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el otro lado de internet

Pornografía y oscuridad en la red

No solo crecen las denuncias por la circulación de videos. También hay un mundo opaco en el que hay venta de estupefacientes, armas y otros delitos.

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Deep web. Pornografía y oscuridad en la red. | shutterstock

El caso del médico Ricardo Russo es la punta de un iceberg

Según un estudio del Observatorio de Vulnerabilidad de la Universidad Austral, el caso del médico Ricardo Russo, jefe de Inmunología y Reumatología del Hospital Garrahan revela que el mundo de la distribución y uso de la pornografía infantil tiene muchos usuarios. Usuarios difíciles de hallar, aunque las herramientas jurídicas y de investigación tienden a ser cada vez mayores.

El informe que estuvo a cargo de la directora del Observatorio, Verónica Toller, comienza diciendo: “Cada día, a las 5 de la mañana, las computadoras del Cuerpo de Investigaciones Judiciales (CIJ) reciben un envío. El mensaje proviene de Estados Unidos, de una organización no gubernamental que, sin embargo, fue impulsada por el Congreso de ese país y trabaja con el Departamento de Justicia y las fuerzas de seguridad: el Ncmec, National Center of Missing and Exploited Children (Centro Nacional para Niños Desaparecidos y Explotados). Pedofilia, pornografía infantil, abusos, imágenes, nombres, detalles, niños, bebés de meses, adolescentes, adultos, mujeres, varones…, todo viene en los reportes de las 5 de la mañana. A veces, solo indicios crípticos, códigos IP, palabras clave de la jerga de los abusadores.

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El CIJ es el organismo que realiza la investigación sobre delitos en la red. Trabajan allí unos 200 funcionarios, para los distintos casos, especialmente en las temáticas del abuso infantil, el narcomenudeo y la violencia de género. De los 200 investigadores, unos 45 se dedican exclusivamente a la investigación sobre pornografía infantil.

Reportes. Los datos resultan alarmantes, tal como señala el informe. “Por la enorme cantidad de material que se trafica en y desde nuestro país, Argentina se ubica en la franja de países con mayor circulación de pornografía infantil en el mundo. Y el crecimiento ha sido desaforado, devastador. “El crecimiento es exponencial; hoy, fácilmente te encontrás, sin sorprenderte demasiado, con un par de TB de información en un solo consumidor. Pensemos que esas 490 mil imágenes que el Ncmec nos reporta en el marco de Luz de Infancia III para investigar a Russo se corresponden con las que efectivamente habían sido compartidas por P2P, no las que tenía efectivamente cada uno en sus dispositivos”, dice Enrique Del Carril, director del CIJ.

El aumento de las denuncias y los casos crece expoonencialmente. “En 2013, el Ncmen y la Fiscalía General de la Ciudad de Buenos Aires firmaron un convenio de cooperación. Era entonces fiscal general Germán Garavano, hoy ministro de Justicia de la Nación. Ese año, el CIJ recibió del Ncmec 21 reportes de delitos sexuales con menores, que estarían ocurriendo en Argentina. En 2014, 2.510 reportes. En 2016 alcanzaron a 8.802. En 2017, los casos llegaron a 23.087. En 2018, Ncmec realizó 46.679 reportes al CIJ. Significan 128 reportes por día. Y si vamos solamente a videos, son 185 videos por día reportados por distintas fuentes, nos dice Del Carril; un tráfico de pornografía infantil que en el último año llegó a 66 mil videos en Argentina. “Calculamos cerrar 2019 con un aumento mayor aún al de 2018”, estima el director del CIJ”.

Lugares. Tal como demuestra el caso del pediatra del Garrahan, la red de consumo y distribución está en todo el país, aunque se centra preponderamente en Buenos Aires y el interior de la provincias: casi el 50% de éstas corresponden a la provincia de Buenos Aires. El 30% a CABA. El resto, al interior del país. Los 41 allanamientos relacionados con el caso actual, ordenados en noviembre pasado se verificaron en CABA, Buenos Aires, Catamarca, Chaco, Córdoba, Entre Ríos, La Pampa, La Rioja, Mendoza, Río Negro, Santa Fe y Santiago del Estero. “En Buenos Aires, la mayor cantidad de casos se detectan en áreas suburbanas”.

El informe brinda otro elemento significativo más: un dato importante: si nos atenemos al ranking, entre los veinte sitios más visitados en la Argentina, según Alexa, en el puesto 19 hay uno de pornografía y contenido “de adultos”.  Pero si se cruza este dato con el tiempo diario de visita en cada sitio por usuario, encontramos que esa web de videos pornográficos ocupa el segundo lugar entre esos veinte, solo detrás del sitio de la AFIP, altamente consultado éste por los argentinos. Otro detalle llamativo: el consumidor de este sitio porno es un consumidor que va por sí mismo, no es referenciado desde otros, o solo lo hace en muy pocos casos, como sí ocurre con los demás 19 sitios. La mencionada web porno es además el sitio “de nicho” más visitado. Aún más que otro tipo de sitios especializados.

Luz de Infancia. Luz de Infancia es el sitio desde donde se avanzó con la investigación que terminó con las detenciones en Buenos Aires

“Es un programa que se inició en Brasil –explica el estudio– para la investigación de delitos cibernéticos que atentan contra la integridad sexual del menor de edad. Originado en Estados Unidos, permite seguir la actividad de usuarios que interactúan a través de las redes –nos indica Del Carril–. Hace 9 meses, en agosto de 2018, participamos de un curso de actualización en delitos informáticos en el Ministerio de Seguridad Nacional, en Brasilia. Allí, el 20 de ese mes, recibimos el pedido de Homeland Security Investigation dirigido al CIJ para investigar una serie de 83 posibles objetivos que estarían vinculados a la difusión de 490.980 archivos de pornografía infantil. Trabajamos en coordinación con la Embajada de los Estados Unidos con sede en Brasil y los agentes del Homeland Security con sede en Argentina”.

Algunos de los datos brindados sobre la investigación del Garraham son sorprendentes: A partir de allí, el laboratorio digital del CIJ identificó a numerosos usuarios. De esas 83 posibilidades, lograron conectar 41, y se hicieron los allanamientos. Como ya es sabido, la investigación derivó en las órdenes de allanamiento que se realizaron el 22 de noviembre con la colaboración de Gendarmería Nacional. “Se allanó a quienes detectamos que compartían fotos y videos a través de la plataforma eMule. Había muchos videos y fotos viralizados en la plataforma. No es que alguien comparta o envíe todo eso; es el funcionamiento propio de la red”.

Según fuentes de la investigación, las imágenes que el pediatra habría acumulado eran de todo tipo. Sin preferencias. Menores mujeres y varones, niños, adolescentes de hasta 14 años, bebés de 6 meses, actos sexuales explícitos, actos de abuso. “Es llamativo; usualmente, los abusadores y los consumidores de pornografía infantil tienen preferencias de edades o tipos de imágenes”, dice Del Carril.

Legislación. Hasta el año 2008, solo se castigaba en Argentina “a quien promoviere o facilitare la prostitución o corrupción de menores de edad. También se sancionaba a quien publicare, fabricare o reprodujere libros escritos, imágenes u objetos obscenos y el que los expusiere, distribuyere o hiciere circular”, explica Carlos González Guerra, Director Nacional de Política Criminal.

En el año 2008, se sanciona la ley 26.388. Con esta reforma, se pasa a reprimir con prisión de 6 meses a 4 años al que produjere, financiare, ofreciere, comerciare, publicare, facilitare, divulgare o distribuyere, por cualquier medio, toda representación de un menor de dieciocho (18) años dedicado a actividades sexuales”.