OPINIóN
Recursos humanos

Ser creíbles: el problema de las empresas para atraer -y retener- empleados talentosos

Una encuesta reveló que los empleados buscan tener un buen propósito en sus trabajos; ¿y las empresas? Su problema actual no es la falta de propósitos sino la credibilidad.

Empresas en crisis
Empresas en crisis | Cedoc

Las personas ya no eligen su trabajo por el dinero que les proporciona ni por la prospección de desarrollo profesional. 

Hoy, entre los elementos más valorados por el talento, aparece el “propósito”: es decir, que aquello que realizan sea significativo, deje una huella, genere algún impacto positivo en la sociedad, sirva para un objetivo más grande que generar rentabilidad o vender un producto o servicio.

Gartner ratifica esta presunción con datos: la consultora especializada en tecnología detectó que luego de la pandemia, un 65% de las personas repensó el rol del trabajo en sus vidas, un 56% sintió deseos de contribuir más a la sociedad y un 52% comenzó a cuestionarse el por qué de aquello que hacía día tras día en la oficina.

De lo anterior parecería deducirse que las empresas que buscan ser exitosas en el mercado, cautivar el mejor talento y posicionarse reputacionalmente frente a sus clientes deben concentrar sus esfuerzos en definir un propósito elevado. 

 

Tras la pandemia, 65% de las personas repensó qué era el trabajo en sus vidas; 52% de ellas comenzó a cuestionarse porqué hacía lo que hacía, día tras día, en la oficina

 

Sin embargo, el problema que están enfrentando en estos momentos las empresas no tiene que ver con la falta de propósito, sino con la de credibilidad.

Ser creíbles: el problema de las empresas


Durante mucho tiempo, las empresas se subieron a consignas bienpensantes y políticamente correctas para llamar la atención: una suerte de marketing de la bondad, todo adornado con palabras bellas e imágenes impactantes. El problema es que no en todos los casos estaban dispuestas a realizar las acciones reales que ese propósito señalaba. 

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Por ejemplo, hablando puntualmente en términos de sostenibilidad, podemos decir que es “la” palabra que circula por las oficinas de los CEO: las estrategias de ESG (siglas en inglés por acciones ambientales, sociales y de gobernanza) dominan la agenda y la preocupación por el calentamiento global y la huella de carbono aparece en todas las planificaciones para el año próximo. 

Sin embargo, cuando la consultora Voices! salió a preguntar el año pasado a los consumidores si consideraban que las empresas manejan de manera seria y responsable las estrategias de sostenibilidad, apenas el 19% dijo que sí. Para la gran mayoría se trataba de “sólo marketing para las masas”.

 

Credibilidad empresarial: del dicho al hecho


El gran problema que sufren las organizaciones hoy no es la falta de propósito, sino la falta de credibilidad. Los seres humanos estamos cada vez más informados, somos cada vez más exigentes y nos volvimos más sensibles y perceptivos. Estamos muy alertas al tono de voz, a los gestos y a las inflexiones de los otros: somos capaces de sacar conclusiones precisas a partir de unas pocas palabras y hasta de algunos silencios. 

Extendamos esta habilidad a “interpretar” los gestos de una organización: si la causa trascendente que enuncia -a través de métodos de comunicación veraces, comprobables  y transparentes- no está respaldada por hechos concretos, reales y medibles, la capacidad de atracción de talento irá limitándose y el poder de retención tenderá a cero. 

 

Cómo atraer y retener empleados talentosos

Se rompe a gran velocidad un elemento clave para el éxito de cualquier grupo: la confianza entre los líderes y sus equipos. En los ejércitos, la falta de credibilidad solo lleva a las deserciones.

La honestidad y la coherencia son a todo o nada: no hay gama de grises. No se puede ser “un poco creíble” como no se puede tener “un poco de propósito”. 

Claves para lograr la felicidad en el trabajo

Las personas realmente buscan darle un significado a su día a día laboral y están dispuestas en muchos casos a resignar muchísimas cosas (incluyendo más dinero o mejores condiciones de trabajo) si consiguen un puesto en una empresa que tenga valores afines a los suyos. 

Eso sí: no están dispuestas a dejarse tentar con palabras. Necesitan hechos puros y duros.

*CEO y Socio de Olivia