MILEI, EL CAMPO Y EL PRO

Productor agropecuario del PRO: “Quisiera que bajen las retenciones, pero si las bajan no se pagan las jubilaciones”

El economista y productor agropecuario Eduardo Amadeo analizó la gestión de Javier Milei, defendió la reforma del Banco Central, explicó por qué mantiene su optimismo sobre el campo y planteó un acuerdo entre el PRO y La Libertad Avanza para sostener el proyecto oficial.

Eduardo Amadeo Foto: NA

En un escenario marcado por los cambios económicos impulsados por el Gobierno de Javier Milei y por la discusión sobre el rumbo político de la Argentina, Eduardo Amadeo analizó las principales transformaciones de la gestión y planteó su mirada sobre el futuro del país. El economista aportó una perspectiva atravesada por su experiencia en la gestión pública, el campo y las relaciones internacionales.

En diálogo con Jorge Fontevecchia en Modo Fontevecchia, por Net TV, Radio Perfil (AM 1190), el exembajador en Estados Unidos repasó el funcionamiento del Banco Central, la situación del sector agropecuario y las oportunidades que observa en el vínculo con Estados Unidos. También se refirió al futuro del PRO y sostuvo que el espacio debería avanzar hacia un acuerdo con La Libertad Avanza para sostener el proyecto oficial.

Eduardo Amadeo es economista, dirigente político, diplomático y productor agropecuario que cuenta con una extensa trayectoria en la gestión pública y la actividad legislativa. Fue presidente del Banco Provincia entre 1987 y 1991. Como diputado nacional, ejerció tres períodos diferentes entre 1991-1995, 2009-2013 y 2015-2019. Presidió la Comisión de Educación, impulsando la Ley de Educación Superior. Además, se desempeñó como secretario de Desarrollo Social entre 1994 y 1998. También fue embajador en los Estados Unidos, designado por el presidente Eduardo Duhalde entre los años 2002 y 2003. Ha publicado, además, cuatro libros sobre política y sociedad. 

Puede hablar múltiples temas. Porque es un representante de lo que era la política en el pasado, ¿no? O sea, multifacético, embajador en Estados Unidos, como decía recién, al mismo tiempo economista, al mismo tiempo peronista, al mismo tiempo luego del PRO, eh, al mismo tiempo productor agropecuario. No sé si lo tenemos allí en línea. ¿Me escucha, Eduardo? Muy buenos días, Jorge Fontevecchia lo saluda.

Buen día, Jorge. Aquí estoy, lamentablemente sin cámara, pero lo importante es conversar.

Exactamente. Lo importante son las palabras. Eduardo, hacíamos en la presentación la cantidad de temas distintos que hay que conversar con usted, pero déjeme comenzar con el economista. ¿Cuál es el balance a 30 y pocos meses de gestión de la economía de Javier Milei, con sus luces, sus claros y oscuros?

El balance es la esperanza, Jorge. Usted y yo hemos vivido una Argentina terriblemente decadente, pero no solamente decadente porque cayó un poco, sino porque estructuralmente decadente, ¿no? Un país sin inversión, un país sin tecnología, un país con este nivel de pobreza terrible, que no se dice con sus posibilidades, un país aislado del mundo. La Argentina, a diferencia además de nuestros vecinos, comparemos con grandes y con chiquitos, comparemos con Brasil, con Chile, pero también con Uruguay. La Argentina viene en un proceso de decadencia muy profundo. Entonces, yo, la verdad, a esta altura de la vida, además ya soy un señor grande, tengo esperanza. Sé que no es perfecto lo que está haciendo Milei, pero está produciendo un cambio estructural tan importante. Por ejemplo, lo que vamos a discutir ahora prontito, el tema del Banco Central, que ha sido un socio de la inflación. El Banco Central, en lugar de ser un freno a la inflación, está produciendo cambios que realmente a mí me generan mucha esperanza.

Pues cuénteme su visión sobre la Carta Orgánica del Banco Central. Se parece, de alguna manera, a aquella que hubo en los años 90. Luego se cambió en dos períodos, fundamentalmente el cambio más trascendente, 2012. Cuénteme su visión. Además, como testigo tanto de la década del 90 como lo que de este siglo.

El Banco Central puede ser una herramienta de promoción o puede ser una herramienta de desastre. Fíjese usted, por ejemplo, en el caso del Perú. El Perú, que viene de tener un drama político atrás de otro, no me acuerdo cuántos presidentes ha cambiado en los últimos 10 años. Sin embargo, el Sol peruano se mantiene. En la última crisis política, el sol peruano apenas se devaluó 3 o 4%. Lo mismo con Chile, lo mismo con Colombia. Cuando el Banco Central da garantías de operar para la estabilidad, básicamente el mercado le responde así. En la Argentina, yo el otro día, conversando con algunos amigos, recordaba el drama de los lunes en Argentina, la cantidad de lunes que hemos vivido en los que, por cualquier razón del viernes, el lunes tenemos un susto, una devaluación, etcétera, porque hemos tenido siempre un sistema monetario desordenado, donde ha sido muy difícil controlar estos espasmos. Entonces, la reforma del Banco Central, inédita porque es más dura todavía que la que se propuso en el 90, está quitándole al Banco Central las posibilidades de alimentar la inflación y, por el contrario, lo obliga realmente a tener una política monetaria muy cuidadosa y prudente que nos va a evitar estos espasmos que han sido típicos de la vida argentina.

Javier Milei pretende liderar un bloque regional de derecha 

Y cuénteme ahora usted como productor agropecuario. ¿Qué pulso, qué termómetro tiene de la economía?

Yo estoy, de vuelta, muy optimista. Además, los números que estuve viendo de la Nación este sábado, los números sobre lo que está sucediendo. A ver, mi trabajo es un trabajo de largo plazo. Obviamente, cuando yo crío animales tengo que decidir invertir para aguantarlos, para engordarlos. Cuando yo siembro me juego cada vez y para mí es vital poder asegurarme que mis valores se van a sostener en el tiempo. Entonces, poco a poco, obviamente yo quisiera que bajen las retenciones, Jorge, pero si bajo las retenciones no puedo pagar jubilaciones, porque la economía argentina está muy estresada en ese sentido. Pero se están abriendo mercados nuevos: la apertura del mercado americano, el acuerdo con la Unión Europea, etcétera. Me están diciendo a mí que me puedo jugar. Esto es que yo puedo, en lugar de vender mis animales instantáneamente, los puedo engordar; que puedo invertir más para tener mejores fertilizantes. Estaba leyendo este fin de semana un nuevo proyecto que se está presentando bajo el RIGI para producir fertilizantes, que me va a asegurar a mí que voy a tener fertilizantes buenos, más baratos. Así que también en eso soy optimista.

Eduardo, usted fue embajador en Estados Unidos. ¿Cómo ve Estados Unidos, este Estados Unidos tan distinto al que usted representó a la Argentina como embajador, y cómo ve al presidente Trump?

El presidente Trump sí, es francamente diferente. No, realmente tiene una vocación de poder realmente muy, muy importante. Está intentando producir, además, cambios más que, yo diría, más que en los Estados Unidos adentro, en la relación de Estados Unidos con el mundo y, en particular, con China. Yo creo que para nosotros también es una oportunidad. Es muy difícil porque Trump es una caja de sorpresas permanente. Pero Milei ha encontrado una manera de decirle a Trump: “Usted tiene en la Argentina un buen socio”, y eso está dando resultados. Está dando resultados en el frente financiero. Nos está permitiendo dormir más tranquilos porque tenemos la posibilidad eventual de acceder a recursos financieros. Está dando resultados en el campo comercial porque se están abriendo puertas en diversos temas. El mundo que viene es un mundo muy impredecible. Es un mundo que se está reconstituyendo. Se está reconstruyendo el mundo, China, la decadencia de Europa. ¿Qué va a pasar con Estados Unidos? América Latina está también reconstituyéndose. Estábamos pasando de un mundo donde había una región con surgimiento de izquierda a un surgimiento de la derecha. Así que, de vuelta, yo soy un poco optimista, Jorge. Y tal vez mi optimismo viene de que, como he vivido tanto drama en la Argentina, quiero que salga mejor. Pero si se consolida un bloque de derecha, la Argentina tiene un papel muy importante que hacer. Argentina es un país que tiene más peso que algunos de los países de América Latina. Y entonces la conversación con los Estados Unidos va a ser muy interesante. Después de Trump, ¿vendrán los demócratas?No lo sé. Nuestro trabajo consiste en decirle a los demócratas también que somos un país interesante, con recursos naturales importantes. La inversión en Argentina en términos de energía y minería es útil para Estados Unidos y para su confrontación con China. Así que, si conseguimos mantener una política inteligente, Estados Unidos es nuevamente una oportunidad.

El precio del petróleo se desplomó más de 5% tras el anuncio de Trump sobre nuevas negociaciones con Irán 

Eduardo, y finalmente el PRO. ¿Usted piensa que debería plantear una candidatura independiente, independientemente, para la redundancia, de acuerdos que pueda haber a nivel regional, por una candidatura a presidente independiente, o que debería fusionarse con La Libertad Avanza?

Yo creo que debe fusionarse el PRO. Yo soy muy amigo de Mauricio Macri y he trabajado con él muy cerca. Yo, durante su gobierno, fui presidente de la Comisión de Finanzas. Es una tarea muy responsable, muy importante, y los respeto y los quiero mucho. Sin embargo, hoy día el PRO no tiene suficiente volumen para ser solo él, pero sí tiene volumen para poder sentarse y aportar a un programa más equilibrado y ordenado. Yo creo, como dijo además Patricia Bullrich este fin de semana, creo que tenemos que pensar en un acuerdo con el PRO. Además, el PRO tiene miembros muy interesantes, gente con experiencia de gobierno. A mí me parece que vamos de cabeza a un acuerdo para sostener este proyecto.

Eduardo Amadeo, muchísimas gracias. Fue un gusto volver a hablar con usted después de tanto tiempo. Le mando un saludo afectuoso.

Igual para usted. Muchísimas gracias.

Muchísimas gracias.

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