El principal problema que implica la reforma laboral propuesta por el Gobierno para las mujeres y diversidades es que no las tiene en cuenta: no considera la brecha sobre la que se va a legislar ni las particularidades de cada caso. “Siempre se está imaginando que se va a hacer una reforma para generar más trabajo de cuello blanco, de cuello azul. En el fondo, para varones”, afirmó en diálogo con este medio Lucía Cirmi, economista especializada en política social e integrante de la organización Futuros Mejores. “Sin embargo, cuando vos mirás quién tiene la tasa de desempleo más alta y la informalidad más alta del país, son las mujeres”. Según el Indec, la tasa de desocupación entre las mujeres es del 7,4% y la de los hombres del 5,9%.
El proyecto de ley que tratará el Senado el 11 de febrero establece, en su artículo 197 bis, que “el empleador y el trabajador podrán acordar voluntariamente un régimen de compensación de horas extraordinarias de trabajo”. A tal efecto, continúa, “se podrá disponer de un régimen de horas extras, banco de horas y francos compensatorios”.
Ese banco de horas podría afectar principalmente a las mujeres, que son las que mayormente se hacen cargo de las tareas de cuidado. “Van a sacar derechos del tiempo, que son lo que más necesitan las mujeres cuando cuidan, y van a dar menos previsibilidad para organizar, por ejemplo, trabajo y cuidados”, agregó Cirmi. El proyecto tampoco contempla a los sectores altamente feminizados e informales como el de las trabajadoras de casas particulares: “La reforma no mejora en nada la situación de ellas, porque además lo que se necesita no son tanto reformas de leyes, sino políticas específicas”, concluyó.
Para el Instituto Argentina Grande (IAG), esta iniciativa no debe ser pensada de manera aislada, “sino como parte de un programa de gobierno que tiene que ver con una reducción muy violenta del Estado y de las capacidades del Estado”. Y ese achicamiento recae en gran medida en las mujeres que cubren estas faltas. “La reforma laboral propone una reducción de la alícuota de ganancias que va a implicar, por lo menos, una pérdida de 2 mil millones de dólares en la recaudación anual”. Al ser un fondo coparticipable, también va a repercutir en los ingresos provinciales, que son quienes tienen mayormente a cargo los sistemas de salud y educación, dos sectores altamente feminizados, continuó.
Cuando el Estado se achica no solamente se reduce en sus funciones, sino también como fuente de trabajo: “El Estado es un empleador mucho más importante para las mujeres que para los hombres. Entre las mujeres adultas el 24% de las mujeres trabaja en el Estado, mientras que entre los hombres adultos, solo el 14% trabaja en el Estado”. Entonces, cuando las partidas se achican y el presupuesto estatal se ajusta, “las principales afectadas son definitivamente las mujeres y también las diversidades, para quienes el Estado como empleador cumple un rol central”. No hay estadísticas oficiales recientes, pero el Primer Relevamiento Nacional de Condiciones de Vida de la Diversidad Sexual y Genérica en la Argentina ya había documentado en 2023 que las mujeres travesti-trans (12,3%) y las masculinidades trans (14,3%) presentan tasas de desempleo muy superiores a la media.
El IAG también destacó como componente importante el de la creación de un banco de horas y el cambio previsto en el periodo de vacaciones. “La reforma laboral propuesta por el Gobierno tiene una afectación muy importante a la hora de planificar el uso de tu tiempo, y esto perjudica terriblemente a quienes realizan tareas de cuidado o están a cargo de una planificación familiar, que por supuesto son en general las mujeres, porque una de sus pautas es que propone poder fragmentar las vacaciones”. Al dejar de ser obligatorio brindarlas en temporada de verano podrían dejar de coincidir con el momento en que los niños y niñas están en receso.
Desde el Ejecutivo sostienen que estas reformas buscan fomentar el empleo registrado. Desde 1988, según un informe que compartió Futuros Mejores con este medio, el empleo no registrado no baja de los 30 puntos. Pero, advierten, las reformas introducidas hasta ahora por el gobierno de Javier Milei “profundizan la precarización laboral a través de medidas como la extensión del período de prueba, la eliminación de multas por trabajo no registrado y el debilitamiento de la acción sindical”.