El Gobierno español iniciará la desclasificación de documentación oficial vinculada al intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981, conocido como el 23F, uno de los episodios más críticos de la transición democrática tras la dictadura franquista. Según informó el Ejecutivo, serán liberadas 153 unidades documentales que permanecieron bajo secreto durante 45 años y que podrán ser consultadas por investigadores y ciudadanos a partir de este miércoles a través de canales oficiales.
El anuncio fue realizado por el presidente español, quien sostuvo que la iniciativa apunta a saldar una deuda histórica con la sociedad y fortalecer el acceso público a la memoria democrática. La vocería del Gobierno confirmó que los archivos incluyen informes oficiales y transcripciones de conversaciones vinculadas con los hechos ocurridos aquella jornada.

El 23 de febrero de 1981, a las 18:23, un grupo de guardias civiles encabezados por el teniente coronel Antonio Tejero irrumpió armado en el Congreso de los Diputados durante la sesión en la que se iba a investir presidente a Leopoldo Calvo-Sotelo. Los militares tomaron como rehenes a miembros del gobierno y a cientos de legisladores durante casi 18 horas, en un intento por frenar el proceso democrático iniciado tras la muerte del dictador Francisco Franco en 1975. Finalmente, el levantamiento fracasó y sus responsables fueron condenados por rebelión militar.
Hasta ahora, gran parte de la información conocida provenía del sumario judicial del caso, compuesto por miles de páginas custodiadas por el Tribunal Supremo. La nueva desclasificación se produce en paralelo al debate parlamentario sobre una ley destinada a reemplazar la normativa vigente desde la dictadura franquista, que establecía el carácter secreto de numerosos documentos oficiales sin límites temporales claros.
Historiadores y especialistas valoraron la decisión gubernamental, aunque advirtieron que todavía existen interrogantes sobre el alcance real de la medida. Algunos consideran que para comprender plenamente el intento golpista sería necesario abrir también documentación previa a 1981, especialmente la relacionada con los años iniciales de la transición democrática. Además, señalan que podrían existir restricciones por razones jurídicas o de seguridad estatal que limiten la información disponible o presenten archivos parcialmente editados.
Uno de los aspectos que genera mayor expectativa es el posible esclarecimiento del papel que desempeñó el entonces monarca Juan Carlos I durante las horas del levantamiento. Su mensaje televisado en defensa del orden constitucional fue interpretado como decisivo para frenar la rebelión, aunque durante décadas persistieron debates y teorías sobre su rol previo y el grado de conocimiento que tenía sobre la conspiración.
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