El espacio político Consolidar Argentina surge como una plataforma multisectorial que busca transformar el liderazgo comunicacional de Dante Gebel en una opción electoral competitiva para 2027. Según Eugenio Casielles en Modo Fontevecchia, por Net TV, Radio Perfil (AM 1190), la propuesta es transversal porque “atrae tanto a votantes peronistas como libertarios, porque les llega con sus valores”, posicionándose como un puente ante la crisis del empleo.
El actual legislador de la Ciudad de Buenos Aires, Eugenio Casielles, desarrolló su carrera en la política porteña, primero vinculado al espacio de Roberto Lavagna (Consenso Federal) y luego como uno de los fundadores de La Libertad Avanza, el partido que llevó a Javier Milei a la presidencia. Sin dudas, tuvo un rol importante en el armado político y electoral en sus primeros años, pero en 2024 se alejó por diferencias con la conducción y el rumbo del gobierno. Tras su salida, creó su propio partido llamado “Transformación”, desde donde busca construir una alternativa política.
La última vez hablamos del fenómeno de Dante Gebel. ¿Qué pasó desde aquel momento hasta hoy?
La verdad que evolucionó bastante bien. Después será definición de Gebel, oportunamente, tomar la decisión que corresponda. Pero entre el clima de lo que está pasando en la Argentina y lo que expresa habitualmente, hay mucha gente que se siente representada y esperanzada con que él acepte esta candidatura. Nosotros con Juan Pablo Brey y con un montón de compañeros más, de diferentes estratos políticos y de la sociedad, iniciamos un camino.
El 30 de diciembre armamos un espacio que se llamaba Consolidar Argentina para ponerlo oportunamente a disposición de Dante Gebel. La verdad que la cosa creció muy rápido. No vino al acto, pero nunca estuvo pensado. No era un acto para que estuviera, ni mucho menos. Pero, la expectativa por Dante Gebel hizo que la gente igual viniera.
Algunos pensaban que iba a estar Dante porque todos quieren verlo. Y fue un acto, imaginate que no había ninguna figura descollante. El orador principal fue Juan Pablo Brey y José “Vasco” Minaberrigaray. No había ninguna persona que fuera un orador muy conocido, lo que da a entender que la fuerza que tiene este proyecto es muy importante. Hoy me cuesta pensar en un político que sin movilización pueda juntar 4000 personas.
¿Cuándo estuvo por última vez antes de venir a Argentina?
La verdad no sé, pero no sé si no estuvo en febrero. Ahora va a venir en breve. Pensá que el año pasado estuvo más en Argentina que en Estados Unidos. Recorrió todo el país, estuvo en todas las provincias. En este año puntualmente yo me imagino que tiene que acomodar algunas cosas en Estados Unidos si toma la decisión que nosotros pensamos. Así que este año estuvo muy poquito en Argentina, está en Estados Unidos, no está en Argentina.
No, estuvo más que en Estados Unidos, estuvo girando por el mundo porque está con Presidante, que todo el año pasado hizo la gira acá en Argentina. De hecho, subió Dante una foto con Juan Pablo, Minaberrigaray y conmigo en Europa el fin de semana. Estuvo en Madrid, en Suiza, en Barcelona. La semana anterior había estado también en Centroamérica y antes en Guatemala, Nicaragua, y va girando. Sigue su giro.
Ahora viene, va a estar en Latinoamérica. Está mucho más viajando que en un lugar porque tiene esta responsabilidad. Después tiene la responsabilidad del River Church, tiene que estar todos los domingos, así que viaja, vuelve, va y viene, está en mucho movimiento y acomodando muchas cosas naturalmente.
Ayudame a entender: una persona que aspire a ser candidato a presidente, un año antes de las elecciones, ¿tendría que estar dedicada exclusivamente a la campaña?
Mirá, hay diferentes formas de dedicarse a las campañas. Primera, para mí, primer definición. Y antes que eso, creo que él todavía tiene que tomar una decisión que no tomó. Entonces, yo tampoco, en el caso que quisiera, desdoblaría la preparación para hacer de la campaña. Una cosa es prepararse para hacer, que no tiene nada que ver con la campaña; tiene más que ver con armar equipos, con entender la situación en la que estamos, qué va a afrontar si toma esa decisión, que va por un lado. Y eso no es público, es algo que cada uno hace con sus equipos y en su foro íntimo.
Y después la campaña política. Hoy, duran poco tiempo. ¿Quién está en campaña política estrictamente hoy? Nadie. Se están haciendo más daño los dirigentes hablando las cosas que dicen que cuidando, guardándose.
Hoy parece eso, y la realidad es que Dante Gebel llega a su nivel de conocimiento y a la aceptación por la gente que tiene la vocación de votarlo, si se presentara, por lo que hace habitualmente, más que por lo que promete que va a ser.
Una campaña es prometer qué va a ser y Dante es un tipo que tiene una trayectoria de 30 años sin una mácula, ejecutando un montón de cosas muy bien, haciendo mucha obra filantrópica, y la verdad que eso me parece que es mucho más campaña hoy dentro de lo que le interesa a la gente que lo que se promete que se va a hacer: los hechos, lo que uno concreta. Y ahí es donde él se destaca.
A ver si interpreto: decís que, de la misma manera que Milei no tenía un partido político y en 2021 fue electo diputado y en 2023 terminó presidente, ese proceso de aceleración política hace que, a lo mejor, ni siquiera necesite una campaña de 2 años como la que necesitó Milei.
A ver, no me gusta mucho hablar de Milei y trato de evitar el tema. Pero pasa en el mundo hoy: las campañas no duran más de 2 años por la velocidad de la comunicación en líneas generales. Esto lo sabés vos más que yo.
Hoy hay una capacidad de instalar un tema con poco tiempo y hay tantos recursos, y la gente está tan sobrecargada de información —no solo sobrecargada, sino que recibe tanta información con tanta velocidad— que lo que antes, capaz, para que una señora se enterara en 2 años, hoy con 15 o 20 días ya saben quién es una persona.
Una persona tenía que recibir, habíamos hecho un cálculo con algún estratega, más o menos por mes ocho imágenes durante tres o cuatro meses para registrar quién era. Y hoy, capaz, ves a esa persona 20 o 25 veces por día y ya con eso te queda claro quién es. Y después tenemos el… yo soy crítico de esto.
No entiendo: ¿estás haciendo una descripción subjetiva, no valorativa?
No, me gustaría que sea de otra manera, porque uno podría tomar más profundidad de algunas cuestiones y no ser tan superficial en las definiciones y en las apreciaciones individuales. Pero esto es lo que pasa hoy.
Dante tiene un continente que es su trayectoria en diferentes materias: en la parte filantrópica, en la parte comunicacional. Ese es el continente. Después, lo que la gente va conociendo de a poco es lo que va apareciendo.
La comparación surge automáticamente por la naturaleza de ambos: venir de fuera de la política al mismo tiempo, y porque vos estuviste en el origen del lanzamiento de Milei. Entonces te hago una pregunta que es de cajón: ¿cuánto del electorado que votó por Milei en 2023 encontrás hoy en esos actos que apoya Gebel? ¿Hay una superposición? ¿Estamos hablando de un electorado parecido o, dicho de otra forma, Dante, como candidato, es más una amenaza para Milei que para eventualmente Kicillof?
Hay proporciones iguales de diferentes espacios políticos. Lo que yo analizo, capaz me equivoco, pero intercambiando —y somos varios los que pensamos igual—, Gebel representa algo transversal porque lo que hace que la gente lo represente no es su ideología, sino sus valores y los temas que lleva adelante cuando plantea lo que plantea.
Estamos en un mundo, concretamente en Argentina, pero en general, donde los valores están totalmente trastocados: hay personas que se sienten perros, otras que salen en manifestaciones y plantean que odian a su propio país. Nos venden que la prioridad es Estados Unidos, China o Venezuela, y nadie nos vende Argentina.
Entonces se trastocaron tanto esos valores que el eje central de esto no es ideológico. Puede ser un libertario, un peronista, puede ser Yamil Santoro o Graciela Camaño.
Los votantes de una eventual candidatura presidencial de Dante Gebel podrían venir en proporciones similares tanto de votantes de Axel Kicillof como de votantes de Milei, 100%. Sería una amenaza para los dos.
Es un error subestimar a la sociedad argentina y, sobre todo, al votante. Es subestimar al sistema democrático pensar “este le roba al otro”, “este le saca”. Nadie le saca a nadie. Los votos son de cada persona que pone un sufragio en una caja y no son de un electorado puntual, y hoy mucho menos.
Fijate que salió la encuesta de Zuban Córdoba. El 67% de las personas no se sienten representadas por ningún partido político ni por ningún dirigente. Tenés un 70% que no es de nadie. Entonces, pongámosle que le saca uno, le saca otro, ¿cuánto le puede sacar? Si la pecera grande está en los desencantados, finalmente suma cero.
Hay un 100% de votantes que se van a dividir entre distintos candidatos. La aparición de nuevos candidatos compite con los existentes. Si no estuviera la candidatura de Dante Gebel, esos votantes irían a Milei y a Kicillof. Si aparece Dante Gebel, como Kicillof ya está instalado como candidato a presidente y Milei también, el que entra es el que le sacaría. Entonces hay un total de 100%. Los votos son de las personas que están dispuestas a votar. Una nueva alternativa le quitaría posibilidades a las existentes. Entonces, concretamente, vos decís transversal: ¿sería una amenaza tanto para Milei como para Kicillof?
Sí.
¿Cómo sería el equipo económico Dante Gebel?
Tendría que darlo Dante Gebel, sobre todo si él todavía no tomó esta decisión. Pero nosotros hoy tenemos algunas preocupaciones centrales que tuvimos la posibilidad de comentarle antes del otro día.
En esa mesa que vos viste había secretarios generales de dos gremios que contaban la realidad laboral y cómo se cierran fábricas todos los días en Argentina, y cómo mucha gente está quedando desempleada. Eso es una preocupación inmediata y nosotros creemos que el eje central es la producción. Entendemos que hay nuevas tecnologías y que el mundo del trabajo cambió, pero hay que adaptar Argentina para que la gente no… sobren argentinos. Tenemos que tener como prioridad reinventarnos para que todos los argentinos tengan su fuente de trabajo. Eso es lo que significa.
Fijate que en la época de Milei crecieron los planes sociales. Hizo todo el discurso de los gerentes de la pobreza y finalmente es el presidente de la organización de la pobreza porque le está regalando plata todo el tiempo a la gente. Yo no estoy en contra de contener a la gente, pero el doble discurso es permanente. Hay que terminar con eso.
Para crecer, y en términos económicos —porque si no hablo de la parte social—, para que el país crezca hay que generar empleo, hay que ser productivo, hay que tener más riqueza, hay que darle valor agregado.
Solamente estar pidiéndole plata a Estados Unidos. Yo no vi ningún sector creciendo más que los extractivos.
Dante Gebel, en esos 30 años de trayectoria, ¿dónde votó y por quién votó? Quiero tratar de entender cuál es su transversalidad ideológica. ¿Votaba por los demócratas en Estados Unidos, votaba en el consulado?
Te digo la verdad, no le pregunté eso. Es una buena pregunta. No la pensé.
MV/ff