La directora de un colegio de Santa Fe denunció la viralización de amenazas de posibles nuevos tiroteos en escuelas de la provincia, lo que derivó en allanamientos y en la detención de un adolescente de 16 años en Sunchales. Los mensajes comenzaron a circular en los últimos días en localidades como Rafaela y San Cristóbal, generando temor en la comunidad educativa tras el reciente crimen de Ian Cabrera, de 13 años.
Las amenazas, difundidas principalmente a través de WhatsApp, advertían sobre supuestos ataques a instituciones educativas. “La semana que viene vamos a tirotear las secundarias técnicas y biotécnicas de Rafaela, así que prepárense”, decía uno de los mensajes, acompañado por imágenes de armas de fabricación casera.
Crimen en la escuela: la hipótesis de un ataque planificado y el rastro en redes
Según medios locales, los audios y textos se replicaron rápidamente entre grupos de padres y estudiantes, lo que derivó en ausencias masivas en distintos establecimientos por miedo a nuevos episodios de violencia.
La denuncia fue radicada por la responsable de la Escuela “Malvinas Argentinas” y quedó en manos de la fiscal Lorena Korakis, del Ministerio Público de la Acusación (MPA) en Rafaela. A partir de la investigación, se realizaron operativos que incluyeron un allanamiento en una vivienda ubicada sobre la avenida Hipólito Yrigoyen al 2000, en Sunchales.
En ese procedimiento fue identificado y detenido un adolescente señalado como presunto autor de las amenazas. En el lugar, además, se secuestró un revólver cargado —propiedad de su abuelo— y dispositivos electrónicos que serán peritados para determinar el origen y alcance de los mensajes.

El joven fue trasladado a la Alcaidía de la Unidad Regional V, mientras la causa continúa en curso. No se descarta que haya otros involucrados ni la realización de nuevos procedimientos.
El clima de preocupación se intensificó luego de que, días antes, otro mensaje anónimo alertara sobre un supuesto “plan B” para concretar un ataque en el colegio Mariano Moreno de San Cristóbal, donde ocurrió el asesinato de Ian Cabrera.
“Se rumorea de un nuevo tiroteo en la escuela Nacional… van a usar un Plan B que sería matar en grupos”, decía parte del texto que circuló entre alumnos y familias.
El impacto fue inmediato. “Me los llevo a casa, es mucho más seguro”, expresó uno de los padres, reflejando una reacción que se replicó en varias familias de la zona.
GD / EM