viernes 24 de septiembre de 2021
COLUMNISTAS Malas y buenas noticias
01-11-2020 00:02
01-11-2020 00:02

La grieta es planetaria

01-11-2020 00:02

O va en camino de serlo. La última  brecha es la que acaba de abrirse entre Francia y el mundo islámico, a raíz de la decapitación por un fanático musulmán de un profesor que había exhibido ante sus alumnos caricaturas del profeta Mahoma, en una clase sobre libertad de expresión. La reacción del gobierno y las fuerzas de seguridad, que detuvieron a varios sospechosos, desató la furia del gobierno de Turquía. Su presidente, Recep Erdogan, arreció sus ataques contra Emmanuel Macron y llamó a boicotear los productos franceses. El martes 27 se produjeron manifestaciones antifrancesas en Turquía, Bangladesh y Pakistán. Ante la escalada, la Cancillería francesa solicitó precaución a sus ciudadanos en Bangladesh, Irak, Indonesia y Mauritania.

Pero el conflicto también involucra a la Unión Europea, cuyos líderes apoyan a Macron. “De fondo, persiste el conflicto con Grecia y Chipre por las prospecciones en el Mediterráneo oriental. Cada día que pasa, la tensión entre la Unión Europea y Turquía parece aumentar. Si Ankara ya se encontraba en observación, cuando la UE dio dos meses de plazo a Erdogan para reconducir la tensión con Chipre y Grecia por sus actividades en el Mediterráneo occidental, ahora la crisis ha tomado un nuevo impulso. (…) Un nuevo episodio entre la UE y Turquía, que ya vivió horas complicadas en el pasado febrero y marzo por una crisis en la que Bruselas acusaba a Turquía de no cumplir la parte de su acuerdo, por no contener a los migrantes que huyen del hambre y la guerra en Oriente Próximo para evitar que se agolparan en su frontera griega” (http://bit.ly/internacional-tension-ue). Agreguemos el Brexit…

Un mundo convulsionado, agrietado. “El desempleo, el aumento exponencial de las desigualdades, la inseguridad, la presión migratoria y tantas otras calamidades, que ayer se vivían a escala de cada país y aun así con lentísima comunicación interna, hoy se viven a escala planetaria y con información al minuto. (…) Esto vale también para la protesta ciudadana: un aumento exponencial de la conciencia sobre el racismo y manifestaciones de protesta en numerosas ciudades y países. Ídem para el feminismo, el ambientalismo, el sindicalismo, millones de marginales, desocupados, ciudadanos bajo dictaduras, etc.”  (http://bit.ly/gabetta-lo-que-se-viene).

Masivas protestas antidictatoriales en Bielorrusia, por el aborto libre en Polonia, Chalecos Amarillos en Francia, rebelión popular ante la desigualdad neoliberal de la democracia chilena. En la vereda de enfrente, auge de populismos de derecha en Brasil, Estados Unidos, Francia, Italia, Austria y hasta Suecia. En medio, los confusos populismos “de izquierda” en América Latina, entre los que sobresale, como siempre, el peronismo. 

Pero el auge de las diversas grietas es exponencial, lo que hace cruciales las elecciones estadounidenses de este martes. Si Donald Trump gana o, lo que parece más probable, pierde y desconoce el resultado, el vértigo cundirá no solo en Estados Unidos, sino en el mundo entero. Esta semana, un pavoroso informe de Euronews dio cuenta del “patrullaje” uniformado y con armas pesadas que grupos de supremacistas blancos realizan en varios estados, afirmando “vigilar” de ese modo el proceso electoral.

Lo que está, pues, en juego es el republicanismo occidental, amenazado desde adentro por las desigualdades que engendra el neoliberalismo y, desde afuera, por socio-dictaduras capitalistas como China y Rusia, cuyo autoritarismo las hace más eficaces tanto contra las pandemias como en la feroz competencia científico-tecnológico-comercial planetaria.

Para cerrar, dos buenas noticias: Bolivia retomó el buen camino en impecables elecciones y Uruguay volvió a dar el ejemplo, con los discursos y el abrazo de los ex presidentes Mujica y Sanguinetti.

*Periodista y escritor.

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