miércoles 25 de mayo de 2022
ECOLOGíA 22A: otra jornada histórica
23-04-2022 11:27

En el Día de la Tierra, miles de jóvenes marcharon en todo el país

Se exigieron mayores medidas y acciones concretas para frenar los efectos de la crisis climática y ecológica. Por primera vez, se incluyó el eje de agroecología y soberanía alimentaria.

23-04-2022 11:27

Al grito de “La deuda es con el Sur: sin financiamiento no hay transición justa”, el movimiento juvenil ambientalista se movilizó una vez ayer en el marco de una nueva marcha global por el clima. Los activistas y organizaciones socioambientales llevaron a las calles tres demandas claras y concisas: 

  • Ley de Humedales en 2022

  • Plan integral para la transición energética justa

  • Fomento de la agroecología para la soberanía alimentaria  

Cada vez que la juventud sale a la calle se renueva la esperanza. Lejos de la utopía, la preocupación de los jóvenes tiene un sentido práctico: la vida en el planeta y su futuro corre peligro.

Según la última entrega del Grupo III del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC por sus siglas en inglés) resulta imperante reducir las emisiones de gases de efecto invernadero a escala global en un 43% para 2030 para limitar el aumento de temperatura a 1.5° tal como fue acordado en el Acuerdo de París. A pesar de los esfuerzos y de los avances en términos de negociaciones la evidencia indica que aún estamos lejos de cumplir las metas climáticas asumidas. 

Marcha ambiental

“Decimos que esta deuda es con el Sur porque quienes menos responsables somos por el cambio climático somos quienes más lo estamos sufriendo y esto va a ir incrementándose año a año. Tenemos que marchar para que los responsables sean quienes financien y apoyen tecnológicamente a los países del Sur Global”, dice Federico Pellegrino, Coordinador de Política y Activismo para la Sostenibilidad de Eco House en un video en redes sociales. Camila Herrero, referente del mismo departamento resalta la necesidad de promover ambientalismos políticamente activos, con incidencia en los procesos de toma de decisiones y con una perspectiva transversal e integral.

Por su parte, la Coordinadora de Basta Soluciones (BFS) se manifestó de manera contundente: “Tenemos una muy pequeña brecha que significa que nos quedan menos de 3 años para que el uso de combustibles fósiles alcance su pico máximo, para luego comenzar a decrecer considerablemente”.

Por primera vez, entre las demandas colectivas, se incluyó el eje de agroecología y soberanía alimentaria. Al respecto, Martín Vainstein, co coordinador nacional e internacional de Climate Save Argentina sostuvo: “Estamos comiendo, pero no nos estamos alimentando. Un sistema que tiene al 40% de la gente por debajo de la línea de pobreza es un sistema que hambrea” y agregó “Si venimos a fomentar la agroecología para la soberanía alimentaria creemos que esa agroecología tiene que estar libre de sufrimiento y opresión. Agroecología con explotación animal no es agroecología, es otra cosa”. 

La salida es colectiva

La convocatoria del 22A condensó el activismo de organizaciones socioambientales que, entendiendo la urgencia de la crisis climática y ecológica, decidieron unirse y construir colectivamente a partir de distintos ejes. En las calles y en los escenarios se pudo ver la presencia de Climate Save Argentina, Fridays for Future, Consciente Colectivo, Eco House, Red de Unversitarixs por la Crisis Climática (RUCC), Prosperar y Jóvenes por el Clima. 

Marcha por el clima

Si bien el panorama ambiental no es alentador, los jóvenes ambientalistas no detienen su marcha. “No vamos a claudicar en nuestros reclamos por un proyecto de país con perspectiva ambiental, con justicia social, con soberanía. Y tampoco vamos a retroceder ante el avance de los lobbies corporativos”, dijo Mercedes Pombo, activista de Jóvenes por el Clima en uno de los escenarios de la marcha. A su vez, Mijael Kaufman de Consciente Colectivo expresó: “Somos miles las personas que estamos militando esta agenda. Sepan quienes están acá atrás que cada vez vamos a ser más así que tienen que escuchar el reclamo popular de la gente”. 

¿Veremos alguna de las consignas plasmadas en la realidad? ¿Será que finalmente los responsables de la crisis climática y ecológica se harán cargo de sus actos? ¿O seguiremos comprometiendo nuestro futuro en el planeta? Sea como sea, esta nueva marea verde no se rendirá. 

 

AG