Un tribunal italiano y las fiscalías de Bolzano y Nápoles investigan la posible negligencia médica tras la muerte de Domenico, un niño de dos años y medio que falleció la mañana del sábado 21 de febrero, en el Hospital Monaldi de Nápoles, luego de haber sido trasplantado el 23 de diciembre de 2025 con un corazón que, según la familia y sus abogados, estaba “quemado” por el frío durante el traslado desde Bolzano, en un contenedor inadecuado con hielo seco.
El abogado de la familia fue el encargado de informarlo a los periodistas que esperaban en la puerta del hospital Monaldi. "Acabo de recibir la llamada de la madre. Se acabó", fueron sus palabras.
El propio hospital emitió un comunicado para anunciar la muerte del niño. "Con profundo pesar, el Hospital Colli anuncia que esta mañana, sábado 21 de febrero de 2026, el joven paciente, trasplantado el 23 de diciembre de 2025, falleció tras un empeoramiento repentino e irreversible de su estado clínico. La Dirección Estratégica, junto con todos los profesionales sanitarios y no sanitarios, expresa su más sentido pésame y extiende su más sentido pésame a la familia en este momento de inmenso dolor".
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Patrizia Mercolino, madre del pequeño afirmo que "lo que pasó a Domenico no debe olvidarse". Su abogado contó, además, que esta pensando en crear una fundación con el nombre de su hijo para ayudar a víctimas de negligencia médica y a niños que no pueden recibir trasplantes.
El caso de Domenico
Domenico se encontraba hacia días en estado crítico, en la unidad de cuidados intensivos, conectado a un sistema ECMO (oxigenación por membrana extracorpórea), que reemplaza temporalmente las funciones del corazón y los pulmones.
Luego de muchas evaluaciones médicas, se concluyó que el niño no podía volver a ser trasplantado por su delicado estado de salud, aunque se había notificado de la posible disponibilidad de un órgano compatible. Por ese motivo, Domenico se encontraba bajo un protocolo de tratamiento paliativo porque “ya no había esperanza”.
Según las investigaciones sobre el corazón quemado, se supo que el órgano viajó desde Bolzano (norte del país) hasta Nápoles (sur de Italia) y se habría dañado por el uso de hielo seco en un contenedor médico.
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Las fiscalías de Bolzano y de Nápoles están ocupándose del caso ya que se supone que el daño del órgano fue generado en el traslado por el hielo seco, pero igualmente fue implantado en el niño sin medir el peligro que eso representaba.
Mercolino sostuvo hasta el final la búsqueda de un corazón para su hijo. La acompañó toda la comunidad de Nola, la ciudad donde vive junto a su esposo y sus otros dos hijos, que organizaron marchas y distintas acciones para manifestar su apoyo.
RG/DCQ