DEPORTES
decepcionante 27-10 ante inglaterra

Los Pumas tuvieron el peor debut en el Mundial

2023_09_10_pumas_afp_g
Quietos. En pelotas paradas como en movimiento, Los Pumas nunca pudieron imponerse. Inglaterra, aun con 14, fue mucho más. | AFP

El debut de Los Pumas en el Mundial empezó bien, pero terminó muy mal. De hecho, terminó bastante peor de lo que se esperaba antes del partido. Y muchísimo peor de lo que ofrecía el inicio, cuando Emiliano Bofelli aprovechó para abrir el marcador con un penal luego de un choque de cabezas entre Juan Cruz Mallía y Tom Curry, que le valió la expulsión al inglés. Iban apenas tres minutos, el seleccionado argentino estaba en ventaja y con un jugador más. Sin embargo, todo se desplomó con el paso del tiempo.

El marcador final demuestra ese desplome: un 27-10 para Inglaterra, liderada por un magistral George Ford, autor de todos los puntos de su equipo. Los Pumas recién pudieron anotar un try en el minuto final, a través de Rodrigo Bruni.

Pese a las dudas tras la humillante derrota ante Fiji en el último partido de preparación (30-22), el equipo entrenado por Steve Borthwick dio una lección de supervivencia, en inferioridad numérica casi todo el partido, pero con un Ford muy inspirado con el pie, con tres drops (todos en la primera parte) y seis penales anotados. El seleccionador inglés lo había advertido en la previa: “Tenemos la sensación de que nos enterraron demasiado rápidamente”.

El equipo argentino tiene tiempo para reaccionar, ya que el resultado no debería ser decisivo y, en condiciones normales, debería clasificarse para los cuartos, donde se cruzaría con Australia o Gales, dos equipos en horas bajas, salvo que Fiji sorprenda.

Pero la imagen de ayer fue muy decepcionante: erráticos e indisciplinados en defensa y sin ideas ofensivas, en ningún momento se vio la superioridad numérica en el partido. Al contrario, parecía que los que jugaban con 14 eran Los Pumas, muy inferiores tanto en las pelotas paradas del juego como en movimiento.

Curry fue víctima de la llamada “regla búnker”, implantada en este Mundial tras probarse en otros torneos menores, por la que el árbitro de video (TMO) tiene los 10 minutos de una exclusión temporal para analizar una falta y decidir si la amarilla vista por el infractor se convierte en una roja.

Inglaterra se quedó con 14 y Argentina se quedó sin su fullback, Mallía, sustituido por Matías Moroni por el protocolo en caso de conmoción. Sin embargo, los ingleses mantuvieron la disciplina y castigaron cada error de Los Pumas.

Tras sumar la vigésima derrota en 26 partidos contra los ingleses, el próximo viernes 22 de septiembre, en Saint Etienne, los hombres de Michael Cheika no tienen margen de error ante Samoa. Una victoria los pondrá de vuelta en el camino hacia los cuartos. Una derrota sería casi una condena a repetir la olvidable actuación del último Mundial.

 

Cheika: “Todo salió mal”

El seleccionador de Los Pumas, Michael Cheika, fue claro a la hora de analizar el decepcionante juego que llevó a los argentinos a perder 27-10 contra Inglaterra en el estreno del mundial de rugby: “Prácticamente todo lo que podía salir mal salió mal”.

“Creo que dejamos que el juego se detuviera y se reiniciara demasiado. Inglaterra aprovechó muy bien las circunstancias y todo el mérito es para ellos”, analizó en conferencia de prensa.

“Prácticamente todo lo que podía salir mal salió mal”, sentenció el australiano tras seguramente la peor actuación de Los Pumas desde que el veterano técnico los dirige.

Cheika, no obstante, trató de mirar hacia adelante: “El mundo no se ha acabado. Todavía tenemos chances para clasificarnos. Nuestros jugadores aprenderán mucho de esta experiencia. Tenemos muchos jugadores novatos en partidos de la Copa del Mundo y aprenderán una lección de cómo debemos estar preparados cuando llegue el momento”.

El capitán, Julián Montoya, coincidió con su entrenador. “No fue el partido que queríamos, pero perdimos contra una muy buena selección de Inglaterra que hizo muchas cosas bien”, dijo.

Más crítico fue el fullback Juan Cruz Mallía, que apenas estuvo tres minutos en el césped por el golpe en la cabeza de Tom Curry, por lo que los ingleses jugaron 77 minutos en inferioridad: “Salimos a especular y eso no puede volvernos a pasar”, declaró con un vendaje en la cabeza.