CULTURA
Crítica

Claves y huellas

“Ya no se trata de saber quién escribe, o por qué se escribe, sino saber qué cosa es escribir, que es la única pregunta que, al deshumanizarnos, nos enfrenta al desierto de la historia, esa trituradora de imaginarios”. Nicolás Rosa vuelve con estos restos de palabras a partir de la nueva publicación de su trabajo que hizo realidad Red Editorial en este 2026, al cumplirse veinte años de la muerte del ensayista, crítico literario, traductor y docente nacido en Rosario en 1938, quien introdujo y difundió en la Argentina las ideas de autores como Roland Barthes, Jacques Derrida y Jacques Lacan, estando a cargo de la cátedra de “Teoría Literaria” en la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA hasta su fallecimiento. Sin embargo, más que todo eso, Rosa fue uno de los intelectuales más influyentes de la segunda mitad del siglo XX en nuestro país, y quien transformó la manera de leer y analizar la literatura argentina. Laura Estrin y Adrián Cangi, encargados de la “Conversación, edición y estampa” de esta publicación, señalan que se trata de “un homenaje decantado por los recuerdos y la templanza, por las partidas y el tiempo. Pretende, aunque intempestivo, dejar en letra de molde un grabado o estampa de un modo de pensar y hacer de una época, de una obra que consideramos original y múltiple. Obra que marcó la historia crítica, institucional y polémica de las escrituras argentinas”. Estrin y Cangi fueron parte de los “locos razonantes”, como los llamaba Nicolás Rosa, que frecuentaban el Café Premier. Recuerdan a otra habitué del emblemático café de la calle Corrientes que supo concentrar la bohemia literaria de los años 80, la fallecida Milita Molina, quien estaba segura de que Nicolás Rosa, más que un crítico, era un pensador o una especie de vidente, es decir, un “que tipo que escribe para el futuro”. Hay presencia de nostalgia en la mirada de Estrin y Cangi como ellos se ocupan de señalar: “Y así inscribimos cada uno de manera singular el secreto mundo de los nombres propios que hacen la lista de esa nostalgia de la literatura”.

Pero es el mismo Rosa el que se ocupa de exponer las claves de su trabajo: “Estos textos, estos restos, más allá de su incierta, improbable trascendencia, sólo deben ser leídos como lo que son: no como un simulacro de los textos a los que aluden, sino como un simulacro de la crítica: ese género imposible que es la ficción crítica. Dicen más del decir que del dicho”.

Es que para el autor, la crítica no es una mera actividad secundaria con respecto a una obra, sino que también es una forma de escritura con sus propios procedimientos y producción de sentidos propios. Para Rosa, los “restos”, es aquello que permanece por fuera de las interpretaciones más obvias. Son huellas, elementos contradictorios que se resisten a una interpretación única, porque la lectura produce nuevos sentidos marcados por un contexto y las subjetividades de los lectores. Para el autor el lenguaje es un problema, no un mero reflejo transparente de la realidad, sino que toda escritura está atravesada por ambigüedades, desplazamientos y múltiples significaciones. La edición de Estos textos, estos restos de Nicolás Rosa invita a explorar aquello que el texto deja como huella o como resto de una época.

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Estos textos, estos restos

Autor: Nicolás Rosa

Género: crítica literaria

Otras obras del autor: Crítica y significación; Léxico de Lingüística y Semiología; Los fulgores del simulacro; El arte del olvido; Artefacto; Tratados sobre Néstor Perlongher; La lengua del ausente; Usos de la literatura; La letra argentina; Editorial: Red, $ 38.000