Un jurado de Estados Unidos deliberó durante dos días y declaró culpable a Hunter Biden de cargos federales por posesión de armas en un histórico primer proceso penal contra el hijo de un presidente estadounidense en ejercicio.
El hijo del presidente Joe Biden, de 54 años, fue condenado por los tres cargos de delitos graves derivados de la compra de una pistola en 2018 mientras era adicto al crack.
"Nadie en este país está por encima de la ley", dijo el fiscal especial David Weiss, que presentó el caso contra Hunter Biden. "Todos deben ser responsables de sus acciones, incluso este acusado".
Weiss también dijo que el caso "no se trata sólo de adicción". "Este caso trata sobre las decisiones ilegales que tomó el acusado mientras agonizaba su adicción, su decisión de mentir en un formulario del gobierno cuando compró un arma y la decisión de poseer esa arma".
Hunter Biden podría enfrentar hasta 25 años de prisión, aunque como delincuente por primera vez es poco probable que lo encarcelen. No se ha fijado una fecha para la sentencia, pero se espera que tenga lugar en los próximos meses.
El abogado formado en la Universidad de Yale y lobbista convertido en artista fue acusado de afirmar falsamente, al comprar un revólver calibre .38 en 2018, que no estaba consumiendo drogas ilegalmente.

También fue imputado por posesión ilegal de arma de fuego, la cual tuvo durante apenas 11 días en octubre de ese año.
"Nadie está por encima de la ley, no importa quién seas ni cuál sea tu nombre", dijo el fiscal Derek Hines en su declaración de apertura del juicio el lunes 10 de junio en el tribunal federal de Wilmington, en el estado de Delaware.
"Robert H. Biden eligió comprar ilegalmente un arma de fuego" cuando "era un usuario de crack y un drogadicto", agregó Hines, mientras era exhibida una imagen del revolver Colt Cobra calibre .38 en cuestión.
El fiscal reprodujo fragmentos de las memorias de Hunter Biden, grabados por él mismo, en los que recuerda momentos de su adicción en los que buscaba desesperadamente crack.
"Cocinaba (el crack) y fumaba. Cocinaba y fumaba", afirma el fragmento reproducido en la corte, extraído del audiolibro. En el juicio, Hunter aseguró estar sobrio desde 2019 y se declaró inocente en octubre pasado.
El hijo del presidente afirmó que en el momento en que compró el revólver no se consideraba adicto.
El abogado del acusado dijo que su cliente "no estaba usando drogas cuando compró el arma" y que "nunca estuvo cargada, nunca la transportó y nunca la usó" en los 11 días que la tuvo consigo.
Tragedias y adicción: el juicio al hijo de Biden expuso su oscura etapa de adicción

La primera infancia de Hunter estuvo ensombrecida por una terrible tragedia: el accidente automovilístico de 1972 que mató a su madre Neilia, la primera esposa de Joe Biden, y a su hermana pequeña, Naomi.
Hunter, que tenía tres años en ese momento, y su hermano mayor Beau fueron sacados vivos pero heridos de entre los escombros.
Graduado de la Facultad de Derecho de Yale, barajó entre trabajos en el gobierno, la banca y el lobby antes de aterrizar en un fondo de cobertura controlado por una familia y comenzar su propia consultoría de negocios internacionales a finales de la década de 2000.
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Pero su vida se vio empañada por el alcoholismo, la drogadicción y los períodos de rehabilitación. En 2015, la muerte de Beau a los 46 años lo llevó al límite.
Los problemas legales de Hunter Biden reabrieron dolorosas heridas emocionales para la familia de su época como drogadicto. Pasó varios períodos de rehabilitación y en 2015 la muerte de Beau a los 46 años lo llevó al límite.
Beau se había ganado una excelente reputación en el ejército y era una fuerza política en ascenso en su estado natal de Delaware cuando sufrió un cáncer cerebral. Su padre dijo que la pérdida fue devastadora para toda la familia.

El golpe para Hunter fue, en todo caso, más severo y escribió en sus memorias que después de la muerte de Beau, su consumo de drogas se disparó, alcanzando su punto más bajo en 2017, cerca del final del segundo mandato de su padre como vicepresidente de Barack Obama.
El matrimonio de Hunter se vino abajo y perdió la custodia de sus tres hijas.
Se enredó sentimentalmente con la viuda de Beau, tuvo una hija con una mujer en Arkansas que luego demandó por manutención infantil, y luego vio sus archivos, correos electrónicos y fotos personales de su computadora hechos públicos por los enemigos políticos de su padre.
Fue investigado por el Departamento de Justicia por los millones de dólares que ganó con inversiones en el extranjero.
En sus memorias de 2020, "Beautiful Things", Hunter relató sus días bebiendo vodka de la botella, deambulando por barrios sórdidos por la noche en busca de crack y múltiples intentos fallidos de limpiarse.
Dijo que en 2019 pudo recuperarse luego de una intervención de su padre y su segunda esposa Melissa.
Lo único que le ayudó, escribió, fue el amor incondicional de su padre: "Él nunca me abandonó, nunca me rechazó, nunca me juzgó, sin importar lo mal que se pusieron las cosas", escribió Hunter.
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El veredicto contra Hunter Biden se produce cuando su padre busca la reelección.
El presidente Biden expresó su "amor y apoyo" a su hijo en un comunicado emitido inmediatamente después de la condena. "Soy el presidente, pero también soy papá", dijo el mandatario, de 81 años.
"Muchas familias que han tenido seres queridos luchando contra la adicción comprenden el sentimiento de orgullo al ver a alguien a quien amas salir del otro lado y ser tan fuerte y resistente en la recuperación", agregó.
Y finalizó: "Aceptaré el resultado de este caso y continuaré respetando el proceso judicial mientras Hunter considera una apelación".
El resultado del juicio se produce menos de dos semanas después de la condena por fraude empresarial de Donald Trump, el probable oponente republicano de Joe Biden en las elecciones presidenciales de noviembre.
El proceso, junto con otro caso en el que Hunter Biden enfrenta cargos de evasión fiscal en California, complicó los esfuerzos de los demócratas por mantener el foco electoral en Trump, el primer expresidente condenado por un delito.

El equipo de campaña de Trump hizo referencia a las acusaciones sin fundamento contra la familia Biden en reacción a la condena de Hunter Biden.
"Este juicio no ha sido más que una distracción de los verdaderos crímenes de la familia Biden, que ha recaudado decenas de millones de dólares de China, Rusia y Ucrania", dijo la portavoz de la campaña Trump, Karoline Leavitt.
Durante mucho tiempo Hunter Biden fue el objetivo de los republicanos de extrema derecha, y los aliados de Trump lo han investigado exhaustivamente en el Congreso por acusaciones de corrupción y tráfico de influencias, aunque nunca fue denunciado.
Los negocios de Hunter Biden en China y Ucrania también sirvieron de base para los intentos de los legisladores republicanos de iniciar un proceso de juicio político contra su padre. Esos esfuerzos tampoco condujeron una denuncia.