DEPORTES
Cueste lo que cueste

De la MLS al fútbol argentino: un camino con más dudas que certezas

Cada vez más futbolistas argentinos prueban suerte en la liga estadounidense, pero el retorno al país no siempre resulta sencillo. Los casos de Sebastián Driussi y Alan Velasco reavivaron el debate sobre el impacto deportivo de volver desde la MLS.

Sebastián Driussi
Sebastián Driussi | Getty Images

La Major League Soccer se consolidó en los últimos años como un destino atractivo para futbolistas argentinos, tanto por lo económico como por la estabilidad del entorno. Sin embargo, el regreso al fútbol local suele estar cargado de dificultades, falta de continuidad y rendimientos por debajo de las expectativas.

En ese escenario, los nombres de Sebastián Driussi en River y Alan Velasco en Boca se transformaron en los ejemplos más recientes y visibles del fenómeno

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River apostó fuerte a comienzos de 2025 por el regreso de Driussi, a quien compró por cerca de 10 millones de dólares desde Austin FC. En la MLS, el delantero había mostrado regularidad, con 115 partidos jugados, 51 goles y 17 asistencias. Pero su vuelta al Millonario estuvo marcada por las lesiones: ya sufrió siete problemas físicos, se perdió 17 encuentros y nunca logró sostener continuidad, pese a ser un jugador de predilección para Marcelo Gallardo.

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Boca, en tanto, hizo la compra más cara de su historia al incorporar a Alan Velasco desde Dallas FC, también por unos 10 millones. Con solo 23 años, el ex Independiente llegó como una apuesta a futuro, aunque arrastraba una grave lesión de ligamentos cruzados. Desde su retorno al país, las molestias físicas y la presión por el monto de su pase condicionaron su rendimiento: jugó 32 partidos, convirtió un gol, dio dos asistencias y volvió a lesionarse en reiteradas ocasiones.

Más allá de River y Boca, el patrón se repite en otros regresos desde la MLS. Wanchope Ábila, tras su paso por DC United y Minnesota, no logró reencontrarse con el gol en Colón. Facundo Farías volvió desde Inter Miami a Estudiantes después de una lesión de rodilla y hoy es una opción de recambio. Nicolás Figal, llegado desde la misma franquicia a Boca, acumuló una gran cantidad de partidos, pero también una cifra elevada de lesiones.

Existen, no obstante, algunas excepciones. Franco Ibarra encontró regularidad en Rosario Central tras salir de Atlanta United, mientras que Leandro González Pírez sostuvo un buen nivel en River y Estudiantes luego de su paso por Inter Miami. También hubo casos exitosos como Gonzalo “Pity” Martínez o Santiago Sosa, que incluso mejoraron su rendimiento tras la experiencia en Estados Unidos.

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El análisis deja una conclusión clara: la MLS ofrece un contexto cómodo y ordenado, muy distinto al ritmo, la exigencia y la presión del fútbol argentino. Volver no siempre es sinónimo de éxito inmediato. Para muchos, el regreso implica readaptarse a un escenario más caótico, competitivo y demandante, donde el cartel y el precio pesan tanto como el rendimiento dentro de la cancha.