Día Mundial de la Audición: por qué mil millones de jóvenes están en riesgo de perder el oído
La condición eleva el riesgo de aislamiento social, depresión y deterioro cognitivo, con costos anuales de casi 1 billón de dólares por casos no tratados. Algunas medidas como chequeos anuales, límites de volumen en dispositivos y protección auditiva reducen riesgos.
El 3 de marzo se conmemora el Día Mundial de la Audición, una fecha que busca concientizar sobre la importancia de la salud auditiva en un contexto global preocupante. Según datos relevados por la Organización Mundial de la Salud y analizados localmente por la obra social OSPEDYC, más de 1.500 millones de personas en todo el mundo conviven actualmente con algún grado de disminución en su capacidad de escuchar.
Esta situación es especialmente crítica entre las nuevas generaciones. Se estima que más de 1.000 millones de jóvenes están en una situación de riesgo directo debido a prácticas de escucha que no son seguras, tanto con el uso de auriculares a volúmenes excesivamente altos como con la permanencia en lugares con sonidos intensos.
Argentina muestra que la problemática comienza desde el nacimiento. Las estadísticas indican que entre 1 y 3 de cada 1.000 recién nacidos presenta hipoacusia, una condición que puede detectarse mediante estudios neonatales obligatorios. Además, la discapacidad auditiva representa hoy cerca del 18% de las discapacidades registradas en el país.
El ruido urbano constante daña irreversiblemente las células ciliadas del oído interno
El daño en el sistema auditivo muchas veces ocurre de manera silenciosa y sin previo aviso. La doctora Valeria El Haj, Directora Médica Nacional de OSPEDYC, advirtió que escuchar música fuerte por periodos prolongados tiene la capacidad de destruir de forma irreversible las células del oído interno. Esto sucede con mayor frecuencia en contextos de recreación.
Sostuvo que “en recitales o bares, donde el volumen es tan alto que cuesta hablar con la persona de al lado, el deterioro puede empezar en apenas 15 minutos”, sobre la velocidad con la que el oído puede verse afectado. El problema no se limita a eventos puntuales, sino que se acumula con el desgaste diario que produce el entorno de las grandes ciudades.
El ruido urbano constante, compuesto por el tránsito pesado, las obras en construcción y las sirenas de emergencia, suma un desgaste que suele pasar desapercibido hasta que aparecen los primeros síntomas. Las señales más comunes de este deterioro incluyen la aparición de un zumbido persistente o la dificultad para comprender lo que dicen otros en ambientes ruidosos.
El uso prolongado de auriculares a volúmenes superiores a 80 decibeles acelera este deterioro
Para los adultos mayores, la pérdida de audición no debe considerarse un proceso "normal" o inevitable del envejecimiento. Aunque es una condición que suele naturalizarse, detectarla a tiempo es fundamental para evitar consecuencias secundarias graves. La falta de tratamiento suele derivar en aislamiento social y un deterioro cognitivo.
Pautas de prevención y señales de alerta
Existen comportamientos específicos que funcionan como indicadores de que es necesario realizar una consulta médica.
-Necesidad de subir el volumen del televisor más de lo habitual.
-Sensación recurrente de tener el "oído tapado".
-Dificultad para percibir sonidos agudos.
-Problemas para seguir el hilo de una conversación.
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La prevención es fundamental, ya que los daños auditivos, una vez producidos, no tienen marcha atrás. Los especialistas recomiendan realizar controles auditivos periódicos durante todas las etapas de la vida, desde la infancia hasta la adultez mayor, para detectar anomalías de manera temprana.
Además, existen reglas simples para proteger la audición en la vida diaria:
-Regla del 60/60: no superar el 60% del volumen máximo de dispositivos de audio y limitar el uso de auriculares a 60 minutos continuos.
-Usar protección auditiva en entornos laborales o recreativos con niveles altos de ruido.
“Escuchar bien no debería darse por sentado. Cuidar la audición hoy es preservar la conexión con el mundo mañana”, afirmó El Haj. La salud auditiva impacta directamente en la autonomía personal, la comunicación y la capacidad de generar vínculos con el entorno, por lo que su cuidado resulta esencial a lo largo de la vida.
MV