sábado 10 de diciembre de 2022
CóRDOBA ECOMOVILIDAD

Monopatines eléctricos, la nueva tendencia de transporte individual

Son muchos, circulan por toda la ciudad y conforman una comunidad, los 'monopatineros'. Piden que el uso sea regulado por la Municipalidad. Hay un proyecto presentado en el Concejo Deliberante.

12-12-2021 00:45

Usted los ha visto, circulan por calles, avenidas y veredas de la ciudad; algunos raudamente, otros más despacio; unos llevan casco, otros no. Son ya una ‘comunidad’ urbana que se moviliza en monopatines eléctricos. Son los ‘monopatineros’, algo así como los motoqueros, pero a bordo de un vehículo conformado por dos ruedas, una tabla y un manubrio. El viejo y conocido monopatín de algunas infancias, reconvertido en un medio de transporte.

Más allá de la parte comercial o del negocio, se habla de movilidad eléctrica como algo que viene de la mano de un concepto ecológico y de movimiento urbano sustentable y que viene a revolucionar el tráfico de las ciudades. Lo presentan como un cambio de conciencia importante, que tiene que ver con lo ecológico, el ruido, la convivencia, la practicidad, descomprimir los centros urbanos, muchos de ellos –como el de Córdoba– colapsados por la cantidad de autos, motos, camiones y ómnibus.

Para conocer más del tema y de los alcances de esta ‘movida’ de la movilidad eléctrica, PERFIL CÓRDOBA consultó a Rodrigo Sánchez, socio cofundador de Ecowheels Argentina (@ecowheelsargentina) una de las empresas que comercializan monopatines eléctricos en Córdoba.

“El objeto comercial de nuestra empresa es la venta y servicio técnico de monopatines eléctricos. También atendemos otras marcas que no vendemos, pero brindamos el servicio técnico autorizado. Estamos vendiendo un promedio de 10 monopatines mensuales”, cuenta Sánchez.

En cuanto a las marcas, indica: “Tenemos una, Kany, que es como la entrada al segmento; si lo querés comparar con autos, sería un Peugeot, un Fiat o un Renault. El más barato cuesta $85.000 y el más caro $180.000. Pero también tenemos otras tres marcas, que son Vsett, Minimotors y Zero, que son comparables a Audi, BMW y Mercedes Benz. De estas, el más barato cuesta $200.000. El más caro que hemos vendido, de la marca Minimotors, fue uno de US$7.000 ($707.500 a la cotización oficial). Es un monopatín eléctrico que pueden andar a 120 km por hora, con frenos hidráulicos, doble tracción, doble suspensión integral que permite frenar y doblar a esa velocidad. Son casi como motos en las que vas parado.

–¿Hay distintos rodados de acuerdo a los modelos?

–Claro, el rodado más chico es de 8,5 pulgadas y el más grande de los que nosotros comercializamos, es de 13 pulgadas. La mayoría de los que vendemos, que son caballitos de batalla para trasladarse por la ciudad, tienen ruedas de 10 pulgadas que ya son aptas para absorber el golpe por un bache o una imperfección del terreno y como casi todas son con cubiertas inflables, permiten tener mucha más absorción del impacto.

Hay distintas opciones: el usuario medio que usa el monopatín para andar por Nueva Córdoba y prioriza no pinchar la goma, pide ruedas macizas que pierden un poco de amortiguación y se puede compensar con un amortiguador, por ejemplo. Pero para ir a la montaña y hacer travesías en ripio, como hacemos nosotros, preferimos una rueda con cámara y usar líquido antipinchaduras, pero ganamos en amortiguación y absorción de impactos.

–¿Travesías en la montaña?

–Sí, la última que hicimos entre cuatro, recorrimos el camino de Copina – El Cóndor – Copina por los puentes colgantes. Algunos ciclistas que hacen esa travesía nos comentaban: “Nosotros escuchábamos que algo venía subiendo, pero no sabíamos qué era, porque no hacía ruido”. Hacer ese camino en monopatín eléctrico demanda la tercera parte del tiempo que en bicicleta.

Esos modelos tienen luces delanteras y stop –de los frenos– y otros hasta traen guiños para doblar. Calculá que vas parado sobre una batería poderosa, en la que podés enchufar “hasta una tostadora” e incluso, dos de los modelos que vendemos, vienen con puertos USB para poder cargar el celular.

–¿Hay una variedad de opciones de fuerza en materia de baterías, cuestiones propias de la movilidad eléctrica?

–Sí, claro. Los motores de los monopatines van desde los 250 watts, con el cual te podés trasladar tranquilamente por la ciudad, hasta motores de 1.300 watts y otros que tienen dos motores de 1.300 watts. El que uso habitualmente para ir a trabajar o para ir a la montaña, tiene dos motores de 1.000 watts; cuando prendo los dos motores, lo paso a doble tracción, la potencia de ese monopatín que debería ser de 2.000 watts se transforma en 3.600 watts de potencia. Obviamente que a mayor velocidad mayor consumo de la batería, que no es un tema menor.

–Hablemos de autonomía.

–La autonomía es como la de los autos, según la capacidad del tanque de combustible y una serie de variables: motor más chico, menos peso del conductor y menos pendientes en el trayecto, mayor autonomía. Por ejemplo, mi monopatín, que tiene dos motores de 1.000 watts y una batería de 18 amperes y peso 80 kilos, para el uso que le doy habitualmente, a un promedio de velocidad de 40km/h, me da una autonomía de 60 km.

–¿Quiénes comercializan estos monopatines eléctricos?

–En Córdoba hay cinco comercios inscriptos, que cumples con todas las exigencias del caso y que comercializan estos monopatines, pero existe un mercado paralelo, como en todo.

Somos cinco empresas, de las cuales tres tenemos también servicio técnico y hay un taller de un especialista, que se dedica a mantenimiento y arreglo de monopatines exclusivamente.

En nuestro caso, creemos que es como “evangelizar” a los potenciales usuarios. Por eso, nuestro comercio está abierto de lunes a viernes de 9 a 19 y los sábados de 9 a 13, pero si hay alguien que quiere ver un monopatín un domingo a la mañana, vamos al negocio y se lo mostramos. Y otro servicio que ofrecemos es que, en caso de requerir una asistencia, retiramos del domicilio el monopatín y una vez arreglado se lo llevamos de vuelta.

 

Velocidad, uso de casco y seguro, las regulaciones que pide Acme

–¿Se puede salir a la ruta en un monopatín de estos?

–Sí, se puede salir, hasta el momento no está regulado, pero nosotros como usuarios y al momento de comercializarlos recomendamos no hacerlo. Si yo quiero ir con mi monopatín hasta Alta Gracia, por ejemplo, lo puedo hacer. Voy a ir al máximo de velocidad que permite una ruta provincial, a la par de un auto y si me para la policía no me lo puede impedir, es lo mismo que una bicicleta, porque hasta este momento no está regulado. Pero, insisto, nosotros no recomendamos usarlos en ruta.

–¿Qué regulaciones piden?

–Acá en Córdoba conformamos una entidad, llamada Asociación Civil de Micromovilidad Eléctrica (Acme), y estamos pidiendo que se regule el uso del monopatín tanto en vías urbanas, como interurbanas y rutas. Necesitamos esa regulación, porque hoy por hoy al no estar regulado puede pasar cualquier cosa.

Básicamente lo que pedimos es restricción de velocidad y determinación de las vías de uso, las que el ente regulador considere apropiadas; que exijan el uso de casco a todos los usuarios; luces de freno en todos los monopatines; un seguro contra terceros, y una edad mínima para conducirlos, que sugerimos sea de 16 años.

El proyecto ya está presentado en todos los bloques de concejales de Córdoba y estamos a la espera que su tratamiento avance en el Concejo Deliberante.