El Gobierno Nacional avanzó con la privatización de Belgrano Cargas y Logística y puso en marcha el proceso para concesionar durante 50 años la infraestructura ferroviaria de las líneas Belgrano, San Martín y Urquiza. La licitación comprenderá 7.594 kilómetros operativos distribuidos en 16 provincias, con inversiones obligatorias y la posibilidad de acceder a los beneficios del RIGI.
El ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, anunció el avance de la privatización del Belgrano Cargas a través de su cuenta de X y aseguró que el Gobierno convocará a una Licitación Pública Nacional e Internacional para concesionar las tres líneas durante medio siglo. “Avanza la privatización del Belgrano Cargas para ponerla en valor”, escribió Caputo.

El funcionario destacó que la red ferroviaria incluida en la licitación conecta 16 provincias con los principales puertos del país y también permite el vínculo logístico con Brasil, Bolivia, Chile, Paraguay y Uruguay.
“Convocamos a la Licitación Pública Nacional e Internacional para la concesión por 50 años de las líneas Belgrano, San Martín y Urquiza: 7.594 kilómetros de vías en 16 provincias, con conexión a los principales puertos del país y a Brasil, Bolivia, Chile, Paraguay y Uruguay”, sostuvo.
Entre las condiciones incorporadas a los pliegos aparece una de las principales novedades del proceso. No podrán participar empresas estatales nacionales o provinciales ni compañías controladas directa o indirectamente por gobiernos extranjeros, una disposición que deja fuera de competencia a empresas públicas chinas que tuvieron una fuerte participación en el sistema ferroviario argentino durante los últimos años.
Aunque la restricción fue definida como una “cláusula anti-China”, la prohibición no menciona específicamente al gigante asiático y alcanza jurídicamente a cualquier compañía sometida al control de un Estado extranjero. También comprende a sociedades controlantes, controladas o bajo control común con los potenciales oferentes.
La condición tiene especial relevancia por la participación de empresas chinas en el financiamiento y la provisión de material para el sistema ferroviario argentino. Actualmente, 40 locomotoras y 1.180 vagones se encuentran prendados a China Machinery Engineering Corporation luego de que un banco chino financiara obras ferroviarias y ese material quedara como garantía de la operación.
Concesiones por 50 años e inversiones privadas
La convocatoria será nacional e internacional y tendrá como objetivo transferir al sector privado la administración y mantenimiento de las vías de una red considerada estratégica para el transporte de cargas y las exportaciones argentinas.
Los contratos tendrán una duración de 50 años desde la toma de posesión y, como regla general, no contemplarán prórrogas. Parte de las inversiones serán obligatorias y deberán concretarse durante los primeros cinco años, mientras que las obras adicionales comprometidas por los oferentes podrán extenderse durante un máximo de 15 años.
Caputo defendió la participación del sector privado en la recuperación del sistema ferroviario y cuestionó los resultados obtenidos durante las décadas de administración estatal.

“Durante décadas el Estado sostuvo un sistema que se deterioraba año tras año pese al gasto creciente de los contribuyentes. Desde 1970 la producción agropecuaria, principal demandante del servicio, se multiplicó por seis y, sin embargo, el Belgrano Cargas transporta hoy menos carga que entonces”, expresó.
Para el titular del Palacio de Hacienda, la caída relativa del transporte ferroviario de cargas no respondió a una falta de demanda, sino a los problemas de administración e incentivos que, según consideró, acumuló el sistema.
“Esta es la prueba de que el problema del sistema no fue la falta de demanda, sino la ausencia de incentivos correctos y de actores con la capacidad de administrarlo correctamente”, afirmó.
En esa línea, Caputo planteó que el modelo de privatización busca trasladar al sector privado la inversión y el riesgo empresario que hasta ahora asumía el Estado. “Por eso, nuestro modelo corre al Estado de un rol en el que falló. El sector privado es quien puede poner el capital, la experiencia y asumir el riesgo que el Estado no logró sostener”, señaló.
El ministro aseguró además que la licitación del Belgrano Cargas apunta a mejorar la competitividad de las exportaciones argentinas a partir de nuevas inversiones en infraestructura.
Acceso abierto, RIGI y hasta US$1.000 millones
La concesión conservará el sistema de acceso abierto u “open access”, por el cual diferentes operadores podrán utilizar las vías con sus propias formaciones mediante el pago de un peaje. El futuro concesionario tendrá a su cargo el mantenimiento de la infraestructura y la administración del tráfico, pero deberá garantizar condiciones de acceso transparentes y no discriminatorias.
Caputo explicó que el esquema incluirá Planes de Inversiones Obligatorias y la posibilidad de ingresar al RIGI para los proyectos que alcancen determinados niveles de desembolso.
“La concesión se dará bajo un régimen de acceso abierto, con Planes de Inversiones Obligatorias y la posibilidad de acceder a los beneficios del RIGI para quienes inviertan al menos USD$ 200 millones en la renovación de vías”, indicó.
El Gobierno utilizará el RIGI como zanahoria fiscal para la privatización del Belgrano Cargas
Los pliegos fijan efectivamente un piso de US$200 millones de inversión para acceder a los beneficios del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones. En el Gobierno estiman que el conjunto del proceso podría movilizar alrededor de US$1.000 millones entre las tres líneas ferroviarias.
La adjudicación tampoco estará definida exclusivamente por el monto que las empresas estén dispuestas a pagarle al Estado. Los oferentes competirán a través de una fórmula que combinará el peaje máximo propuesto para utilizar las vías y los compromisos de inversión, por lo que tendrán ventaja quienes propongan cobrar menos e invertir más.
Los interesados podrán además presentarse solamente por la infraestructura o sumar una opción de compra del material rodante correspondiente a cada línea. La adquisición de locomotoras y vagones no dará ninguna ventaja adicional para quedarse con la concesión.
Para Caputo, la privatización del Belgrano Cargas forma parte de una transformación más amplia del sistema ferroviario y del programa de privatizaciones que impulsa la administración de Javier Milei.
“Este es un paso más en el proceso de transformación del sector ferroviario y del programa de privatizaciones que lleva adelante el Gobierno Nacional”, concluyó el ministro.
RG/MSS