sábado 01 de octubre de 2022

De la Sota: "Un tsunami nos cayó del cielo"

Córdoba está en “emergencia muy grave”. “Estamos con un dolor muy grande por la pérdida de vidas humanas”, declaró el gobernador. Fotos.

16-02-2015 13:30

El gobernador de Córdoba, José Manuel de la Sota, afirmó “un tsunami que nos cayó del cielo”, en referencia al temporal que azotó la zona de las Sierras Chicas y a la capital. Las violentas correntadas que “arrastraron camiones” provocaron cinco muertes de personas, inundaciones que obligaron los “cortes de luz” y la destrucción de “11 puentes”.

“Tuvimos un fenómeno climático muy extraño. Un tsunami nos cayó del cielo. Llovieron más de 300 milímetros en una zona llamada Sierra Chica, donde al año llueve con suerte 800 milímetros. En 12 horas, llovió más del 30 o 40 por ciento de lo que llueve todo el año, explicó De la Sota a radio Mitre.

“Las correntadas eran terribles. Tenemos 11 puentes dañados, dos de ellos totalmente destruídos. El agua arrastró camiones que pegaban contra la base de los puentes y los descalzaba. Estamos en una situación de emergencia muy grave y con un dolor muy grande por la pérdida de vidas humanas. Por supuesto, es lo que más importa. Esperamos que hoy, con la bajada de las aguas, no aparezcan más cuerpos”, agregó.

Según la información suministrada por el pronosticador del aeropuerto de Córdoba a De la Sota, “es un fenómeno que se da pocas veces, un cúmulo rimero que estalló arriba de esta zona”, y no hubo “alertas meteorológicas” porque “este tipo de fenómeno es muy difícil de pronosticar”.

Las localidades afectadas son Villa Allende, Mendiolaza, Unquillo, La Granja, Colonia Hogar, Jesús María, estación Juárez Celman, Salsipuedes, entre otras, donde decenas de ríos y arroyos salieron de sus cauces. En Río Ceballos, “tenemos tres personas muertas. Cerca de ahí, dos personas que quedaron dentro de un auto, también, lo llevó el agua”, informó el gobernador.

“Teníamos mucha gente arriba de las casas que se cobijaban ahí, frente a este aluvión de agua. No era aluvión de tierra, como se suele dar en algunas inundaciones. Esto era agua, con una violencia terrible que arrastraba todo lo que estaba a su paso”, enfatizó.

“(El agua subió) un metro dentro de las casas, los enchufes están a 20 centímetros del suelo y la posibilidad de que haya gente electrocutada hizo que cortáramos la luz, donde las aguas no había bajado”, relató.

Al ser consultado si esta mañana se registraban nuevas personas desaparecidas, el gobernador cordobés contestó: "Hasta ahora hemos tenido personas que han perdido contacto con algún familiar. No hemos tenido noticias de mortalidad" y destacó que esos desencuentros pudieron haber sucedido porque había "once puentes cortados" por las crecidas.

Además, precisó: Tenemos muchos evacuados, todos atendidos, todos con comida”. La mayoría está en Villa Allende, donde unas 300 personas debieron abandonar sus casas por las inundaciones, aseguró.

De la Sota, por otra parte, agradeció a “los bomberos voluntarios, cerca de 400 llegaron sin que nadie los llamara y a la colaboración espontánea de los vecinos, al batallón de ingenieros del Ejército y a los grupos tácticos de rescate”.

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