Desde el salón de la Mujer, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner anunció la creación pordecreto de una asignación universal por hijo, equivalente a la suma de $180, para los menores de 18años y discapacitados, de familias desocupadas o que se desempeñan en empleos informales, que noreciban ninguna otra asignación.
Los fondos para sostener este subsidio saldrán de las arcas de la Administración Nacional de la Seguridad Social, queserá el organismo de aplicación y control de la política social. "No es la solución para lapobreza", aclara el decreto 1602/09, que establece como requisito que los chicos tengan laescolaridad al día, así como el plan de vacunas completo.
Palabra presidencial. "El inciso k no tuvo nada que ver, cayó justo en k, allí sefija la suma de $180 para los sectores vulnerables", rompió el hielo Cristina luego de las palabrasde la locutora oficial del acto. La mandataria detalló que en total se invertirán $9.865 millones.
Enseguida, la Presidenta destacó las virtudes del modelo K: "Hemos generado más de 5 millones, incorporadoal sistema previsional a más de 2 millones, hemos generado, y lo seguiremos haciendo, políticas contraciclicas, que vienenestructuralmente dirigidas a lograr un país con trabajo, industrias, valor agregado y viviendas".
Empapada de los aplausos de todo el gabinete de ministros, gobernadores, senadores, diputadosy referentes de organizaciones sociales, Cristina manifestó que "si dijera que con esto terminamosla pobreza sería un ejercicio de hipocresía o cinismo" y agregó que "el que lo dice estamintiéndose a sí mismo y a los demás".
El abrazo con Milagro Sala. Al final del acto, la mayoría de lospresentes comenzó a entonar la marcha peronista, con un protagonismo vocal del polémicos secretario de Comercio Interior, GuillermoMoreno, que agitaba sus brazos en señal de alegría. A su lado, la diputadaultrakirchnerista Diana Conti, lo imitaba.
Luego de saludar a varios de los presentes, la presidenta tuvo un particular y afectuoso abrazo con la dirigente social, Milagro Sala, de Jujuy,quien la semana pasada fue tema de agenda porque fue denunciada por agresiones por el senador ypresidente de la UCR, Gerardo Morales.
Con un fuerte apretón y una caricia en el pelo, Sala fue la última persona que Cristina saludóantes de retirarse del salón con rumbo al aeroparque para abordar el avión que la llevará a Chile,donde se encontrará con su colega Michelle Bachelet. Sala, dirigente de la Tupac Amaru, recibenmillonarios subsidios de Nación.




