En el marco del 25° aniversario del Cineclub Municipal, se reinauguró la escultura de Daniel Salzano en el bar del espacio que él mismo fundó en 2001. La iniciativa combina la preservación del patrimonio cultural con un reconocimiento simbólico a una figura clave de la vida artística cordobesa.
La obra, que durante años estuvo ubicada en el tradicional bar Sorocabana, fue restaurada luego de presentar un importante deterioro. Según explicó Leandro Olocco, desde el municipio se decidió recuperarla y relocalizarla en un espacio más vinculado a la trayectoria de Salzano, especialmente teniendo en cuenta que el bar original ya no conserva su emplazamiento histórico.

La decisión también estuvo acompañada por la familia del escritor. Cristina Klemo, su esposa, sugirió trasladarla al Cineclub, un lugar central en su vida y en su obra. La coincidencia con fechas significativas —los 25 años del espacio, los 10 años de la escultura y un nuevo aniversario de su nacimiento— terminó de consolidar la iniciativa.
Realizada por los artistas Ignacio Lucero y Andrea Toscano, la escultura se destaca por su nivel de detalle y expresividad. Para Klemo, el nuevo emplazamiento refuerza el vínculo entre Salzano y el cine, una de sus grandes pasiones y motor de proyectos culturales como el propio Cineclub Municipal.
Desde el municipio, el secretario de Cultura, Héctor Campana, destacó la importancia del homenaje al señalar que Salzano dejó una marca profunda en la cultura local y en distintas generaciones vinculadas al arte y el pensamiento. En ese sentido, remarcó que su presencia en el Cineclub permite mantener vivo ese legado.
La nueva ubicación no solo resignifica la obra, sino que la integra a la vida cotidiana del espacio. Entre funciones, encuentros y actividades, la figura de Salzano vuelve a ocupar un lugar central en el ámbito que ayudó a crear, funcionando como un recordatorio permanente de su aporte a la cultura cordobesa.