinco paros generales, cuando era el tema del Impuesto a las Ganancias. Luego me tocó la etapa de Alberto y la primera etapa de Milei, donde también hemos llevado adelante distintas medidas de fuerza. Después, bueno, después no coincidí con dirigentes que hoy, hace más de 30 años, están en la CGT por las modalidades. Por eso decidí dar un paso al costado en su momento. Y hoy, en nuestra organización gremial, más allá de las paritarias, que muchas veces obligan al gobierno a firmar, bueno, nosotros todos los días estamos firmando distintos adicionales en las 18 ramas de la actividad. Hace una semana hemos logrado que la empresa Quilmes indemnice en una cuota a los trabajadores de una empresa que ya había retirado —son 200 trabajadores— y la nueva ya los absorbió. Bueno, todos los días nosotros estamos tratando de generar nuevas fuentes de ingreso hacia los trabajadores. ¿Que alcanza? No alcanza, pero por lo menos no es un retroceso. Y bueno, y lo de la CGT es lo mismo que el peronismo: no veo esa fuerza o esa fortaleza de querer confrontar en serio contra este gobierno, sino que se hacen algunas marchas como para decir "bueno, estamos en la calle". Vos fíjate, no nos vamos a comparar, pero vos fíjate la resistencia que está habiendo en Francia. Yo no digo llevar a ese nivel de violencia, pero ¡viejo, por lo menos los estudiantes, la gente, los jubilados están en la calle! Lo mismo que está pasando en España. Si se caracterizó el movimiento obrero o la CGT en nuestro país, fue precisamente por confrontar en la calle. Te vuelvo a reiterar: nos traicionaron los gobernadores, la Justicia le dio la razón al gobierno, nos queda la calle. Y bueno, eso es lo que estamos tratando de que entiendan tanto la clase política como la gremial.

Pablo, y en esa cosmovisión, ¿es más combativa que la de la CGT, que la de su padre, no solo que la del Partido Justicialista? ¿Cómo se ubica usted en ese contexto respecto de lo que ve que hacen sus compañeros, inclusive su propio padre, si es que lo puede comentar?

Acá no se trata de ser combativo o no combativo; uno dice lo que piensa. Yo creo que uno tiene autoridad para decir lo que está pasando. Pero ustedes también son parte denunciante de lo que está pasando en nuestro país. No todos tus colegas tampoco son... Yo te escucho muchas veces y vos sos muy crítico al modelo económico y hasta al propio presidente. No todos tus colegas dicen lo mismo; muchos son ensobrados, como dice el presidente. Y bueno, hay compañeros que no se animan a decir lo que uno denuncia. Yo no tengo compromiso con nadie, ni con los empresarios, ni con el gobierno: queremos cambiar la realidad y el sufrimiento que están pasando millones de argentinos. Yo no soy un dirigente de escritorio que estoy todo el día encerrado en una oficina: yo voy a las empresas, hago asamblea, estoy con los jubilados. Tampoco me quiero hacer el mártir, pero uno ve y siente y le da bronca y le duele como peronista, como trabajador y como dirigente lo que está pasando en nuestro país.

Pablo, entiendo perfectamente lo que usted dice. Me gustaría tratar de ayudarnos y que usted nos ayude a comprender por qué cree que los dirigentes de la CGT, por ejemplo, no tienen esa combatividad que, como usted bien dice, los jubilados sí tienen, los estudiantes sí tienen. Y mi pregunta es: ¿a qué atribuye eso? ¿Es miedo? ¿Es cálculo de que finalmente termina siendo mejor? ¿Es una diferencia política respecto de que las medidas económicas creen que van a terminar dando algún resultado? ¿A qué atribuye esa actitud?

Sí, yo no solo focalizaría o le echaría siempre la culpa a la CGT o a los dirigentes del movimiento obrero. Yo también cargo a la clase política, ¿no? Al no haber, te vuelvo a reiterar, alguna conducción —tanto del PJ nacional o provincial— de encolumnarnos... Primero, que se dejen de joder entre ellos, que se sienten en una mesa, que haya discusión. Si no, como le dije ayer, estamos peleando por un diputado más o por un senador más. La realidad pasa por otro lado. Uno como dirigente, como trabajador y como afiliado del peronismo está repodrido de las peleas internas. ¿Te imaginás el ciudadano común que se toma un colectivo tres horas? ¿Vos te creés que está pendiente de las peleas nuestras? Está harto. Pero por eso, si no nos sinceramos, posiblemente va a pasar lo que pasó en Brasil: que gane nuevamente la derecha. Y en el movimiento obrero pasa lo mismo: si no vemos la realidad de lo que está pasando, nos van a pasar por arriba. Vos fíjate en lo de Brasil, y ayer lo dije también: la derecha acá se ordena enseguida. El Círculo Rojo o desde el norte te dicen "no sigue más este monigote de Milei, bueno, será Bullrich o será otro candidato de derecha". Ellos se ordenan enseguida, y nosotros seguimos con peleas internas sin ningún tipo de sentido.

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Pablo, me gustaría que nos contara su visión del peronismo ahora. ¿Qué le gustaría a usted en ese ordenamiento de la interna que surgiese? ¿Qué líderes le parece que son los más adecuados para los desafíos que plantea la época?

Yo veo que la interna... Ojalá que haya PASO, ojalá que no se eliminen, para que nosotros, que somos los afiliados al peronismo, podamos elegir a nuestro candidato o candidata. Yo creo que no va a salir más de los tres, o de los dos, mejor dicho, que todo el mundo sabe: Axel, que todavía no se ha lanzado, pero bueno, está haciendo un trabajo en todo el país donde muchos sectores lo están impulsando para ser candidato a presidente; Sergio, que también hace dos o tres meses que no hablo, pero creo que también, según lo que hablo cuando uno ha llegado, también tendría la intención de ser candidato; y después no sé qué pasará con el juicio de Cristina, si estará habilitada o no. No, no, después no veo de esos tres compañeros, que haya otro candidato. Yo no veo a un gobernador que ponga las bolas y diga "bueno, yo soy candidato del peronismo". Bueno, cada cual defiende su provincia, que me parece que está bien, pero no votando leyes al gobierno en contra de los trabajadores, ¿no? Porque la Ley Bases, que habilitó un montón de reformas, y la ley de la reforma laboral han condenado a trabajadores a cobrar la indemnización en 12 cuotas, al banco de horas... Y bueno, en su momento tienen que ser castigados por el voto esos tipos. No puede ser: libremente votan una reforma laboral que ha perjudicado a millones de argentinos y que no ha creado ni un solo puesto de trabajo, dicho por muchos medios oficialistas. El otro día La Nación decía que no se han creado puestos de trabajo. Así que, bueno, yo no creo que salgan de esos tres compañeros y compañeras, siempre y cuando Cristina sea habilitada por la ONU y no sé si podrá ser candidata. Si no, será entre Axel y Sergio, ¿no?

Sí, como usted parece indicar, que sería entre ellos dos. Usted personalmente, ¿Cuál prefiere? ¿Cuál cree que es más adecuado para la época que enfrenta a la Argentina y el peronismo en 2027?

Bueno, primero que el voto es secreto. Nadie puede desmerecer la pelea que está dando Axel en la provincia de Buenos Aires contra un gobierno que le ha recortado la partida, y Axel sigue pagando los sueldos, sigue dando aumentos. Si bien no son lo que uno desea para los estatales y maestros, el tipo se lo está bancando. Y bueno, y Sergio, nadie puede discutir la capacidad; estuvimos a un punto y medio, dos, de haber sido presidente y fíjate todo el daño que nos hubiéramos evitado contra la gente. Creo que tendría que haber una mesa donde todos estemos —trabajadores, empresarios, dirigentes— a hablar con ellos dos y, bueno, que se pongan de acuerdo: si uno va a la provincia, otro a la nacional, si vamos a las PASO... Creo que los dos hoy están capacitados para ser candidatos a presidente, pero Axel creo que hoy, con la labor y el trabajo que está haciendo en la provincia, es uno de los que hoy le podríamos ganar a esta derecha que hoy nos está gobernando.

¿Qué piensa de lo que le pasó a Lula en Brasil?

Bueno, yo como miembro de la ITF, tengo mucho contacto con los trabajadores de distintos gobiernos de Brasil. Yo creo que, bueno, esa ola de las redes sociales, esa ola de odio a la política como ha ocurrido acá, bueno, ha sido utilizada por la derecha allá. Ustedes saben que es muy fuerte, ¿no?, a través de la iglesia evangélica, la cantidad de jóvenes que fueron a votar y, bueno, se han inclinado hacia la derecha. Hay más de 30 millones de brasileños que no fueron a votar, y creo que toda esa militancia que va a poner el PT, los sindicatos, los movimientos sociales para que esa gente vaya a votar, ojalá que se pueda dar vuelta la elección. Nadie puede no darse cuenta de todo el laburo que ha hecho el PT, haber sacado a millones de indigentes, haber dado mucha fuerza a las universidades públicas. Pero, bueno, a veces las redes sociales... Lo que ha pasado acá: las redes sociales, errores que seguramente ha cometido el gobierno de Lula, ha posibilitado que el hijo de un presidiario haya ganado el otro día, ¿no? Pero ojalá que se pueda revertir esta situación porque va a ser una invasión de la derecha prácticamente de toda América Latina y eso va a ser contraproducente para nuestro país, porque nos van a invadir productos de Brasil y nuevamente Argentina va a ser ya no el patio, sino el excusado de América, de Estados Unidos.

Pablo, ¿se imaginaba usted, a tres años de comenzado el gobierno de Milei, que durante todo este tiempo no iba a existir por parte del movimiento obrero, los sindicatos, la CGT... se imaginaba usted el tipo de lucha en la calle que por lo menos, aunque sea en menor escala, realizan los jubilados, o que sea esporádicamente los estudiantes?

Por supuesto. Lo dije desde el principio y lo repito cada vez que tengo la posibilidad de hablar: que falta más calle, por supuesto, pero yo creo que ese descreimiento que hay en la gente, ese desánimo que hay por esa falta de conducción, ¿no? Si usted a veces, cuando hace notas en la parada del colectivo o de trenes usted ve cómo está la gente: resignada. "Y bueno, si aumentó el boleto, bueno, haremos un esfuerzo y lo pagaremos". Aumentó distintos productos de la canasta básica: "Y bueno, habrá que bancarla y seguir". Bueno, esa falta de conducción ha producido ese desánimo y la falta de convocatoria, ¿no? Yo veo que en las marchas somos siempre los mismos, no hay esa marcha multitudinaria. Creo que la última multitudinaria en la que participé fue la de las universidades hace dos años atrás, y creo que fue una de las más grandes desde la vuelta a la democracia. Pero te vuelvo a reiterar: esa falta de conducción produce que la gente hoy no crea en casi nadie.

Pablo, le agradecemos mucho. Bueno, nos mantenemos en contacto y estamos a disposición para visibilizar lo que diga. Muchísimas gracias.

Buen día y muchas gracias.

 

 

MEG