El Gobierno nacional desembolsará US$ 33.193.783 para contratar a la empresa estadounidense Top Aces Corp. con el objetivo de capacitar a los pilotos instructores de los cazabombarderos F-16 en Argentina. Según confirmó el Departamento de Defensa de los Estados Unidos, la adjudicación se realizó bajo la modalidad de "Ventas Militares Extranjeras" y el programa de entrenamiento se extenderá hasta el 30 de junio de 2029. Esta decisión busca que la Fuerza Aérea Argentina logre una capacidad operativa independiente tras la compra de las 24 unidades a Dinamarca, cuya recepción comenzó formalmente en diciembre pasado.

La contratación, gestionada a través del 338º Escuadrón de Contrataciones de la Base Conjunta San Antonio-Randolph en Texas, estipula un precio fijo para el servicio de formación. De la partida total, ya se han comprometido US$ 22.754.462 correspondientes al ejercicio fiscal actual.
La empresa seleccionada, Top Aces, es una firma de Arizona fundada por expilotos que cuenta con una flota propia de aviones de combate y un historial de más de 140.000 horas de vuelo. Su rol será fundamental para que el personal local no solo aprenda a volar las unidades, sino que se convierta en formador de las próximas generaciones de pilotos de combate en territorio nacional.
El camino de los F-16 a la Argentina
Las aeronaves, de origen estadounidense pero operadas anteriormente por Dinamarca, aterrizaron en Córdoba el pasado 5 de diciembre. El paquete total de adquisición demandó una inversión que supera los 300 millones de dólares, a los que se suman otros 941 millones destinados al sistema de armas, que incluye misiles RTX AIM-120C-8 y bombas guiadas.
Aunque el proceso de compra mostró sus primeros movimientos durante la gestión anterior, fue la administración de Javier Milei y el ministro de Defensa, Luis Petri, quienes aceleraron la firma y el pago para concretar la llegada de los cazas.
La incorporación de los F-16 a la Fuerza Aérea Argentina representa una actualización del sistema de defensa nacional. Tras el arribo de las primeras unidades, que fueron operadas inicialmente por personal extranjero, el Gobierno afirma que busca establecer una capacidad operativa autónoma mediante este programa de capacitación de cinco años para reducir la dependencia técnica externa.
Las aeronaves monomotor, diseñadas originalmente por General Dynamics, poseen capacidades para misiones de ataque marítimo, inteligencia, vigilancia y apoyo aéreo cercano. A través del contrato de instrucción con Top Aces Corp., el Estado apunta a la formación de instructores locales que permitan consolidar el manejo de tecnología de vuelo supersónico en territorio nacional hacia el año 2029.
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