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POLICIA / Nego el pedido de arresto domiciliario
sábado 15 febrero, 2020

"Desprecio por la vida": el duro fallo del juez que avaló la prisión de los rugbiers

David Mancinelli agregó la figura de “alevosía” por “la extrema violencia desplegada” y agravó la acusación contra los ocho deportistas acusados por el crimen de Fernando.

por Nicolás Fábrega

Sin salida. Máximo Thomsen, Ciro Pertossi, Luciano y Lucas Pertossi, Enzo Comelli, Matías Benicelli, Blas Cinalli y Ayrton Viollaz continuarán en prisión hasta el juicio oral. En caso de ser declarados culpables, podrían ser condenados a prisión perpetua. Foto: telam

El juez de garantías de Dolores, David Mancinelli, avaló ayer el pedido de la fiscalía y dictó la prisión preventiva para los ocho rugbiers acusados de haber matado brutalmente a Fernando Báez Sosa (18) en la puerta del boliche Le Brique de Villa Gesell, el pasado 18 de enero. Pero, además, ratificó el agravante de “homicidio premeditado por dos o más personas” y le sumó una nueva figura, la de “alevosía”. De esta manera, los deportistas esperarán en prisión el juicio oral al que serán sometidos, cuya pena máxima es la de reclusión perpetua.

El fallo tiró por la borda la solicitud del abogado defensor de los imputados, quien buscó desacreditar una de las evidencias más fuertes que tiene el expediente (los señalamientos por parte de diversos testigos sobre los acusados, en las ruedas de reconocimiento, ya que, bajo su mirada, no tienen validez al ser más desarrollados), y luego pidió que sus clientes lleguen al debate, que aún no tiene fecha, con arrestos domiciliarios.

Sin embargo, en su escrito de 18 páginas –al que tuvo acceso PERFIL– el magistrado argumentó su postura y sumó como dato la “extrema violencia desplegada y el desprecio por la vida humana demostrado a partir de la conducta de los imputados”. Ordenó que continúen en prisión debido a la alta probabilidad de fuga existente. “Repárese en la actitud asumida al momento de producirse el allanamiento (en la casa donde se alojaban en la ciudad balnearia) y perjudicar a una persona ajena al evento (Pablo Ventura, ya sobreseído) con el propósito –estimo– de mejorar su situación procesal. Asimismo, el comportamiento asumido por estos frente a personal de Infantería que, al demorarlos e identificarlos (minutos después del homicidio, en las cercanías del mismo), lograron hacer suponer a los uniformados que no eran las personas que estaban buscando”. También “valoro negativamente” lo que surgió de sus celulares, donde en el chat grupal que tenían “mencionaron que la víctima ‘caducó’ y a continuación uno de ellos escribió: ‘Chicos, no se cuenta nada de esto a nadie’”. Para Mancinelli, eso “habla a las claras del conocimiento acerca del desenlace de su cometido y el plan para ocultarse. Todo eso me hace presumir la existencia de riesgos procesales vigentes en forma de fuga y entorpecimiento probatorio, como así también que la voluntad de estos será la de no someterse a la prosecución penal”.

Los ocho rugbiers llegaron a Villa Gesell para la audiencia con el juez

Para el juez quedó establecido cómo se sucedieron los hechos en aquella madrugada trágica. Tanto para la fiscal Verónica Zamboni como para él, los rugbiers, “aprovechando la inadvertencia de la víctima, quien se hallaba de espaldas a los atacantes conversando con su grupo de amigos, propinaron el primer golpe por detrás, logrando desestabilizarlo”. Al caer la víctima, “en total estado de indefensión, y (los responsables) actuando sobre seguro, comenzaron a intervenir los restantes sujetos activos, asestando golpes de puño y patadas e impidiendo el auxilio por parte de terceros, todo con la finalidad de consumar el plan previamente acordado de dar muerte a Fernando”.

En ese sentido, gracias a los aportes de los testigos, a los registros fílmicos de distintas cámaras de seguridad y a las evidencias forenses que se fueron sumando a la causa, señaló como “probables coautores penalmente responsables a Máximo Thomsen (20) y Ciro Pertossi (19)”, mientras que a Luciano Pertossi (18), Lucas Pertossi (20), Enzo Comelli (19), Matías Benicelli (20), Blas Cinalli (18) y Ayrton Viollaz (20) los considera partícipes necesarios. “Obraron con el propósito cierto y definitivo de matar, valiéndose del estado de indefensión de la víctima, actuando sin riesgos en pos de ese fin y asumiendo cada uno de ellos una intervención distinta pero imprescindible, sin la cual el hecho no se hubiera podido cometer”.

Sobre el hecho en sí, destacó basándose en los aportes testimoniales que se inició dentro de Le Brique, cuando una parte del grupo de atacantes agredió a Julián, amigo de Fernando, debido al cúmulo de gente presente y a los empujones por la falta de espacio. A este chico terminaron por pegarle dos trompadas en la cara, por lo que Báez Sosa intercedió para separarlos. Por el tumulto, los intervinientes en la gresca fueron expulsados, por puertas diferentes. Mientras lo estaban echando, Thomsen señaló a una persona –se presume que la víctima fatal– y se llevó el dedo al cuello, simulando que lo cortaba, “en una clara señal de amenaza e intimidación”. Para los investigadores, ahí se gestó el homicidio, se lo planificó.

La Justicia confirmó la prisión preventiva para los ocho rugbiers por el crimen de Fernando Báez Sosa

Afuera, Fernando compró un helado en un kiosco y se quedó charlando con sus amigos en la vereda, a la espera de que saliera el resto de la discoteca para regresar al hostel donde se alojaban. “De repente un grupo de entre 7 u 8 personas se acercó corriendo y los empezaron a golpear. A dos los empujaron contra un auto, Julián recibió otras dos trompadas y a Fernando le pegaron piñas en la cabeza, lo que hizo que cayera al suelo. Ya en el piso, Benicelli, Ciro Pertossi y Thomsen le siguieron pegando patadas, en el cráneo y en la zona torácica. Terminó lleno de sangre en la cara y el cuerpo”, mientras Viollaz arengaba diciendo: “Es ahora, vamos ahora”, y el mismo imputado “impidió que terceros intercedieran para frenar la golpiza”. Otras frases de los acusados que mencionaron los testigos fueron: “Adentro pegaban de atrás, ahora afuera vamos a ver quién gana”, mientras que Benicelli le dijo al damnificado “A ver si volvés a pegar, negro de mierda” y, ya agonizando, otro le gritó: “Dale, cagón. Levantate”. En tanto, Thomsen manifestó: “Me lo voy a llevar de trofeo”.

Todos los testimonios coincidieron, a su vez, en que Báez Sosa “en ningún momento pegó, solo trató de defenderse con los brazos, ya arrodillado. No agredía, pero le seguían pegando. No fue una pelea porque Fernando no dio pelea, solo recibió golpes”.

Por último, Mancinelli tomó como prueba fundamental el análisis de los celulares –donde se planeó el pacto de silencio, aún presente– y la actitud de parte de los deportistas de abrazarse tras el crimen.

La semana que viene serán citados a indagatoria

A raíz de la nueva calificación legal de la causa, y de que serán imputados también por la golpiza al amigo de la víctima, los rugbiers detenidos por el crimen de Fernando Báez Sosa serán citados a declaración indagatoria la semana que viene.

El fiscal general de Dolores, Diego Escoda, dijo que “hay que volver a indagarlos y hacerles saber esta nueva calificación” de homicidio agravado por premeditación y alevosía, por lo que “se los va a citar en el transcurso de la semana próxima” y “se va a hacer un examen nuevo de los roles (en el hecho)”.

Por otra parte, el abogado defensor de los implicados, Hugo Tomei, anunció que apelará la preventiva, para lo que tiene cinco días, e insistirá en los planteos de nulidad. Para él, los deportistas “están sometidos a un proceso que no reúne las características de validez, y por lo tanto resulta difícil defenderse”.

El dolor de la novia

“No sé por qué lo hicieron, me gustaría preguntarles”, dijo Julieta Rossi (19), la novia de Fernando Báez, al hacer referencia a los rugbiers que mataron a su pareja.

En la puerta del cementerio de la Chacarita, adonde asistió para visitar en el marco del Dìa de San Valentín la tumba del joven asesinado, agregó que le “hace bien” ir a la necrópolis, “porque me siento sola con él. Es horrible darme cuenta de que no está”.    

Sobre un buzo que siempre lleva con ella, adujo: “Es lo último que me dio (la víctima) el día de playa. Cuando lo tengo siento que Fernando está conmigo. Me pongo su perfume y por un rato me engaño con eso”.

Por último, al hacer mención al día del homicidio, aseguró que “el clima era horrible, había mucha más gente de lo que el boliche podía tener. No aprendemos más, siempre tiene que pasar algo”.

Fernando fue asesinado en la madrugada del 18 de enero en Villa Gesell, donde veraneaba con un grupo de amigos. Tenía 18 años y planeaba estudiar la carrera de Derecho.

Paso a paso

◆ A Fernando Báez lo mataron en la madrugada del 18 de enero en Villa Gesell.

◆ Ese mismo día se logró la captura de diez jóvenes, todos rugbiers, de entre 18 y 20 años.

◆ El 28 de ese mes, los deportistas fueron trasladados a la Unidad Penal 6 de Dolores, donde permanecen.

◆ El lunes 10 de febrero, dos de los sospechosos (Juan Guarino y Alejo Milanesi) recuperaron la libertad por falta de mérito, aunque siguen siendo investigados.

◆ Ayer, el Juzgado de Garantías 6 de Dolores avaló el pedido de prisión  preventiva solicitado por la fiscal de la causa, por lo que los implicados llegarán presos al juicio.


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