Misterio en el MV Hondius: Chile descarta que el brote mortal de la cepa Andes se haya originado en su territorio
El Ministerio de Salud trasandino descartó que la exposición a la letal cepa se haya producido durante el tránsito de los pasajeros por el país. Asimismo, las autoridades reforzaron la alerta epidemiológica nacional, recordando que no se registran contagios interhumanos en territorio chileno desde 2019.
El Ministerio de Salud (Minsal) de Chile desestimó de manera categórica que el brote de hantavirus detectado en el crucero MV Hondius, que dejó hasta el momento tres fallecidos y cinco casos confirmados, se haya originado en territorio chileno. A partir de una investigación epidemiológica que analizó los movimientos de los pasajeros afectados, las autoridades concluyeron que el período de incubación no coincide con la estadía de los turistas.
Según un comunicado oficial, el Centro Nacional de Enlace de Chile informó que ha mantenido contacto con la Organización Mundial de la Salud (OMS) y su contraparte en Argentina para rastrear el origen de la infección: "Los casos reportados como primarios transitaron por Chile en un periodo que no corresponde al de incubación, por lo que la exposición al virus no habría ocurrido en nuestro país", afirmaron desde la institución.
Al punto, el foco de la investigación se centró en una pareja neerlandesa que falleció a bordo. Ambos realizaron un viaje de cuatro meses por Sudamérica (Argentina, Uruguay y Chile) antes de embarcar en Ushuaia el 1 de abril.
Pese a ello, los síntomas y el desenlace fatal sugieren que el contagio se produjo en una etapa posterior.
Subrayan que “los casos reportados como primarios transitaron por Chile en un periodo que no corresponde de incubación”
Los primeros síntomas se manifestaron poco después de zarpar
El brote genró una alerta internacional debido a que se identificó la cepa Andes, la única de las 38 conocidas capaz de transmitirse de persona a persona mediante contacto estrecho.
Sin más, en Chile, el hantavirus es una enfermedad endémica. Durante el año 2026, el país ha registrado: 39 casos confirmados, 13 fallecidos y una tasa de letalidad del 33%.
A pesar de estas cifras, el Minsal subrayó que el último evento de transmisión interhumana documentado en Chile data de 2019, calificándolo como un hecho excepcional y controlado.
El Ministerio de Salud de Chile (Minsal) publicó un comunicado en el que afirma que, tras analizar los períodos de incubación de los casos clave, la exposición al virus no habría ocurrido en Chile
El MV Hondius, que estuvo fondeado frente a las costas de Cabo Verde por razones sanitarias, se dirige actualmente hacia las Islas Canarias. El Gobierno de España confirmó que recibirá el buque en el Puerto de Granadilla de Abona (Tenerife) en los próximos días para brindar asistencia bajo estrictos protocolos de seguridad.
Así, el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, llamó a la calma asegurando que, aunque la situación es grave para los afectados, el riesgo para la salud pública global se mantiene en un nivel "bajo".
De la "paciente cero" a la identificación del riesgo
La historia oficial del hantavirus en Chile comenzó en 1995, en la localidad de Segundo Corral, Región de Los Lagos. Allí, una mujer de 22 años se convirtió en la "paciente cero" al sobrevivir al entonces desconocido Síndrome Cardiopulmonar por Hantavirus (SCPH). Un año después, en Coyhaique, se registraría la primera víctima fatal.
A partir de aquellos primeros años, el diagnóstico era casi una sentencia de muerte, con tasas de letalidad que oscilaban entre el 60% y el 80%. Con el avance de la medicina y la detección temprana, estas cifras lograron estabilizarse entre un 30% y 40% en las décadas siguientes.
De hecho, el principal responsable de la transmisión es el Oligoryzomys longicaudatus, popularmente conocido como ratón colilargo. Este roedor silvestre habita zonas con alta densidad de arbustos y cercanía a fuentes de agua, distribuyéndose desde el Desierto de Atacama hasta la Patagonia.
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Mecanismo de contagio: El ser humano se infecta al inhalar partículas microscópicas de orina, heces o saliva de roedores contagiados.
Desde su irrupción a mediados de los años 90, el hantavirus se ha consolidado como uno de los desafíos más complejos para la salud pública en Chile
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Estacionalidad: Los contagios suelen dispararse entre enero y marzo, coincidiendo con el verano austral y el aumento de actividades de camping y labores agrícolas.
Tras un 2025 con cifras relativamente bajas (44 casos y un 8% de letalidad), el panorama chileno en lo que va de 2026 es preocupante. Hasta el mes de abril, se han reportado 39 casos, pero la letalidad ha saltado drásticamente al 33%.
MV/AF