El escritor y director Denis Smith reconoció que el compromiso político presente en buena parte de su producción teatral no surgió necesariamente de una decisión consciente. En +Perfil, el nuevo canal de Editorial Perfil, vinculó esa sensibilidad con las experiencias que atravesó desde su infancia.
“Sí, pero eso es medio inconsciente. Se ve que es algo que está en mi corazón. Quizá por mi infancia difícil”, sostuvo. Smith, que actualmente divide su tiempo entre Ginebra y Argentina, explicó que esa experiencia también le permite observar con mayor contraste distintas realidades sociales.
“También hay algo que se llama empatía”
El director recordó una situación ocurrida en el tren San Martín, donde una trabajadora de seguridad advirtió a una persona que viajaba sin boleto sobre las consecuencias de reincidir. Según relató, otra pasajera reaccionó agresivamente y reclamó directamente que fuera expulsada de la formación.
“Yo entiendo que, bueno, por supuesto, estaba haciendo lo que no está bien, que viajar sin boleto, pero también hay algo que se llama empatía”, reflexionó Smith. Para explicar el origen de esa mirada en sus trabajos, resumió: “Por algo de la sensibilidad por el otro, por ver al otro en la situación”.
Una infancia entre el bullying y los extremos económicos
Smith contó que atravesó una infancia difícil y que durante años sufrió hostigamiento de sus compañeros. “Yo tuve una infancia muy difícil, que me hicieron bullying toda la infancia, mis compañeros”, recordó.
También describió una economía familiar marcada por cambios extremos durante los años del menemismo. “De tener todo a no tener nada, tipo tener una casa gigantesca a no tener gas o que a mi mamá se le caiga un diente y no tener plata para ponérselo”, relató.
Consultado sobre si provenía de una familia rica, evitó encasillarla de esa manera. “Una familia carnavalesca, carnavalesca. Argentina, como tipo mucho, nada, mucho, nada. Muy menemista todo”, definió.
Cómo nació “Ella y yo”
El director también habló de “Ella y yo”, la obra desarrollada junto con Julieta Cayetina y protagonizada por Laura Oliva, ganadora del premio Trinidad Guevara por su interpretación. “Es como un recorrido que armamos entre Juli, Laura y yo, que hago del director, que estamos como tratando de poner en pie esta historia”, explicó.
El proyecto comenzó cuando Cayetina le propuso llevar al teatro la historia de su abuela, sobreviviente del Holocausto. Smith recordó su reacción inicial: “El día que Juli me mandó un tweet y me dijo: ‘Quiero hacer la historia de mi abuela’. Y yo dije: ‘¿Hago una historia del Holocausto? ¿Yo qué voy a contar?’”.
Aquella pregunta terminó convirtiéndose en el punto de partida de una obra atravesada por la memoria, los vínculos y la identidad. También volvió a conectar con una preocupación que, según Smith, aparece de manera casi involuntaria en su trabajo: la necesidad de mirar al otro y comprender las circunstancias que hay detrás de cada historia.