sábado 28 de mayo de 2022
CóRDOBA ANÁLISIS Y PERSPECTIVA
06-03-2022 00:35

Bloomsday

06-03-2022 00:35

He vivido siempre apasionado por el rugby. Mi entusiasmo por ese deporte data de la adolescencia. Practiqué el juego hasta que mi físico dijo basta. Una de las selecciones que siempre admiré es la irlandesa. Mi interés por la historia de Eire nació por el “rugger”.

La admiración que tengo por el pueblo irlandés creció con el estudio de “La Gran Hambruna” y la titánica lucha por la independencia. Siempre me pareció ver en el juego de Brian O'Driscoll, el estoicismo y la valentía de su pueblo.

Mi interés por el máximo escritor irlandés, James Joyce, había surgido por la tenaz prédica de un amigo (experto en letras), en el sentido de que “Ulises” de Joyce y “Seis propuestas para el próximo milenio”, de Italo Calvino, eran las obras cumbres del siglo XX. El libro del italiano integra mi biblioteca personal desde 1999: lo leo casi a diario y he regalado muchos ejemplares. Umberto Eco es quien mejor expresa, en mi opinión, la causa de cierta “dificultad” en la lectura del Ulises: “Joyce nos da la imagen de un mundo de acontecimientos múltiples. Está en el libro la suma de las referencias culturales, Homero, la teosofía, la teología, la antropología, el hermetismo, Irlanda, la liturgia católica, la cábala, los recuerdos de la escolástica, los acontecimientos cotidianos, los procesos psíquicos, los gestos, las ilusiones sabáticas, los vínculos de parentesco y de elección, los procesos fisiológicos, olores y sabores, ruidos y apariciones chocan y se componen, se remiten el uno al otro y se rechazan, como en una distribución estadística de acontecimientos subatómicos, donde el lector puede dibujar perspectivas múltiples sobre la obra-universo”.​

Llegué por primera vez a Dublín el 15 de junio de 2005, más que con propósitos turísticos para rendir homenaje al bravo pueblo irlandés.

El día siguiente fui sorprendido: es que el 16 de junio de 1904 fue el día en el que Joyce tuvo su primer encuentro con Nora Bernacle, quien sería su esposa. Ese día, desde 1954, los dublineses procuran imitar a los protagonistas de la obra (Ulises) y realizar actos que tengan su paralelismo con ella. Los grupos de jazz, los jóvenes leyendo el Ulises por doquier, el atavío de época y la comida en honor a Leopold Bloom, personaje principal de la novela, conforman el festejo al que llaman “Bloomsday”: más que la celebración de Bloom es la de James Augustine Aloysius Joyce (1882-1941).

En 2017 Irlanda ocupó el cuarto lugar entre las naciones más desarrolladas del mundo en el índice de las Naciones Unidas. La república irlandesa está en los puestos más altos en materia de libertad económica y política y en la actualidad se cuenta entre los países más ricos del mundo en términos de renta per cápita.

El liberalismo económico desde finales de los años 80 resultó en una rápida expansión económica, entre 1995 y 2007. “El Tigre Celta” padeció una crisis financiera en 2008, la que, unida a la crisis económica mundial, puso una pausa al crecimiento económico.​ Sin embargo, volvió a subir para registrar en 2015, el mayor crecimiento de todos los países de la UE. El 21 de marzo de ese año ya se vislumbraba el éxito. Encabezado por Paul O'Connell, “el XV del trébol”, levantó la copa del Torneo de las Seis Naciones en el Murrayfield Stadium de Edimburgo, con un lapidario 40-10 ante Escocia.

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