sábado 25 de septiembre de 2021
POLITICA en el día del santo del trabajo
08-08-2021 02:08
08-08-2021 02:08

Masiva vuelta a la calle de los "cayetanos" para presionar al Gobierno

A un mes de las PASO, los movimientos populares marcharon de Liniers a Plaza de Mayo en reclamo de un salario universal.

08-08-2021 02:08

Los movimientos populares nucleados en la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP) se movilizaron ayer, en el día de San Cayetano, desde Liniers hacia la Plaza de Mayo, para llevar sus reclamos de tierra, techo y trabajo. Se trató de la primera marcha multitudinaria de la pospandemia y tuvo un fuerte mensaje político en la previa electoral.

La movida comenzó en 2016 para marcar el rechazo a la gestión de Mauricio Macri, y significó el inicio del grupo luego denominado como “cayetanos”, que integraban CTEP, CCC y Barrios de Pie. A partir de allí comenzaron a repetir cada año la movilización, a excepción de 2020, cuando debió realizarse de manera virtual.

En el acto central, realizado en una plaza colmada, hicieron uso de la palabra Norma Morales, secretaria adjunta de la UTEP, y su secretario general, Esteban “Gringo” Castro.  

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“No somos vagos ni planeros, no queremos subsidios ni bonos. Queremos aguinaldo, queremos que nos paguen vacaciones, queremos una obra social y una buena atención a la salud. Hoy venimos a presentar una agenda. Esta es la agenda de los movimientos sociales, de la economía popular, queremos un salario básico universal”, sostuvo Morales en su mensaje.

Por su parte, el Gringo Castro sostuvo que “los días más felices en este país fueron los días en donde gobernó Perón. Fueron felices porque había un gobierno que gobernaba con las organizaciones libres del pueblo. Queremos un gobierno que se parezca cada vez más a su pueblo, que gobierne con nosotros”.

Varios referentes de las organizaciones sociales competirán en las próximas elecciones, entre ellos el precandidato a diputado nacional Daniel Menéndez, que estuvo en la movilización. Según dijo, la intención es reivindicar el trabajo que se realizó desde los sectores populares durante la pandemia. “Esta movilización que se expresa en la calle, multitudinaria, es la misma multitud que sostuvo los comedores comunitarios y las políticas sanitarias en los barrios humildes”, indicó.

En medio de banderas, bombos y cánticos de la multitud movilizada, los referentes de las agrupaciones que componen la UTEP, desde un escenario, se refirieron a la situación social que atraviesa el país como consecuencia de la pandemia de coronavirus y aseguraron que los sectores populares sufren hoy “nuevas formas de injusticia”.

Las ideas centrales fueron plasmadas en un documento en el que se advirtió que “en la actualidad las trabajadoras y los trabajadores del pueblo argentino sufrimos nuevas formas de injusticia, agravadas al extremo por la pandemia mundial. Como el mercado laboral no nos da lugar a todos, tuvimos que inventarnos nuestro propio trabajo en actividades como el cartoneo, la venta ambulante, la agricultura familiar, la producción textil, la infraestructura social y los emprendimientos productivos”.

De acuerdo a los cálculos que realizan, hay unos siete millones de trabajadores en la economía popular que unifican su reclamo por empleo de calidad frente a la proliferación de planes sociales.

 


 

La Iglesia advirtió la situación “desesperante”

R.P.

En el marco del día de San Cayetano, la Iglesia advirtió sobre la “situación casi desesperante” del país por “los enormes problemas de desocupación”. A través de un mensaje grabado y difundido por redes sociales, el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, Oscar Ojea,  avaló el reclamo de los movimientos sociales por el salario universal y sostuvo que “el trabajo es una realidad que hace a la dignidad más profunda del ser humano. En el trabajo está la vocación más noble del hombre y su suprema dignidad. Pero hoy esta dignidad está herida”. Según su mirada, “es una dignidad herida porque tenemos enormes problemas de desocupación, de pérdidas de trabajo, de angustia”. Ojea también se cuestionó: “¿Y qué hablar cuando el trabajo es mal remunerado? Allí ya no se trabaja solo con el sudor de la frente, sino también con el sudor del corazón. Y qué hablar de algunas circunstancias de trabajo, que es el trabajo esclavo, que denigra a la persona humana”.

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