Estados Unidos e Israel tienen propósitos y comportamientos muy distintos. Trump es errático, Netanyahu no
El presidente estadounidense anunció un principio de acuerdo para terminar la guerra en Medio Oriente, siempre y cuando Irán cumpla con lo acordado, pero Israel profundiza sus ataques en el Líbano y vuelve más incierta cualquier salida diplomática.
Dentro de lo confuso y errático de la situación, Donald Trump ha dicho que la legendaria operación en Irán —a todo le pone un condimento— está llegando a su fin y reveló un principio de acuerdo cuyos detalles no se conocen.
La Nación cita a una fuente pakistaní que le dijo a alguien de un medio muy serio llamado Axios que hay un memorándum de acuerdo listo para ser firmado.
Eso quiere decir muy poco, porque puede que se firme, puede que no se firme y puede que, si se firma, no se cumpla por razones diversas.
Por lo pronto, tenemos un comentario de Trump de que la legendaria operación en Irán está llegando a su fin, siempre y cuando Irán cumpla con lo acordado, dijo. Lo acordado no se sabe qué es.
Trump dijo que cree que va a obtener el uranio enriquecido de Irán y dijo: “Creo que ganamos”, que es una definición muy cuestionable. ¿Si uno la mide contra qué? ¿Contra los propósitos de Estados Unidos?
Cuando uno mira la guerra en Irán tiene que ver una guerra múltiple, porque están atacando Estados Unidos e Israel, que tienen propósitos y comportamientos muy distintos. Trump es errático, Netanyahu no. Esto con independencia de que tenga razón, pero está claro que Trump ha tenido un comportamiento errático y Netanyahu no. En el caso de Trump, está afectado por las encuestas y Netanyahu no, al menos por ahora.
Y ambos países tienen problemas distintos con Irán. Para Estados Unidos es un problema más económico y para Israel es un tema estratégico de supervivencia. En cualquier caso, Trump dijo: “Creo que ganamos”. ¿Ganamos qué? Porque ni se habilitó Ormuz, ni han rescatado el uranio, ni han derrocado un régimen, ni siquiera han terminado con la capacidad militar de Irán, así que no está claro qué ganaron.
Mientras tanto —y acá, misteriosamente, voy a tomar como válido el razonamiento de Carlson—, Israel siguió atacando el Líbano, y es una manera que tiene Israel, atacando Beirut, de socavar acuerdos, porque los iraníes pueden argumentar que parte del acuerdo es que Israel deje de atacar el Líbano, que es donde está radicado el grupo terrorista Hezbolá, un derivado de los iraníes.
Netanyahu sigue atacando y, al seguir haciéndolo, está dinamitando el acuerdo, que es el mismo comportamiento que tuvo Irán cuando promovió que el grupo Hamas atacara Israel, porque eso sirvió para socavar acuerdos, los llamados Acuerdos de Abraham.
Siempre que hay una proximidad de un acuerdo hay algún sector que lo dinamita; en este caso parece ser Israel el que procura que tal acuerdo no se celebre.
Israel continúa atacando el Líbano, obstaculizando las posibilidades de alcanzar un acuerdo entre las partes.
Al mismo tiempo, hubo unos escarceos con ráfagas norteamericanas disparadas contra un petrolero iraní en el Golfo de Omán, ahí, en la entrada del Golfo Pérsico, y los iraníes han dicho que están revisando la propuesta estadounidense para poner fin a la guerra, que lo van a pensar.
Hubo una reunión muy importante ayer entre el canciller chino, el señor Wang Yi, y una de las pocas autoridades visibles de Irán, el canciller Abbas Araghchi, que se reunieron ayer en China. Se supone que este hombre, Abbas Araghchi, es una de las pocas personas con las que las partes pueden dialogar. Quién sabe cuánto poder tiene el tipo, porque Irán sigue gobernado por los Guardias Revolucionarios; por eso no lo mataron, porque es la persona con la que alguien puede conversar, y si lo matan no queda nadie.
Este encuentro con el gobierno chino algo quiere decir, siendo que Trump viaja la semana próxima a Pekín a ver al mismísimo Xi Jinping.
Estos son los hechos de ayer: unos anuncios de Trump respecto de que hay un memo listo para firmar, que lo va a firmar en tanto y en cuanto los iraníes cumplan tal acuerdo, que si no lo cumplen va a destruir todo; los iraníes lo están pensando; los chinos se reúnen con los iraníes; e Israel sigue atacando el Líbano, socavando cualquier posibilidad de un acuerdo entre Estados Unidos e Irán porque no le conviene tal acuerdo.