Rafael Hernández: "Para hacer un cambio político en Cuba, Estados Unidos debería invadir el país"
El politólogo e intelectual cubano analizó la estrategia de intimidación y boicot económico de la Casa Blanca, marcó las diferencias estructurales entre la isla y Venezuela ante un eventual intento de desestabilización, y reflexionó sobre la resistencia social en una charla cruzada por los cortes de luz en La Habana.
En una conversación atravesada por los severos problemas energéticos que sufre la población cubana —donde los reiterados apagones interrumpieron la comunicación en pleno diálogo—, el analista político Rafael Hernández ofreció un diagnóstico, en Modo Fontevecchia, por +Perfil, Radio Perfil (AM 1190), sobre el estado actual de las tensiones entre Cuba y Estados Unidos. Ante el interrogante sobre un posible endurecimiento de la Casa Blanca bajo la administración de Donald Trump, Hernández sostuvo que Washington recurre a la intimidación y al bloqueo petrolero como herramientas de bajo costo para forzar un estallido social. Asimismo, desestimó la viabilidad de una acción militar exitosa y marcó las claras diferencias estructurales con el escenario venezolano, señalando la baja permeabilidad del aparato político y de las Fuerzas Armadas cubanas, al tiempo que reafirmó la soberanía como requisito indispensable para cualquier debate democrático en la isla.
Rafael Hernández es politólogo, profesor e investigador cubano, reconocido por su labor intelectual y su participación en el debate público sobre la realidad política y social de Cuba. Es director de la revista Temas, desde su fundación en 1995, dirige esta publicación trimestral dedicada a las ciencias sociales y las humanidades. Ha sido profesor en la Universidad de La Habana y en diversas instituciones internacionales. En el año 2023 recibió el Premio Nacional de Investigación Cultural en Cuba por la obra de la vida, destacando su contribución al pensamiento social.
Rafael, muy buenos días. Jorge Fontevecchia los saluda. Muchísimas gracias por ayudarnos a comprender este complejo problema. Hablábamos recién con un analista argentino hace poquito que él planteaba que temía de que Trump en sus últimos dos años de presidente quiera, entre comillas, resolver el conflicto con Cuba de una manera violenta y que termine en una tragedia. Me gustaría su propia evaluación de cómo están hoy las relaciones entre Cuba y Estados Unidos y cómo las proyecta hacia adelante. Déjeme compartir con la audiencia que parte de lo que decíamos de los problemas de conectividad, que usted está en Cuba y en este momento le cortaron la luz y por eso se cortó la comunicación. Quedó planteada la pregunta y lo escuchamos con atención.
Bueno, las relaciones están todo lo malas que pueden estar. Hace más de 63 años Estados Unidos amenazó con lanzar una acción masiva, un ataque nuclear contra Cuba durante la crisis de los misiles. Desde entonces no habían vuelos. A poner un desafío de ese tipo, a llegar a una amenaza de ese tipo, a la idea de atacar militarmente a Cuba. La idea de atacar militarmente a Cuba solamente se justifica en castigar a Cuba, a los cubanos, al gobierno cubano, a todos nosotros. No se justifica en la capacidad para hacer un cambio en el régimen político, porque para hacer un cambio en el régimen político, habría que invadir el país. Entonces, este gobierno, y en particular Rubio y Trump, son muy adictos al uso de la intimidación. La intimidación como un arma de bajo costo, la intimidación como un arma que puede producir miedo, puede producir resultados, puede producir que los que estén enfrente se retraigan, puede producir que el otro sea amedrente y ceda sin recibir nada a cambio. Eso es lo que están buscando desde mi punto de vista. No creo que les convida llegar al punto de lanzar un ataque militar, porque un ataque militar no lograría el propósito que se propone, que es cambiar el régimen.
Trump ante la ONU: “Cuba caerá” y sus definiciones sobre Irán y Ucrania
¿Y cómo imagina que Trump dará, saciará sus deseos de producir algún cambio en Cuba como el que produjo en el caso de Venezuela? Si es que usted cree que finalmente podrá, intentará o no podrá hacer nada.
Yo creo que la CIA, si uno lee lo que dice la CIA acerca de Cuba, sabe perfectamente que una acción militar contra Cuba no tiene la misma habilidad que en Venezuela, porque las condiciones, no solo de las Fuerzas Armadas, sino las condiciones políticas dentro del país, no lo facilitan y no pueden encontrar los mismos puntos débiles. Naturalmente, para intentarlo, pueden intentarlo, pero saben que va a ser más difícil. Lo que están tratando ahora es de someter a un castigo económico, a un boicot petrolero que afecta la vida de los ciudadanos. Ahora mismo se ha abierto la luz, porque no hay suficiente petróleo para que se pueda hacer algo. No hay suficiente petróleo para mantener funcionando la termometrica. De manera que estamos sufriendo todos, todos los días, durante horas y horas y horas, ese castigo. Y ellos están esperando que eso pueda producir una revuelta, pueda producir un estallido social, pueda producir un levantamiento masivo del pueblo cubano. El pueblo cubano está sufriéndolo, pero sabe que ningún levantamiento, y ninguna rebelión, va a cambiar esto. Porque al final, de lo que se trata es de si los Estados Unidos tienen, y nosotros debemos aceptar el derecho de dictar la política en Cuba. La lucha por la democracia, la lucha por un país con mayores libertades civiles, con mayores derechos humanos, la lucha por un sistema más plural, más democrático, plenamente democrático, es un asunto de los cubanos. Es un asunto, sobre todo, de los cubanos que están aquí. Y de los cubanos que están afuera, que tienen la nueva voluntad de pensar que eso se debe lograr a través del diálogo, a través de conversación entre los cubanos. Es un problema que tiene que ver con la soberanía. Porque sin soberanía, no tenemos, no vamos a tener democracia.
EE.UU. endurece la presión sobre Cuba: sanciona a empresas clave y a un nieto de Raúl Castro
Rafael, usted decía que las condiciones políticas, no solamente militares, son necesariamente distintas entre Venezuela y Cuba. Que no encuentran los puertorriqueños, que no encuentran los puertorriqueños, que no encuentran los puertorriqueños, que no encuentran los puertorriqueños, que no encuentran los puertorriqueños, que no encuentran los puertorriqueños, que no encuentran los puertorriqueños, sino que encuentran los puntos débiles que encontraban en Venezuela. Déjeme tratar de interpretar esa frase y le pregunto para que usted la profundice, Si es que, bueno, en Venezuela había un descontento, con el sistema político, con la evolución de la economía, y que en el caso de Cuba, ese descontento es menor. Y que el problema económico es resistido, no sé llamarlo con más idalea, pero es resistido sin producir el conflicto social que podría producir en Venezuela. Y en ese caso, ¿qué es lo que produce la cohesión y esa diferencia política en Cuba, que vive una situación económica todavía más precaria que la de Venezuela? ¿Qué es lo que hace que Cuba pueda resistir con cada vez una situación más precaria? Usted mencionaba el tema de la electricidad, le agregaría el del turismo. Se fueron las grandes cadenas hoteleras españolas porque al no haber electricidad, obviamente tampoco puede haber turismo. ¿Qué hace que puedan resistir de una manera distinta a la de otros países?
Bueno, déjeme decirle lo que yo quería decir con esto de Venezuela. No es fácil penetrar a las Fuerzas Armadas cubanas. No es fácil penetrar al gobierno cubano. No es fácil encontrar gente que pueda querer rendirse, que pueda querer negociar y aceptar los términos de Donald Trump en el gobierno cubano.Eso lo pudieron encontrar en Venezuela, lamentablemente. Eso es mucho más difícil que lo encuentren aquí.
Por supuesto estaba diciendo y se nos volvió a cortar. Bueno, nuevamente estas son las dificultades logísticas que mencionaba, ¿no? ¿Cómo puede llevar adelante la vida cotidiana con la luz cortándose? En cada uno de los momentos por la falta de energía. Realmente parece imposible que puedan llegar a lograr sobrevivir de esta manera. Pero bueno, queríamos por lo menos dejar planteado, creo que el tema de comunicación es de alguna manera un síntoma, un testigo de la situación que hoy tiene Cuba. Lamentamos no poder continuar la conversación con Rafael Hernández.
MEG