A los 66 años

Murió Julio Schlosser, expresidente de la DAIA y referente de la comunidad judía argentina

En su gestión tuvo un papel activo en el reclamo de justicia por el atentado a la AMIA, cuestionó el Memorándum con Irán y exigió el esclarecimiento de la muerte del fiscal Alberto Nisman.

Julio Schlosser Foto: NA

La comunidad judía argentina y el espectro político nacional despiden hoy a Julio Schlosser, a los 66 años, un dirigente cuya trayectoria quedó ligada a la representación institucional de la colectividad y al reclamo de justicia en algunos de los capítulos más sensibles de la historia del país. 

A lo largo de esos tres años al frente de la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA), tuvo una gestión marcada por el reclamo de esclarecimiento del atentado contra la AMIA, la lucha contra el antisemitismo y su firme rechazo al Memorándum de Entendimiento firmado entre la Argentina e Irán en el gobierno de Cristina Kirchner.

Durante los años previos, Schlosser desarrolló una extensa trayectoria dentro de distintas instituciones de la comunidad judía argentina. Entre sus principales cargos estuvo el de secretario general de la AMIA, función que desempeñó durante la gestión encabezada por Guillermo Borger.

Fue presidente de Bnei Akiva Argentina también, una organización judía que promueve la educación, la identidad comunitaria, el compromiso social y la continuidad de las tradiciones.

La causa AMIA fue uno de los principales ejes de su actividad pública

Lo cierto es que la causa AMIA fue uno de los principales ejes de su actividad pública. El atentado contra la sede de la mutual judía, ocurrido el 18 de julio de 1994, dejó 85 muertos y cientos de heridos y se convirtió en una de las investigaciones judiciales más prolongadas y complejas de la Argentina.

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Al instante, la DAIA se manifestó en contra de ese entendimiento y Schlosser fue uno de sus principales críticos. El dirigente consideraba que el mecanismo podía afectar el avance de la investigación y cuestionaba especialmente la participación de Irán en un proceso relacionado con ciudadanos iraníes sospechados de haber participado.

De esta manera, advirtió: “Este memorándum no favorece a la causa, prácticamente le echa un manto de olvido”.

El caso Nisman

La gestión de Schlosser también quedó atravesada por la muerte del fiscal Alberto Nisman, ocurrida en enero de 2015, pocos meses antes de que terminara su mandato al frente de la DAIA.

Allí, Nisman había investigado durante años el atentado contra la AMIA y había acusado a funcionarios iraníes de estar vinculados con el ataque. Días antes de su muerte, además, había presentado una denuncia contra Cristina Kirchner y otros funcionarios por un supuesto intento de encubrimiento de los acusados iraníes.

Alberto Nisman, el fiscal que investigó durante años el atentado contra la AMIA

Dentro de sus primeras declaraciones, sintetizó esa preocupación con una frase contundente: “Me atrevo a decir que volvió a estallar la bomba de la causa AMIA”.

La lucha contra el antisemitismo

La lucha contra el antisemitismo fue otro de los ejes de su paso por la DAIA. Desde ese lugar, Schlosser participó de encuentros con funcionarios, dirigentes políticos, representantes diplomáticos y organizaciones sociales para denunciar expresiones y hechos discriminatorios contra la comunidad judía.

Al referirse al antisemitismo, Schlosser advirtió que determinadas expresiones “llevan una carga de antisemitismo” y cuestionó que su aceptación “no le hace nada bien a la convivencia pacífica”.

Desde la DAIA, una de sus principales funciones institucionales es el seguimiento de hechos de antisemitismo y la representación política de las instituciones judías argentinas frente al Estado y otros sectores de la sociedad. Entre sus objetivos también se encuentran la lucha contra el antisemitismo, la discriminación y la xenofobia.

MV