TENÍAN ENTRE 14 Y 17 AÑOS

Caso “Chacho” Asensio: el poder sobre las jugadoras, los relatos y nuevas denunciantes bajo la lupa

Detenido en Mar del Plata, el exentrenador de hockey enfrenta una causa por abuso sexual gravemente ultrajante. El modus operandi, el aislamiento y el peso de una red de complicidades que tardó una década en romperse.

Horacio "Chacho" Asensio. Foto: Captura de pantalla

La causa contra Horacio Norberto “Chacho” Asensio (59), el exentrenador de hockey detenido en Mar del Plata acusado de abuso sexual contra adolescentes que estaban bajo su conducción, sumó nuevos testimonios y podría ampliarse. Cinco mujeres ya declararon ante la Justicia, otras dos todavía deben hacerlo y la querella tiene información sobre posibles nuevas denunciantes de Mar del Plata, donde el técnico continuó vinculado al deporte después de dejar Monte Hermoso.

La causa, que instruye la UFIJ N° 4 de Bahía Blanca a cargo del fiscal Diego Torres y el Juzgado de Garantías N° 4 de Marisa Promé, desnuda una trama de manipulación, asimetría de poder y silencios que fueron sostenidos durante más de diez años.

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El expediente tiene como eje hechos que habrían ocurrido entre 2012 y 2014, cuando las víctimas tenían entre 14 y 17 años. Asensio está imputado por abuso sexual gravemente ultrajante agravado por haber sido cometido por el encargado de la educación o guarda de la víctima. Actualmente permanece detenido en una comisaría de Coronel Pringles y se negó a declarar.

Horacio “Chacho” Asensio permanece detenido mientras avanza la causa por presuntos abusos sexuales contra adolescentes que estaban bajo su conducción

Las mujeres describieron situaciones muy parecidas y un vínculo en el que Asensio tenía un fuerte poder sobre adolescentes que buscaban crecer en el hockey. Sebastián Martínez, abogado de una de las denunciantes, aseguró que las cinco que declararon hasta ahora relataron hechos “extremadamente similares”. Todavía quedan otras dos declaraciones pendientes.

El poder de "Chacho" Asensio sobre las jugadoras

Asensio fue coordinador general de hockey en Monte Hermoso, ocupó un cargo en el área de Deportes municipal y llegó a integrar el cuerpo técnico de la Selección Argentina Sub 18 femenina, Las Leoncitas. 

Una de las denunciantes llegó desde la Patagonia con 16 años y quedó bajo la tutela del entrenador. Según declaró, Asensio la retiraba de la escuela y hasta decidía dónde debía alojarse. Esa relación de dependencia, atravesada por la autoridad que ejercía como entrenador y las aspiraciones deportivas de las adolescentes, también aparece en otros testimonios de la causa.

Las denunciantes describieron besos en la boca, tocamientos, pesajes sin ropa, ingresos a vestuarios y duchas, y encuentros fuera de los horarios habituales de entrenamiento. También afirmaron que Asensio vinculaba ese trato con sus posibilidades de avanzar en el deporte.

Una de las denunciantes relató que Asensio la convocaba fuera de los horarios de entrenamiento a su departamento. Allí tenía un espacio acondicionado como gimnasio y solían analizar partidos y videos de hockey. Sin embargo, según su testimonio, durante algunos de esos encuentros el entrenador ponía material pornográfico y luego se producían abusos sexuales que denunció ante la Justicia.

Bajo esa fachada de formador y tutor -que incluía el manejo de becas, viviendas y traslados de chicas llegadas desde distintos puntos del país con el sueño de llegar a la selección mayor-, el entrenador tejió una red de aislamiento y sometimiento.

Los relatos incorporados al expediente reconstruyen situaciones ocurridas en distintos espacios: el club, el natatorio municipal, vestuarios, viajes deportivos y el departamento del entrenador.

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Uno de los testimonios que permitió avanzar en la causa fue el de una jugadora que llegó a vestir la camiseta de Las Leonas. Tenía 15 años cuando, según denunció, comenzaron los abusos. Recién después de varios años de terapia pudo hablar de lo ocurrido y el 12 de abril de 2024 declaró ante la Justicia. Más tarde amplió su denuncia. 

La mujer contó que Asensio la besaba en la boca, la tocaba en sus partes íntimas y la citaba fuera de los horarios de entrenamiento. También declaró que la hacía pesarse desnuda. Según los testimonios incorporados a la causa, el entrenador les advertía a las jugadoras que si no aceptaban ese trato “no iban a progresar”.

No fue la única que tardó años en poder contar lo ocurrido. Otras denunciantes explicaron que, cuando eran adolescentes, les resultaba difícil hablar porque Asensio era una figura reconocida dentro del hockey y sus propias familias confiaban en él. “No sabíamos cómo contar la verdad sobre lo que nos pasaba con un tipo que era un genio del hockey y nuestras familias lo veían de otra manera”, relató una de ellas.

Una de las denunciantes aseguró que tenía 15 años cuando comenzaron los abusos sexuales

De Monte Hermoso a Mar del Plata

La salida de Asensio de Monte Hermoso también quedó bajo la lupa. Según una de las denunciantes, cuando finalmente pudo contarle a sus padres parte de lo que ocurría, su padre se comunicó con el entrenador. Asensio negó los hechos y poco después abandonó la localidad. El club informó entonces que dejaba sus funciones por “inconvenientes de carácter personal”.

La Confederación Argentina de Hockey también intervino en aquel momento y realizó una presentación ante la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia. Asensio dejó Monte Hermoso, pero se instaló en Mar del Plata y continuó trabajando como entrenador. Cuando fue detenido, dirigía al equipo de Sporting.

La valentía de la primera denunciante activó una reacción en cadena. El abogado querellante confirmó que tiene conocimiento de al menos dos posibles víctimas de Mar del Plata y señaló que también hubo contactos con otras mujeres.

Mientras la investigación avanza, la defensa busca cerrar la causa por el tiempo transcurrido.

Asensio es representado por Maximiliano De Mira, quien también fue defensor de Pablo Cuchán, condenado por el femicidio de Luciana Moretti, de 15 años. La adolescente fue asesinada en octubre de 2004 en Ingeniero White; su cuerpo fue descuartizado y luego incinerado en la parrilla de la casa de Cuchán, quien intentó deshacerse de los restos en distintos lugares. En 2007 fue condenado inicialmente a 18 años de prisión.

Por su parte, Asensio niega las acusaciones. La defensa sostiene que ya transcurrió el plazo máximo previsto para perseguir penalmente los hechos y argumenta que deben analizarse como un delito continuado. La Fiscalía se opuso al planteo y la decisión quedó en manos de la jueza de Garantías Marisa Promé.

La querella rechaza ese planteo. Martínez sostiene que el llamado a declarar de su representada interrumpió el plazo de prescripción y que, por tratarse de delitos sexuales contra menores, deben contemplarse además los plazos específicos previstos para estos casos.  A eso se suman las denuncias más recientes y la posibilidad de que aparezcan nuevas víctimas en Mar del Plata.

cp