La interna del peronismo no afloja después de la pulseada en PBA y del 24M
En apenas 10 días se condensaron todas las internas del Partido Justicialista en la provincia de Buenos Aires. Al mismo tiempo, el mensaje del indulto a la expresidenta evidencia una línea divisoria en un PJ que aún busca reacomodarse frente a los gestos de Kicillof y la distancia con Máximo.
“No tengo dudas. Incluso en contra de lo que ella opine, yo no tengo dudas que, si de mí depende, el día uno la indulto a Cristina”, dijo el ministro de Justicia de la provincia de Buenos Aires, Juan Martín Mena. Desde su perspectiva, un eventual gobierno peronista es lo primero que debería hacer, aunque aclaró que la dos veces presidenta no quiere un perdón presidencial, sino demostrar su inocencia. El mensaje proviene de la semana pasada. El funcionario bonaerense salió a instalar la idea del indulto un día después del traslado de CFK a Comodoro Py, en el comienzo del juicio por la causa Cuadernos. Sin embargo, dejó en claro que lo hacía desde su pertenencia política al cristinismo, sin perder de vista la conducción orgánica del gobernador.
“Mi jefa política es Cristina y el gobernador es mi jefe institucional, para quien trabajo las 24 horas del día. Nuestro gobierno está compuesto por distintas vertientes del peronismo”, remarcó Mena y dejó el tema instalado como un requisito para el año próximo. La señal no sólo fue lanzada un día después del paso de Cristina por el Tribunal Oral Federal (TOF) 7, sino una semana antes de la conmemoración del 50 aniversario del último golpe militar.
La inflexión discursiva de Mena no sólo se proyecta para los tiempos que se avecinan, sino también fue el epílogo de las elecciones internas del Partido Justicialista de la Provincia de Buenos Aires, que se realizaron hace 10 días, un día antes del traslado de CFK desde su detención domiciliaria en San José 1111 a Comodoro Py.
Luego de una áspera negociación, el peronismo bonaerense tuvo su interna y, al mismo tiempo, un cierre de unidad. El diputado Máximo Kirchner finalmente pactó una salida de la presidencia del partido y le dejó las riendas a Kicillof, pero hubo 16 distritos donde el acuerdo no llegó. En esa pulseada, el axelismo, bajo el signo del Movimiento Derecho al Futuro, se impuso en 10 distritos y La Cámpora en seis. La demostración de fuerza de ambos sectores en pugna alcanzó para evitar una fractura en el principal distrito electoral. Para el camporismo significó la consolidación de una presencia territorial, mientras que para el MDF fue el prólogo para que Kicillof presida el PJ provincial mientras pone en marcha su candidatura presidencial 2027.
La interna bonaerense del peronismo parece que hubiera sucedido hace una eternidad. Su cercanía en el tiempo confirma el estado de ebullición de las tribus del panperonismo. Cada espacio buscará redefinir su alcance, influencia y peso territorial, pero siempre con la centralidad de San José 1111 y la situación judicial.
Este martes se catalizaron los mensajes de Mena, lanzados hacia el corazón de la peronósfera hace una semana, y las tensiones irresueltas de la interna bonaerense. Los mismos dos sectores que, a duras penas, pudieron cerrar un acuerdo de unidad en la Provincia de Buenos Aires, repitieron la escena que se registra desde hace tres años en cada Día Nacional de la Memoria.
Hace una semana Kicillof lanzó el Centro de Estudios para el Derecho al Futuro (CEDAF) y luego puso un pie en la Ciudad de Buenos Aires para afianzar el MDF. Son señales que anticipan la decisión de activar su aspiración para 2027, pero sin deshilacharse al calor de una anticipación innecesaria que termine debilitando su estrategia electoral. La advertencia de su ministro de Justicia no pasó inadvertida para el mandatario. Mena habló en nombre de Cristina pero desde el corazón del gobierno bonaerense. Kicillof, este martes, tomó el guante a su manera, desde un acto organizado junto con la Asociación Madres de Plaza de Mayo, frente a la Plaza de los Dos Congresos.
“En Argentina hoy, después de todo lo que pasó, volvemos a tener presos políticos. Los compañeros y compañeras que luchan son perseguidos. Esa es la historia del peronismo. De nuevo decimos: Basta de persecución, Cristina inocente”, lanzó el gobernador como si fuera un candidato. Habló de casi todo, pero no dijo una sola palabra sobre un eventual indulto.
La escena del Congreso, con Kicillof como protagonista, fue una parte del mosaico de la interna del PJ.
La organización La Cámpora, que conduce Máximo, realizó su habitual marcha desde la ESMA hacia Plaza de Mayo. Pero por primera vez desviaron su camino para pasar por San José 1111 y hacer una demostración de fuerza frente al balcón de CFK. Antes de llegar, Máximo no mencionó a Kicillof, pero le tiró: "Cristina es la persona que mayor votos arrastra, la que más interpela incluso por afuera de la militancia y el peronismo. Una historia de coherencia y dedicación. La tiene secuestrada el partido judicial para garantizar el modelo económico”, aseguró.
También habló la intendenta de Quilmes y diputada provincial Mayra Mendoza. Le adjudican una frase que no dijo en el colectivo de La Cámpora que acompañó la movilización y donde hablaron sus dirigentes. Distintas versiones cercanas a la quilmeña sostuvieron que habló de candidatos que “nacen con una columna en el diario Clarín” y luego son funcionales al poder económico. Sin embargo, no lanzó ninguna chicana en la entrevista que ofreció para el streaming que organizó su agrupación política, aunque sus dirigentes no ocultan su malestar e inquina por la columna que Kicillof publicó en el diario Clarín sobre Adam Smith.
Por fuera de las tensiones contenidas, y a veces no tanto, entre axelistas y cristinistas, hubo otro dato que no pasó inadvertido. Máximo se mostró con el dirigente sindical Cristian Jerónimo, miembro del triunvirato de la CGT, uno de los espacios más críticos y reactivos sobre la expresidenta.
Día 834, la batalla cultural de la dictadura
El encuentro, en plena marcha, fue leído como un acercamiento. Lo mismo hizo el diputado Juan Grabois, del movimiento Argentina Humana, que este martes se mostró con Máximo. Este miércoles, cuando comenzó a bajar la espuma de las demostraciones de fuerza, escribió desde su cuenta para reflejar otro capítulo de las tensiones que surcan al peronismo: “A los peronistas que coquetean con Villarruel, ayer les contestó la plaza”, disparó.
También te puede interesar
-
Ceferino Reato: “Toda dictadura tiene componente cívico, los K usaron ‘cívico militar’ para atacar al campo”
-
Quintela profundiza el diálogo con dirigentes nacionales y apuesta a la unidad para construir una alternativa política
-
El apoyo de Ricardo Quintela a Kicillof: "Es el compañero más preparado para gobernar el país"
-
Kicillof lanzó su Movimiento Derecho al Futuro en CABA: "Hay que construir la alternativa que Argentina necesita"
-
Larreta busca ser el candidato del peronismo porteño en 2027