La nueva vida de Marcos Peña: de la montaña del poder a ofrecer retiros de liderazgo en los Andes

El hombre que concentró las decisiones del gobierno de Macri había escrito un libro sobre "subir y bajar la montaña" del poder. Ese mismo concepto se volvió negocio: es socio de un complejo turístico en San Juan que ofrece retiros de "conexión" para "personas en situación de liderazgo".

La nueva vida de Marcos Peña: de la montaña del poder a ofrecer retiros de liderazgo en los Andes. Foto: Cedoc

El 10 de diciembre de 2019, Marcos Peña llegó a su casa, se sacó el traje de jefe de Gabinete y no se lo volvió a poner. También hizo silencio: pasaron más de mil quinientos días hasta su primera entrevista pública. El hombre que había sido descripto como "CEO del año" y apodado puertas adentro del PRO "EPA" ("el puto amo") por su manejo absoluto de la comunicación y la estrategia electoral de Cambiemos, se convirtió de un día para el otro en la versión política del ostracismo. Siete años después, esa historia tuvo una segunda parte: después de sacar un libro sobre "subir y bajar la montaña" del poder, hoy es socio de un complejo turístico en plena Cordillera de los Andes que vende, literalmente, la experiencia de "conexión con uno mismo" a otros líderes.

Los que conocen a Peña indican que se mueve solo, a diferencia de otros ex políticos: sin chofer, sin custodia, sin colaboradores. En 2023 lanzó Proyecto 77, un podcast donde entrevista a políticos, deportistas y artistas de su generación sobre liderazgo y salud mental (por ahí pasó, entre otros, el entrenador Pablo Aimar). En 2024 publicó El arte de subir (y bajar) la montaña (Siglo XXI), un texto marcadamente autocrítico sobre sus cuatro años al frente de la Jefatura de Gabinete, escrito después de pedirles a unos 200 excolaboradores que le señalaran sus "puntos ciegos" sin filtro. La respuesta más repetida fue una palabra que lo persiguió desde entonces: soberbia. "Distancia con respecto a mí, vocación de control, énfasis en lo racional y poca validación del otro constituían una única y elaborada estrategia de defensa", reconoce en el propio libro. Algunos, en diálogo con PERFIL, le cuestionaron que sus aptitudes en la comunicación las dejó de lado como Jefe de Gabinete y se alejó de sus equipos y colaboradores cercanos. 

Hoy podría definirse como "entrenador de líderes": asesora a dirigentes políticos, empresariales y sociales de la región, con clientes que mantiene bajo estricta confidencialidad. "No hay un procedimiento prefijado, tiendo a creer en la interlocución, en la posibilidad de tener una conversación abierta ante todo a lo humano. Esa es la gran diferencia con el formato de consultor", había deslizado a Revista Crisis en una entrevista cuando recién publicaba su libro. Peña distingue tres tipos de acompañamiento: el que está por subir al poder, el que ya llegó y "vive en la tormenta", y el que bajó y necesita elaborar el trauma del descenso. Actualmente no sólo mantiene ese bajo perfil sino que sigue vinculado con algunos jóvenes ex PRO que se fueron del partido cuando Peña tomó distancia.

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Pirqa: la montaña, ahora como negocio

En diciembre de 2024, Peña sorprendió al anunciar en redes la creación de Pirqa, una empresa de turismo fundada junto a otros seis socios: Maita Barrenechea, Gonzalo Robredo, Matías García Oliver, Emiliano Ezcurra, Rafael Mayer, y Enrique Avogadro, extitular de Turismo y Cultura porteño durante la gestión de Rodríguez Larreta y amigo de Peña desde hace años. "Siete socios nos juntamos con un propósito claro: crear una empresa comprometida en promover una cultura de conexión genuina con la naturaleza, las comunidades y uno mismo", anunciaron entonces. La propia web de la compañía resume la propuesta con una frase: "Lujo es estar conectado a la verdadera naturaleza".

El primer proyecto del grupo es la Posada Paso de los Patos, un complejo boutique en Barreal, Calingasta (San Juan), que Pirqa gestiona desde mayo de 2024 y que en 2025 confirmó como propiedad de los siete socios. Ahí, en noviembre de 2025, Peña volvió a exponerse públicamente para promocionar un retiro de cuatro días (del 14 al 17 de mayo de 2026) dirigido, según la convocatoria, a "personas en situación de liderazgo", con la misma promesa de "conexión con uno mismo, los demás y la naturaleza" que atraviesa tanto su libro como su podcast. El paralelismo no es casual: el propio Peña habla de "subir la montaña" del poder como metáfora central de su experiencia política, y ahora ofrece, en las montañas reales de San Juan, una experiencia empaquetada casi con el mismo lenguaje.

Un vínculo distante con Macri, y un libro que Caputo apuñala

Pese a la distancia, Peña dice que sigue en contacto esporádico con Mauricio Macri. "Quedaron alejados", según repiten varios ex colaboradores del PRO a PERFIL. Hoy mantiene su mejor vínculo con Fernando de Andreis y Pablo Avelluto, mientras que la relación con Macri quedó "en términos personales" no del todo bien: fue Horacio Rodríguez Larreta quien le pidió la renuncia en 2019, tras la derrota en las PASO, aunque Peña terminó fortalecido en esa crisis. En la campaña de Larreta de 2023 y en la de Jorge Macri lo llamaron, pero nunca terminó de sumarse de forma orgánica a ninguna de las dos.

Aunque Peña eligió bajarse del ring, no lo soltó del todo. Santiago Caputo guarda en su despacho de Casa Rosada un ejemplar de El arte de subir (y bajar) la montaña acribillado a cuchillazos. El origen de ese encono, según las mismas fuentes consultadas por este medio, se remonta a la breve consultora que integraban juntos hacía más de una década, cuando Jaime Durán Barba fue acusado de "operar contra Daniel Filmus": Caputo le reclama a Peña haberlo dejado solo en ese momento, junto a su socio Lugones, algo que en el entorno del propio Peña niegan.

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Una vida austera, lejos del estereotipo del poder

Según describieron a este medio fuentes que compartieron gestión con él, Peña nunca respondió al estereotipo del dirigente que hace fortuna en la función pública: vivió en un departamento de 80 metros comprado con crédito, nunca trabajó en La Anónima (la empresa familiar, con la que solo tiene un vínculo de apellido), y llegó a la política por tradición familiar más que por ambición económica. Hijo menor de una familia numerosa, con madre catequista y padre diplomático, se formó recorriendo el mundo como mochilero antes de convertirse, a los 42 años, en el segundo funcionario más poderoso del gobierno de Macri, "en algún momento más que el propio Presidente", según algunos. "Nunca le interesó la plata, ni el poder, ni permanecer ahí. Fue un caso curioso: estuvo en la cima y decidió irse", resumieron.

Hoy su complejo turístico en los Andes vende la misma experiencia de "bajada" que él mismo protagonizó: Marcos Peña construyó una carrera paralela que convierte su propio trauma político en producto. La pregunta que sobrevuela en el PRO, según reconocieron las mismas fuentes consultadas, es si ese "ascendiente" que todavía conserva entre los dirigentes más jóvenes del partido alcanzará algún día para traerlo de vuelta, o si, como algunos mencionan, "el momento de la reivindicación" ya se le pasó.

JD/fl