7th de March de 2021
SOCIEDAD alto acatamiento del uso de tapabocas
17-05-2020 01:19

Luego de casi dos meses de aislamiento, los niños pudieron pasear en la Ciudad

Llegó el ansiado momento para muchos chicos: salir a la calle. Ayer lo hicieron acompañados por un adulto con DNI par, hoy podrán salir los que tengan número impar.

17-05-2020 01:19

Un sol radiante y una temperatura primaveral que sobrepasó los 25° fue el marco ideal de la primera jornada de salidas recreativas para menores de 16 años autorizadas por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, luego de permanecer 58 días sin poder salir de sus hogares.   

Ayer desde temprano, los chicos caminaron acompañados por sus padres por veredas y algunos espacios verdes abiertos (que están sin rejas) aprovechando al máximo el permiso de una hora establecido por las autoridades porteñas y movilizándose en un radio no mayor a 500 metros de sus casas.

Este domingo, en tanto, se llevará a cabo el segundo día de permisos especiales para que paseen los más chicos acompañados siempore por una persona mayor. Tal como ocurrió ayer, a la hora de salir se deberá tener en cuenta la terminación del DNI, en este caso, los documentos finalizados en número impar.  Entre las recomendaciones del Ejecutivo porteño se recuerda la imposibilidad de hacer deportes, ni que los chicos jueguen con otros niños. También se deberá mantener el distanciamiento social y evitar agruparse en espacios públicos.  Si bien fue uno de los momentos más esperados en los casi dos meses que lleva el aislamiento preventivo, la situación también generó cierta angustia en los más chicos al momento de salir por el temor a contagiarse de coronavirus.

Una recorrida de PERFIL por los parques Rivadavia, Centenario y otras zonas de la Ciudad permitió comprobar que todos cumplían con la obligación de usar tapabocas, inclusive los menores de 6 años.  También se notó, en buena medida, el cumplimiento del distanciamiento social recomendado. Muchos padres, además, llevaban alcohol en gel, toallitas húmedas y repelente de mosquitos, al momento de pasear junto a los más pequeños de la casa. Pese a las recomendaciones oficiales de no hacerlo, algunos no se resistieron a la tentación y “armaron un picadito”, tal como se vio en el Parque Patricios. Mientras que otros, en tanto, se subieron a sus bicis al momento de hacer el paseo permitido. De todas maneras, y ante el pedido de los agentes del Gobierno porteño que cumplían sus funciones de control, dejaron de hacerlo inmediatamente.

Quienes respetaron las recomendaciones a la hora de salir a pasear fueron Pedro, de 6 años, y su padre, Dante Fernández, del barrio de Palermo. Alrededor de las 11 de la mañana salieron a caminar un rato por el barrio a fin de “estirar un poco las piernas y mover el cuerpo después de dos meses de estar en casa”, aseguró Dante. Ante la consulta a Pedro, no dudó en afirmar que le pareció muy bueno el paseo. “Fue como una experiencia nueva. Me sentí un poco raro con el tapabocas, pero lo usé igual”, afirmó. Respecto del paseo contó: “Fuimos hasta la puerta de mi escuela –queda justo a 500 metros de su casa– y nos sacamos fotos. Después seguimos hasta un negocio donde mi papá compró chocolates y alfajores, pero no entramos. Nos atendieron en la puerta”, aclaró el más pequeño de la familia Fernández. Por su parte, Dante contó: “Lo vi muy entretenido y contento a Pedro. Hacía mucho que quería salir”. Más allá de su experiencia, Dante también contó que vio grandes grupos familiares, y varios menores sin tapabocas. “Es como que no acataron las medidas como debía ser. Los chicos corriendo por todos lados, tocando todo, y los padres muy relajados, cuando en realidad deberían haber estado atentos al cuidado de sus hijos. Salvo esos casos, vi muchos más cumpliendo con las medidas de seguridad sanitarias recomendadas”.

La familia Moreno, de Palermo, también tuvo la posibilidad de salir con los más pequeños. Tienen dos varones, uno de 5 y otro de 3. Ayer salió el papá, Jerónimo, con el hijo más chico, Agustín (3) porque hoy saldrá la mamá, con documento impar, y el hijo mayor. “Decidimos aprovechar que tenemos los documentos con distintas terminaciones para poder tener también un momento exclusivo, a solas, con cada uno: tras tantos días de encierro, aunque por lo general se llevan bien y juegan mucho juntos, está bueno que cada uno sienta que es ‘especial’ aunque sea en una caminata de una hora por el barrio”, dice Moreno. “Agustín no se puso el tapabocas pero Santino, el mayor, dice que lo quiere usar”. “Me hizo bastante caso en no tocar la manija de la puerta, ni el botón del ascensor, todas las cosas en las que antes uno ni pensaba. Me estresó un poco ese proceso pero también estuvo bueno verlo reírse y patear las hojas”.

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