martes 31 de enero de 2023
CóRDOBA PANORAMA ELECTORAL

Llaryora se centra en los intendentes y Schiaretti avanza en el plano nacional

Mientras busca capitalizar los errores de Juntos por el Cambio, el candidato a gobernador de Hacemos por Córdoba sigue de gira por el interior con el objetivo de arrimar posiciones con los intendentes propios y seducir a algunos del radicalismo. Schiaretti, por su parte, se reunió con Urtubey y Rodríguez Saá y desde su entorno aseguran que no habrá postergación de los comicios provinciales por sus aspiraciones nacionales.

15-01-2023 00:57

El intendente de Córdoba, Martín Llaryora, tuvo un gran viernes y no ocultó su satisfacción ante el entorno que lo rodea. No se trató de un acierto propio o algún hecho de gestión que le haya dado motivos para celebrar. No, de ninguna manera. El buen ánimo del candidato a gobernador del PJ tiene que ver con lo que considera errores gruesos de sus rivales de Juntos por el Cambio. Así de sencillo.

La visita a la provincia de uno de los principales referentes de la coalición opositora, Horacio Rodríguez Larreta, tuvo algunos inconvenientes impensados porque la suspensión del encuentro del jefe de Gobierno porteño con la intendenta de Juárez Celman, Myrian Prunotto terminó con declaraciones subidas de tono.

Normalmente, Prunotto utiliza un lenguaje medido y evita las polémicas, pero tras su diálogo trunco con Larreta estalló y desde su entorno acusaron al diputado nacional Mario Negri por la situación.

A Prunotto solo le falta formalizar su firma en Hacemos por Córdoba. Al asumir como presidenta del Ente Intermunicipal de Gestión Municipal, quedó casi afuera de Juntos por el Cambio. Solamente le falta terminar de soltar. En el futuro inmediato, le espera ser candidata a vice de Llaryora o algún cargo en el Ejecutivo, en caso de un triunfo del PJ.

Durante su gira cordobesa Larreta no se reunió con Luis Juez ni con Rodrigo de Loredo, hoy las principales figuras de la coalición. Ambos se encuentran de vacaciones en el exterior, de modo que los contactos se circunscribieron a referentes y militantes del PRO de la provincia y alguna que otra figura de la música como el Chaqueño Palavecino, con quien compartió un asado en Jesús María, en la previa del Festival de la Doma.

En su recorrida por esa zona, se llegó a Colonia Caroya para hablar con el intendente justicialista Gustavo Brandán, quien es un cercano colaborador de Llaryora. Precisamente Brandán le transmitió a su interlocutor los saludos del candidato a gobernador de Hacemos por Córdoba, lo cual puede ser interpretado desde diferentes ópticas.

Más allá de los gestos, de las chicanas y de los enojos por algunos desplantes, Llaryora trata de arrimar posiciones con los intendentes propios que están muy molestos por el fracaso del proyecto legislativo para convalidad la re-reelección de los jefes municipales por única vez para los que cumplen dos o más períodos. “Veremos el lugar que pueden ocupar, si en las listas legislativas o en lugares importantes dentro de nuestro futuro gobierno”, explicaron las fuentes. Eso es una tarea complicada porque los ánimos siguen caldeados y Juez trata de sacar tajada por este tema.

Capitalizar los enojos. Antes de partir de vacaciones, el senador Juez manifestó que sumará muchos intendentes justicialistas disconformes por el fracaso de la re-re. Y también aventuró que si la radical Prunotto es candidata a vice de Llaryora, “un montón” de referentes del justicialismo se sumarán a sus filas.

Del otro lado, voceros llaryoristas aseguraron que ya están contactados con “por lo menos 15 intendentes radicales” dispuestos a pegar el salto y enrolarse con Llaryora. En ese sentido, explicaron que pueden apoyar y en algunos casos ser parte de las listas de Hacemos por Córdoba en la elección provincial y después “hacer su vida” en los comicios nacionales.

Otras voces del peronismo de la ciudad de Córdoba ratificaron que en este escenario la re-reelección está enterrada y le quitaron posibilidades al anuncio del legislador radical Orlando Arduh de presentar una nueva iniciativa en este sentido en febrero próximo. “No estamos dispuestos a debatir la re-reelección de intendentes en el recinto a menos que los nueve representantes del radicalismo voten a favor, cosa que estamos seguros que no pasará”, precisó un legislador de Hacemos por Córdoba, acostumbrado a las negociaciones con los opositores.

Por lo pronto, en el Centro Cívico indicaron que sin re-re, Schiaretti se tomará todo el tiempo que considere necesario para llamar a votar y seguramente esa fecha será el último domingo de junio o el primero de julio, a más tardar.

Aquí, lo que más inquieta a la oposición es la difusión del cronograma y para eso, el gobernador tiene tiempo: la ley le exige difundir las fechas 90 días antes de los comicios. Luego, si se votara el 25 de junio, podría convocar el 23 de marzo por ejemplo. Esto también pone entre paréntesis la versión que afirma que el cronograma se difundiría el 1º de febrero, en el discurso de apertura de las sesiones ordinarias de la Legislatura.

¿Juan XXIII? Cerca de Schiaretti resaltaron que no habrá postergación de los comicios provinciales por sus aspiraciones nacionales. No se votará en agosto, aseguraron una vez más, y solo recordaron que es un hecho que se pegarán las elecciones provinciales y las de la ciudad de Córdoba. A propósito, son cada vez más claros los indicios que dicen que el actual viceintendente Daniel Passerini será el candidato del oficialismo para reemplazar a Llaryora.

En tanto, Schiaretti busca aceitar relaciones y dialoga con referentes del justicialismo. La semana pasada fueron los turnos del ex gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, quien viene perdiendo peso en su provincia, y del actual mandatario de San Luis, Alberto Rodríguez Saá.

El gobernador se sigue mostrando pero curiosamente no habla sobre sus aspiraciones, lo cual es una táctica por lo menos novedosa, salvo que solo aspire a continuar en el centro de la escena de la política cordobesa. En los últimos días, aparecieron afiches que solo decían Juan XXIII, y aunque algunos vincularon que podría tratarse de una movida del cordobés, en realidad la pieza de comunicación corrió por cuenta del jefe de Gabinete nacional, Juan Manzur, en Tucumán, con el objetivo de postularse a gobernador en su provincia.

El caudillo del peronismo cordobés sigue en silencio, lo que altera los ánimos de más de uno en el peronismo. Y eso no es poco.

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