martes 31 de enero de 2023
PROTAGONISTAS a un mes de la compra de twitter

ElonMusk aplicó una ‘amnistía’ a tuiteros suspendidos y busca cómo generar ingresos

Como dueño de Twitter, este lunes Elon Musk cumplirá su primer mes. La sorpresa que generó su inversión de 44 mil millones de dólares por esa plataforma dio paso a interrogantes varios teniendo en cuenta la personalidad de quien es el hombre más rico del mundo. Por votación de usuarios y no por decisión de un consejo que dijo conformaría, se decidió el regreso de tuiteros suspendidos. También el de Donald Trump, sancionado en la red luego del asalto al Capitolio de enero de 2021. Y es una incógita cómo será su plan para retener anunciantes y aumentar los ingresos.

27-11-2022 03:00

Este lunes se cumplirá un mes de la oficialización de la complicada compra de Twitter por parte de Elon Musk. Un mes desde que, por 44 mil millones de dólares, el hombre más rico del mundo twitteó: “El pájaro está liberado”, marcando así el fin de un acuerdo que llevó varios meses de disputas legales. El presente de la compañía todavía genera dudas sobre el futuro de dicha plataforma en manos de un personaje como Elon Musk, quien se autoproclama “absolutista de la libertad de expresión” para, sobre todo, criticar la gestión de sus antecesores en Twitter y además las políticas de moderación que habían establecido. A su vez, también dijo –al menos a días de aquel famoso 28 de octubre– que “Twitter no puede convertirse en un infierno de todos contra todos, donde se puede decir cualquier cosa sin consecuencias”. 

Amnistía. Esa política de moderación que tenía Twitter durante la gestión de Parag Agrawal como CEO fue la que sacó de esa órbita a Donald Trump y muchos de sus seguidores, tras sus posteos durante el asalto al Capitolio de Estados Unidos, en enero de 2021. 

En una encuesta entre usuarios, el 51,8% habilitó el regreso de Trump a Twitter

Hace unos días, Elon Musk anunció que comenzará a restablecer las cuentas suspendidas en Twitter, después de que la mayoría de los votantes, en una encuesta en la red social, se pronunciaran a favor de esa medida. Como un líder político, el millonario dijo: “El pueblo habló. Vox populi, vox Dei (voz del pueblo, voz de Dios). En la encuesta a la que hizo referencia votaron unos 3,16 millones de personas, y el 72,4 por ciento dio un voto positivo a la propuesta de Musk de conceder “una amnistía general para las cuentas suspendidas siempre y cuando no hayan infringido la ley o enviado spams de forma escandalosa”. En el caso de Trump, se armó una consulta adicional de la que participaron unos 15 millones de personas, y por 51,8 por ciento de los votos, el expresidente quedó habilitado para regresar a Twitter.

Contradicción. El uso de este mecanismo de consulta para definir pautas en la red social contradice un compromiso expresado por Musk poco después de la compra de la empresa, cuando anunció la inminente creación de un “consejo de moderación (de contenidos) con puntos de vista muy diversos.(…) No se tomarán decisiones importantes sobre el contenido o el restablecimiento de cuentas hasta que se reúna este consejo”. Pero las contradicciones no son en Musk detalles ajenos y, para justificar el cambio de postura, acusó a “activistas” y “políticos” de buscar “eliminar a Twitter secando (sus) ingresos publicitarios”, que representan el 90 por ciento de la facturación. Musk explicó que su postura positiva a la “amnistía de las cuentas suspendidas” se dio porque hubo empresas que rompieron el acuerdo de seguir invirtiendo en Twitter si se formaba ese comité de moderación de contenidos. Él se refería a firmas que anunciaron que con la llegada de Musk suspenderían su inversión publicitaria. Según publicó AFP, la ONG Media Matters informó que “aparentemente” ya lo hizo la mitad de los cien principales anunciantes.

La incógnita: ¿cobrar a usuarios, o a influencers y a generadores de contenido?

Factor clave. La diversificación de ingresos de Twitter más allá de la publicidad es una meta de Musk, aunque lo cierto es que ninguna red social masiva pudo hasta ahora sobrevivir sin anunciantes. Ante los recortes presupuestarios de estos –afectados por la inflación–, todas las plataformas exploran nuevos métodos para financiarse. La situación era ya difícil para Twitter; depende en un 90% de la publicidad. Para quienes observan con recelo a Musk, como Sarah Roberts, especialista de redes sociales en la Universidad de California (UCLA), “él no entendió que Twitter es una marca en sí misma; la plataforma tenía valor. Ahora las empresas no quieren estar asociadas”

Cobrar a los usuarios es otra opción pero es complicado pedir dinero para algo que nació siendo gratuito. Desde 2021, Twitter tiene un abono pago con funcionalidades adicionales que Musk quiso aumentar pero el lanzamiento parcial fue caótico, y terminó por suspenderlo. Y está la idea de cobrar a influencers y a desarrolladores de contenido que, si bien según Musk se suman cada día más de ellos, ese crecimiento no necesariamente se traduce en ingresos.