miércoles 30 de noviembre de 2022
POLICIA el caso del médico ginecólogo que fue asesinado en córdoba

Perpetua por matar a su mejor amigo: “Pasé de ser Gerardín a Gette, el psicópata asesino”

Gerardo Gette fue detenido al día siguiente que se encontrara el cuerpo sin vida del médico ginecólogo Daniel Casermeiro (61) en medio de un maizal, en una zona rural del departamento cordobés de San Justo. Tenía un tiro en la nuca y llevaba una semana desaparecido. Gette sostuvo en el juicio que lo tenía como acusado, que era inocente e incapaz de “matar a su mejor amigo”. Aseguró que no tenía motivos para hacerlo, aunque la fiscalía entendió que lo hizo porque se sintió acorralado por una deuda económica que tenía con él y no podía costear. Esta semana lo condenaron a la pena máxima.

20-11-2022 01:45

“Pasé de ser Geraldín, como me llamaba el ‘doc’, a Gette el psicópata y asesino”. Con esa frase se lamentó Gerardo Luis Gette (58) sobre la acusación que recaía sobre sus espaldas: haber matado a quien él mencionó como “su mejor amigo”. Se declaró inocente y dijo que no tenía motivos para asesinarlo. Contó que sentía “indignación y vergüenza”. Pero no le alcanzó. Lo terminaron condenando a prisión perpetua por el homicidio del ginecólogo Daniel Casermeiro (61), ocurrido en la provincia de Córdoba. 

Durante una semana se estuvo buscando al ginecólogo con distintos rastrillajes y hasta con un helicóptero en diciembre de 2019. Nada se sabía de él. Dejó de contestar los mensajes y no atendía los llamados, a pesar de que había pedido adelantar una reunión que tenía pautada, y a la que nunca llegó. 

El médico ginecólogo había desaparecido el 19 de diciembre de 2019. Ese día había ido a trabajar al centro de salud donde prestaba servicios en la localidad cordobesa de San Francisco, había retirado dinero del banco al mediodía y se había encontrado con su amigo Gette en la calle. Este último dijo (mientras los policías buscaban al doctor desaparecido) que estuvieron hablando en ese lugar y luego ambos se fueron para distintos lugares. Más tarde, las cámaras de seguridad lo desmentirían y corroborarían que se había subido al BMW 200i del hombre buscado. 

El último registro que se tenía del médico era en el pueblo Estación Luxardo, a pocos kilómetros de San Francisco, donde paró en un kiosco a comprar tres bebidas. Luego su WhatsApp se clavó en las 16 y no tuvo más actividad. 

Casermeiro estuvo una semana desaparecido. Los investigadores primero encontraron su auto abandonado en un maizal ubicado sobre la Ruta Provincial 1, camino a Luxardo en el departamento de San Justo. En el baúl había 9 millones de pesos, entre ellos dólares. Pero no había rastros del médico. Su familia ofreció una recompensa de un millón de pesos al que pudiera aportar datos certeros. Mientras en el operativo de búsqueda se usaban drones, un helicóptero y efectivos a pie que rastrillaban la zona.

Pero finalmente, fue un trabajador rural el que se topó con el cuerpo del médico el 26 de diciembre en medio del maizal a unos cinco kilómetros de donde habían hallado el auto de la víctima. El hombre había ido con sus perros a buscar leña y el olfato de los animales lo condujo hasta el cadáver. 

Casermeiro tenía una ‘amistad comercial’ con Gette, el acusado

El juicio. “Soy inocente. Con Casermeiro estábamos en el mejor momento de nuestra amistad. Era una amistad sana y no por plata”, sostuvo Gette en el momento que tuvo la oportunidad de decir sus últimas palabras ante el jurado popular que decidió su suerte el martes último. Además, aseguró que “no tenía motivos” para matarlo, según informó La Voz de San Fernando. 

Para la fiscal de la Cámara del Crimen de San Francisco, Consuelo Aliaga Díaz el móvil del crimen fue económico. Casermeiro se dedicaba a la medicina y a realizar negocios,  principalmente, inmobiliarios. Y Gette le presentaba oportunidades. En ese contexto, según la investigación, el condenado acumuló una deuda con el doctor que se volvió impagable y ante la exigencia de que le dé el dinero adeudado lo mató “a traición”.

Tengo mucha bronca, indignación y vergüenza. Pasé de ser Gerardín, como me llamaba el ‘doc’, a ser Gette el psicópata, el asesino. Tuve errores, como todos, pero no soy asesino ni ladrón”, sostuvo el hombre ante el jurado popular que iba a definir su participación o no en el hecho. “El único perjudicado por el crimen del doctor fui yo”, aseguró. 

La fiscal sostuvo en sus alegatos que el crimen fue el “epílogo” de una situación que se venía dando entre Gette y Casermeiro. Que ambos tenían un vínculo de “dinero y negocios” y de “plena confianza y particular afecto” entre ellos. 

“Ese grado de confianza era proporcional a la exigencia y esa amistad comercial quizá se fue de las manos”, expresó la funcionaria y concluyó que Gette se sintió “acorralado” por las deudas y lo mató.

Para la fiscalía, el imputado primero lo asesinó en un campo cercano a Estación Luxardo, después abandonó el auto perteneciente al médico en un maizal sobre la Ruta 1 y luego regresó caminando a San Francisco.

Absolvieron a un médico por mala praxis y la familia de la víctima enfureció: escándalo, tumulto y golpes 

Ese día vieron a Gette con un “bronceado exagerado”. Luego a los investigadores también les llamaría la atención ese detalle. El acusado explicó que había estado trabajando en el techo al rayo del sol. Más tarde, la fiscalía entendería que se debía a que había caminado varios kilómetros desde el maizal.

Para la defensa de Gette se “direccionó la prueba” contra su cliente. “Nunca buscaron otra línea de investigación”, se quejó el abogado Héctor Flores que había solicitado en sus alegatos la absolución del hombre por el beneficio de la duda. 

“La ubicación de Gette en este proceso no se puede probar. Son demasiadas dudas. No está probado que Gette estuviera ese día en la zona comprendida entre Plaza San Francisco y Estación Luxardo, eso es concreto. La certeza que se necesita para encontrar una persona culpable, en este caso no existió”, planteó. Finalmente no hubo dudas para la mayoría del jurado popular y lo encontraron culpable del crimen. 

El ginecólogo fue asesinado de un tiro en la nuca en medio de un maizal. Ahora su mejor amigo cumplirá una pena a perpetua por haber sido el acusado de apretar el gatillo a traición.

 

“Manipula las relaciones”

Durante el juicio se escuchó la palabra de un psicólogo que trabaja para la policía de Córdoba que analizó el perfil de Gerardo Gette y lo describió como una persona “con falta de empatía”, pero que “puede simularla”. Y aseguró que tiene la capacidad de “manipular las relaciones” y para él, el doctor Daniel Casermeiro “fue un objeto para un beneficio”. 

“Vimos impulsividad, cierto grado narcisista y de egocentrismo, con capacidad de disociar entre el afecto y el sentir; también falta de empatía aunque puede simularla”, describió Marcelo Alejandro Brandan, quien explicó que el perfil psicológico se confeccionó a partir del análisis del expediente y aclaró que no se entrevistó con el acusado. 

“Puede entender las necesidades del otro, manipular las relaciones, en este caso la persona (por Casermeiro) fue un objeto para un beneficio”, agregó, según detalló la prensa local.

La jueza María Teresa Garay le preguntó si una persona con un perfil con las características mencionadas puede llegar a cometer un crimen. “Existe alta probabilidad de que pase al acto de manera violenta”, respondió el psicólogo.

Por su parte, la defensa de Gette cuestionó que se haya confeccionado ese perfil sin haber entrevistado al acusado del crimen del médico, ahora condenado.

 

Los detalles

◆ El médico ginecólogo Daniel Casermeiro salió por la mañana de la clínica donde trabajaba en la localidad cordobesa de San Francisco suspendiendo su agenda. Era el 19 de diciembre de 2019. 

◆ Luego había retirado plata del banco y compró tres bebidas en el pueblo de Luxardo, a pocos kilómetros de San Francisco. Su celular dejó de funcionar a las 16. 

◆ Tres días después encontraron el auto abandonado en un camino rural. En el baúl había 9 millones de pesos.  

◆ El 26 de diciembre hallaron el cuerpo del ginecólogo en medio de un maizal. Lo habían matado de un tiro en la nuca.

◆ Al día siguiente fue detenido su “mejor amigo” Gerardo Gette.