viernes 09 de diciembre de 2022
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Lanza vieja

Susana “Matambre” Giménez (medalla dorada en las competencias mundiales de lanzamiento de ceniceros de cristal) se pronunció en relación con graves temas de la filosofía contemporánea: “Terminen con los derechos humanos y esas estupideces. Basta con los menores; el que mata tiene que morir”.

07-03-2009 03:43

Toda oposición binaria será siempre trascendentalista, un engaño a la razón: lo verdadero y lo falso, el bien y el mal, el yin y el yang, el Estado y la sociedad civil. Para que haya “juego” (en el sentido en que “juegan” las piezas de una maquinaria) debe de haber por lo menos tres y, seguramente, cuatro posiciones (las mismas que establecen los modos de la verdad en el modelo conocido como el “cuadrado semiótico”).

Susana “Matambre” Giménez (medalla dorada en las competencias mundiales de lanzamiento de ceniceros de cristal) se pronunció en relación con graves temas de la filosofía contemporánea: “Terminen con los derechos humanos y esas estupideces. Basta con los menores; el que mata tiene que morir”.

Elisa “Tanque de Agua” Carrió ha establecido con la posición anterior una relación de complementariedad y, de paso, cargó una vez más contra Reina “Atropellada” Cristina, con la cual, es evidente, sostiene una relación de contrariedad (no es tanto que se contradigan, como la afirmación y la negación, sino que son opuestas, lo que admite variaciones infinitas: Chiche Duhalde, por ejemplo).

Falta el último de los vértices, que podría llevar el nombre de Hebe “Murguera” Bonafini. La Asociación Madres de Plaza de Mayo realizó el pasado fin de semana una jornada dedicada al carnaval en el Espacio para la Memoria, que funciona en el predio de la ex ESMA, con comparsas de candombe, sikuris, murga porteña y una mesa redonda sobre la presencia africana en la cultura argentina.

Murguera establece, respecto de Matambre, una relación de contrariedad (se oponen, sí, pero, carnaval mediante, no se contradicen); respecto de Tanque de Agua, una relación de contradicción (lo que una sostiene no puede decirlo la otra); y respecto de Atropellada, una relación de complementariedad.

Por supuesto, este modelo es sobre todo ficcional y narrativo y ninguna verdad debería deducirse de las diferentes posiciones: ¿seguridad y derechos humanos, en todo caso, deberían considerarse como opuestos, contradictorios o complementarios?

Por ahora, no me quiero extender sobre el tema, que cae en la órbita del Sr. Fogwill.

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