lunes 05 de diciembre de 2022
COLUMNISTAS Frases

En la sangre

19-11-2022 14:17

Macri volvió a ser fugaz noticia. En algún  lugar de su cabeza estaba la frase: “los alemanes son una raza superior” y un conjunto de resortes hizo que la cita huyera de su bocaza. Quizá el ex presidente desconociera el origen y contexto de esa frase ligera, acuñada en 1935 y esgrimida para iniciar el exterminio de quienes no fueran de esa raza dizque superior. Es una idea desgraciadamente global, insertada en mentes poco analíticas merced a un gran trabajo propagandístico. También Duran Barba dijo en 2013 que Hitler era un tipo espectacular, con una aceptación del 90%, o sea, mayor que la de Chávez. En la misma entrevista –invitado a desdecirse de algún modo– Duran agregó en cambio, que había sido un tipo muy importante en el mundo.

El lapsus es un desliz de algo que de algún modo, está sembrado en las palabras que nos constituyen. No es lo mismo que la ideología, la defensa argumentada de eso que se piensa en serio. Supongo que aquí hay que tomar en cuenta el contexto de enunciación. Y un factor que los actores conocemos de memoria: la enunciación está comprometida por la actuación. Un político con micrófono se comporta muy parecido a un actor en el escenario: sabe (siente) que sus acciones y dichos se potencian, sostenidos por el peso irresistible de mil ojos que presionan con su mirada para hacer saltar del actor el mayor acto sacrificial: su inmolación.

El martes tuve un accidente. Tropecé con una escenografía muy barroca y me caí de frente sobre la tapa abierta de un tocadiscos, un acrílico que me abrió una herida en el pómulo. La conciencia del actor se divide (o ya venía dividida de antes) y lo “normal”, que hubiera sido decir: “paren todo, voy a ponerme una curita” cede terreno a lo anormal: seguir adelante con el texto. Andrea me miró con horror (parece que yo sangraba mucho) y me dio un trapo tirado por ahí. Mientras seguíamos como si nada me hacía gestos de que me limpiara la cara, marcando discretamente en su propio rostro, con gestos estilizados de sus largos dedos, por dónde debía yo refregarme la sangre testaruda.

Pero un actor ignora su sangre real para sostener una mentira existencial, una zoncera que se hace maravilla en la presión de los ojos compartidos. Un político en general ignora su sangre simplemente para seguir mintiendo.

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