La inmobiliaria dijo que el departamento de Adorni de la calle Miro se pudo haber vendido a 345.000 dólares
Este lunes declararon ante la Justicia Natalia Rucci y su marido, Marcelo Trimarchi, dueños de la inmobiliaria que participó en la venta del inmueble de Caballito a las jubiladas Claudia Sbabo y Beatriz Viegas, en mayo pasado. Dijeron que el hijo de Viegas, Pablo Feijoo (que sería amigo del jefe de Gabinete), coordinó la operación.
La semana judicial en la causa que investiga por presunto enriquecimiento ilícito al jefe de Gabinete Manuel Adorni comenzó este lunes con la declaración, ante el fiscal Gerardo Pollicita, de los dueños de Rucci Propiedades, la inmobiliaria que tuvo en venta el departamento de la calle Miró en el que vive el jefe de Gabinete.
Se trata de Natalia Rucci y su marido Marcelo Trimarchi, quienes confirmaron que quien coordinó la operación fue Pablo Martín Feijoo, quien está citado para este miércoles a declarar. Los testigos dijeron que el inmueble fue refaccionado a nuevo y se podría haber vendido en 345.000 dólares, según Infobae.
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Sin embargo, Adorni pagó en noviembre pasado 230.000 dólares. Se lo compró a Claudia Sbabo y Beatriz Viegas, las madres de Leandro Miano y Pablo Martín Feijoo. Ante la escribana Adriana Nechevenko, se pactó que pague 30.000 en efectivo y el resto se lo financiaron a un año.
En una entrevista, la martillera Rucci confirmó que, cuando salió a la venta, la propiedad se publicó por un valor de 340.000 dólares. Tras una serie de rebajas, Claudia Sbabo y Beatriz Viegas, lo compraron en mayo pasado a 200.000 dólares al ex futbolista Hugo Morales. La seña para esa operación la aportó Feijoo, hijo de Viegas.
Feijoo estuvo el día de la escritura junto a su madre, Beatriz Viegas, y Claudia Sbabo, madre de su socio, Leandro Miano. Ambos forman parte de la empresa desarrolladora TJS Group y de la constructora Avda SRL.
El departamento se escrituró en partes iguales a nombre de esas dos mujeres, jubiladas que cobran la mínima. Ante el fiscal dijeron que utilizaron ahorros para la compra del inmueble.
La Justicia accedió a un chat en el que el hijo de una de las jubiladas que le vendieron a Adorni (con las que aún tiene una deuda) avisaba que ya tenía un comprador.
El fiscal busca establecer si la compra del departamento de la calle Miró y el resto de los gastos de Adorni (compra de propiedades, viajes en avión y el alojamiento en el hotel Llao Llao) son compatibles con sus ingresos y su patrimonio declarado.
Para esta semana también está previsto que declare ante Pollicita Matías Tabar, de la empresa Grupo AA, quien tuvo a cargo las obras de remodelación en otra propiedad comprada por Adorni en el lote 380 del country Indio Cuá, que figura a nombre de su esposa, Bettina Angeletti.