Transcurridos los primeros cuatro partidos del nuevo ciclo, el Boca de Rodolfo Arruabarrena todavía no logra generar un quiebre conceptual ni futbolístico claro con respecto a la etapa previa conducida por Claudio Úbeda. El propio Vasco aseguró en conferencia de prensa que “de esta manera serán pocas las victorias que podamos conseguir".
El recambio en el banco de suplentes no se tradujo de inmediato en el clásico "shock de confianza" o renovación de aire que suele revitalizar a los planteles. En Chile, Arruabarrena repitió un viejo signo del Ciclo Úbeda, realizando solamente una variante durante todo el partido.

Boca necesita recuperar juego, pero también confianza. Y el alivio de la clasificación puede ser importante para comenzar a consolidar el cambio de aire. El equipo volvió a acercarse al precipicio, pero salió ileso, quedándose en penales con una llave en la que había sido mejor, teniendo las mejores chances en ambos partidos.
El Vasco Arruabarrena encontró rápida respuesta en algunos jugadores que eligió respaldar, construyendo una base sobre la cual trabajar. El entrenador avanzó en su rompecabezas, armándolo desde atrás para adelante, allí donde sigue buscando alternativas en el cierre del Mercado de Pases.
*Desgrabación del análisis de Román Iucht y equipo en Cueste lo que Cueste
NZ