Verbitsky sobre el armado de CFK: “Apoyaría a cualquier otro candidato peronista que no sea Kicillof”
El periodista examina la distancia entre Axel Kicillof y el Instituto Patria, en medio de un escenario de creciente incertidumbre democrática.
En un 2026 marcado por la fractura del peronismo y el lanzamiento del Movimiento Derecho al Futuro de Axel Kicillof, la oposición enfrenta el riesgo de un quiebre interno irreversible. Ante este contexto, en Modo Fontevecchia, por Net TV, Radio Perfil (AM 1190), Horacio Verbitsky analiza el deterioro del gobierno de Milei y la distancia de Kicillof con el Instituto Patria, sentenciando que “Cristina apoyaría a cualquier otro candidato peronista que no sea Kicillof”.
El periodista, escritor e investigador, Horacio Verbitsky, trabajó durante décadas en el diario Página/12 y publicó numerosos libros, entre ellos Robo para la corona, donde investigó escándalos del gobierno de Carlos Menem. Su trayectoria también incluye aspectos controvertidos: en los años 70 integró la organización guerrillera Montoneros, lo que ha sido objeto de debate público. Actualmente dirige el sitio de análisis político El Cohete a la Luna.
En tu última columna de El Cohete a la Luna dijiste que el fracaso económico de Milei llevó a que estemos en un clima preelectoral un año y medio antes de las elecciones. Algo que es consecuencia de que hay una demanda del vacío que deja.
Sí, porque faltan dos años para el recambio presidencial. Yo no recuerdo otros momentos en los cuales, dos años antes, estuviera instalada la campaña. Había posicionamientos, gente que asomaba y decía: “Aquí estoy”. Pero no más que eso. Ahora está totalmente instalada. El gobierno, por un lado, está desesperado porque se le ha pinchado el candidato que había elegido para tratar de conquistar la ciudad de Buenos Aires.
Recordemos que hace menos de un año, poco más de medio año, los Macri salieron cuartos en la ciudad de Buenos Aires. Y Adorni ganó la ciudad de Buenos Aires, algo que un año antes era impensado, al igual que cuando Esteban Bullrich le ganó a Cristina en 2017. Son esas cosas absolutamente impensadas.
Pero que, al mismo tiempo, después no duran.
Ahora, en este momento, el gobierno ya ha comprendido que Adorni no puede ser candidato, sino que tampoco es muy lógico que siga al frente del gabinete de ministros, porque además no deja de cometer errores. Todos los días aparece uno nuevo. No es que cometió uno y ya está. Acaba de declarar una de las casas que ha comprado con un año de retraso respecto a la fecha en la que tendría que haberla declarado.
Entonces, por el lado del gobierno están evaluando qué hacer. Por un lado, Milei tiene una gran confianza en sí mismo y cree que insultando, gritando y cantando se va a llevar todo por delante. No advierte que ya no es el mismo, que la novedad ha desaparecido y que lo que se ve genera más fastidio que aquello contra lo cual él insurgió hace dos años.
Por el lado de la oposición aparece un fenómeno verdaderamente curioso: en el peronismo se instaló una candidatura presidencial con dos años de anticipación.
Ahí se habla del síndrome Larreta: que quien aparece demasiado temprano después desaparece. No recuerdo exactamente el término, pero la anticipación puede terminar siendo un boomerang.
El candidato que largó primero está tratando de recoger, y en realidad cada día dice algo distinto. Se contradice a sí mismo de una forma vertiginosa, porque hace 10 días dijo: “No se trata de elegir una candidatura, sino de construir y ampliar una coalición”, y ayer, no él, pero sus voceros dicen: “Hay que acelerar el paso, es el momento de instalar la candidatura”.
Es decir, cada día sostiene algo diferente, lo cual muestra el grado de confusión que tiene. No sabe bien cómo pararse ni qué hacer. Sus declaraciones recientes sobre Cristina, por ejemplo, que tiene que estar adentro, que no hay que cuestionarla, contrastan con los dos años anteriores en los que hizo lo contrario, con cierta astucia para no dejar huellas digitales. No lo dice él, lo expresan sus voceros, el intendentismo.
Pero lo último que afirmó es que sería una locura prescindir de Cristina, que con ella afuera no hay forma de ganar la presidencia. Si además lo entendió, está por verse, porque a veces se dicen cosas que no se asumen profundamente.
¿Y cuál es tu propia visión de esta evolución de la interna peronista? ¿Creés que finalmente va a haber un acuerdo y va a ser Kicillof el candidato unificado del peronismo?
No lo sé. Él, en este momento, sostiene que sin el apoyo de Cristina no se puede. Al día de hoy no veo indicios de que ella pueda respaldarlo, pero falta mucho y pueden pasar muchas cosas.
Me parece que Kicillof puso todas las fichas en la elección presidencial y no pensó en la elección bonaerense. Es cierto que sin el apoyo de Cristina no se puede, pero sin la provincia de Buenos Aires tampoco. Si Kicillof no se asegura ese respaldo para su candidatura, se acabó. Puede aspirar, a lo sumo, a una cátedra en la UBA. Y al mismo tiempo, si no gana la provincia de Buenos Aires, es muy difícil que pueda ganar la presidencia. En general, el mismo partido se queda con la gobernación y la presidencia.
¿Y el intendentismo?
Apareció Andrés Larroque lanzando la candidatura de Ferraresi. Larroque es ministro de Kicillof, propuesto por el kirchnerismo. Él no quería ser ministro, se resistió mucho, finalmente aceptó y hoy es el más alineado con Axel.
Instaló la candidatura de Ferraresi. Si uno observa la foto del futurismo reunido alrededor de Kicillof, el único con tradición peronista es él, porque Secco proviene del marxismo. Los sindicalistas de la CTA vienen de la izquierda, del progresismo. El único que viene del peronismo es Ferraresi Yo conocí al padre, compartí algunos tramos de militancia con él. Que era sindicalista, una bellísima persona.
Ahora, Kicillof ha dicho muchas veces que él no quiere repetir el error del doctor Fernández, pero no está haciendo nada distinto: toma distancia de Cristina todo el tiempo, que es lo que hizo el doctor Fernández y así le fue. Hay una narrativa instalada desde la gobernación bonaerense y también desde cierto periodismo que sostiene que el gobierno de Alberto Fernández fracasó por la pelea interna, por la disputa con Cristina. No fue así: fracasó porque no hizo caso a ninguna de las observaciones de Cristina. Si él hubiera seguido la línea que lo llevó a donde está, hubiera sido distinta la situación. Pasa que él se deidcó a torpedear a Cristina. En los comienzos de su gestión dio una entrevista de dos horas en TN en el programa de Bonelli y Alifano donde fue él al estudio, se quedó dos horas, se quedó esperando los bloques publicitarios... Con ir a un bloque de media hora, ya estaba. sobreactuó eso, creyendo que Clarín lo iba a tratar bien y Clarín lo masacró.
¿Y vos creés que le va a pasar lo mismo a Kicillof?
Le va a pasar lo mismo. Incluso le van a pegar más duro que al doctor Fernández, porque no tiene esos gestos de condescendencia que tenía el doctor Fernández. Lo llaman el soviético. Dentro de estas confusiones habituales, está la que acaba de expresar esta chica tan graciosa, la peluquera de Milei, Lilia Lemoine, que dijo que Grabois y no recuerdo quién más son peones de la teocracia iraní, que a su vez es un instrumento del soviet. Esta chica no se enteró en qué año se terminaron los soviets. En 1991 el soviet dejó de existir. Para ellos está vivo el soviet, es fantástico.
Es notable el nivel de confusión en la política argentina. Por todos lados. En todos lados. Kicillof cree que tomando distancia de Cristina hace algo distinto a lo que hizo el doctor Fernández, y Lilia Lemoine cree que el soviet existe.
¿Y el peronismo qué tendría que hacer? ¿O qué te gustaría que hiciera?
Creo que podrían hacer una elección interna. El futurismo está muy confiado en ese sentido porque da por hecho que finalmente Cristina le va a dar su apoyo. Si eso ocurre o si ella se abstiene, es posible que gane la candidatura, no que llegue a la presidencia. Eso me parece menos probable. Espero que pueda ganar la candidatura.
¿Y qué candidato que no fuera Kicillof tendría posibilidad de ganarle con el apoyo de Cristina?
No, no lo sé. Me parece, me parece temprano eso para decidirlo. Yo no tengo ningún postulante alternativo por el que apruebe y diga “tiene que ser ese”. No, no tengo. Massa es muy probable que aparezca.
¿Viste la encuesta reciente que hizo la empresa Zuban Córdoba?
Las preguntas hacen la misma pregunta a dos universos distintos: los que votaron a Massa y los que votaron a Milei, y preguntan: “¿Volvería a votar a Milei? ¿Volvería a votar a Massa?”. Es decir, para quienes están observando, tratando de ver cómo va a seguir esto, Massa está en la cancha, está ahí, preguntan por él en una forma sutil.
Dicen “votaría por Massa”.
Hay un retorcimiento allí. Massa creía en 2021 que en 2023 iba a haber un traspaso entre Kicillof, y lo decía de manera reiterada. Quizás se repita esa historia o se termine haciendo esa historia. Y en esa hipótesis, ¿ves a Cristina o te imaginás a Cristina más cerca de apoyar a Massa que a Kicillof?
Y me parece que Cristina está más próxima a apoyar al que no sea Kicillof, ¿cierto? Porque son demasiadas las ofensas que ha recibido de parte de Kicillof, quien ha sido muy irrespetuoso con Cristina.
Él no es un Grabois, controla su lengua; tanto la controla que a veces es aburrido. En ese sentido, entonces tendría una oportunidad Massa muy grande. Yo creo que sí. Yo creo que sí.
Él podría representar la centroderecha más fácilmente y dejar, aunque sea en ese diario del Soviet fantasioso que se le asigna a Kicillof, y al mismo tiempo tener el apoyo de Cristina. O sea, estaría ideológicamente en ambos polos.
Yo creo que Massa ha hecho una especulación para lograr eso que vos estás describiendo, porque han pasado ya desde la elección que él perdió varios años y él está borrado. Massa no aparece por ningún lado, no habla, no están los títulos de nada. Y el fenómeno que se ha producido es que se ha invertido la lectura del electorado sobre quién tiene la culpa de los problemas económicos actuales. Es decir, durante el primer año, durante el segundo año, cada vez que se interrogaba, la culpa era del gobierno anterior. Ahora no: ahora la culpa es del gobierno, lo cual lo favorece a Massa.
Claro, no es él el culpable.
Y además, si preguntaran entre Massa y el doctor Fernández, yo estoy seguro que le echan más la culpa a Fernández que a Massa.
Es decir, un fracaso económico de Milei le daría más oportunidades todavía. ¿Y cómo ves a Milei en esta economía? ¿Le asignás algunas posibilidades de que resulte, en el momento de las elecciones del año próximo, en octubre, una economía sustentable o creés que no llega siquiera?
No, yo creo que no. Está todo hundiéndose, cada día está peor. Además, él tiene una confusión sobre qué es lo que necesitaría. Tiene una definición ideológica contradictoria con sus intereses políticos.
Es decir, no piensa en la generación de empleo, no piensa en la producción industrial. Tiene el enfoque en lo financiero, en lo fiscal, en el extractivismo, pero eso no crea trabajo. Por ejemplo, en la última encuesta que se hizo sobre los distintos rubros de la economía —si no me equivoco, de 14 rubros—, 11 se hundieron.
Son todos los que crean empleo. Solo agro, energía, minería y finanzas. Y nada más.
Y él cree en eso. Por eso está todo el tiempo jactándose de “qué bien estamos”, porque lo cree realmente.
Entonces, me parece que con esa convicción no va a ningún lado.
O sea, que no va a cambiar y si no cambia va a chocar. Desde el punto de vista del escenario político, le da una oportunidad al peronismo de triunfo en las próximas elecciones. ¿Y la interna del peronismo pasaría a ser la verdadera interna del próximo presidente o hay otra alternativa fuera del peronismo?
Por ahora no se ve, pero estamos en un momento de cambio, de modo que no me extrañaría que apareciera esa alternativa. Ya está el pastor Dante Gebel. Personaje muy pintoresco.
Hasta podríamos decir que cambia el cambio, porque cambia en su velocidad. Pero se hace cada vez más necesario el análisis crítico y profundo que un periodista como vos hace.
Ahora me parece que el fenómeno Milei se puede repetir con otra persona y con otra ideología.
Que es un outsider el que va a sacar al outsider.
Es posible. Mirá lo de Hungría con Magyar y alguien del propio riñón de Viktor Orbán.
Y en muchos lugares está pasando eso. La vicepresidente va a ser candidata, dice. No se sabe si a gobernadora, a jefe de Gobierno de la ciudad o a presidente, pero tiene intención de ser candidata. ¿No le ves punta?
Lo que sí creo es que le sacaría a La Libertad Avanza un porcentaje, no sé si 6% o 7%, como de Provincias Unidas, que pueda complicar mucho una elección, incluso la posibilidad de que no entre al balotaje.
Si la elección fuera mañana, no entra. Está por debajo de 30.
Y si te saca 5 o 6% la vicepresidente con su candidatura, todavía dificulta más ese 30%. Así que voy a abusar de nuestra amistad de años para pedirte repetir esto con cierta periodicidad, porque es muy útil.
Bueno, tenemos los papagayos mediáticos que aplauden a Milei, le aconsejan lo que tiene que hacer, le corrigen lo que dijo mal. De eso hay mucho. De eso hay mucho. Así que falta lo otro. Que lo agradezco muchísimo.
MV
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